¿El hombre es obra de Dios o es al revés? | PERIODISMO DE ESCRITORES

¿El hombre es obra de Dios o es al revés?

miércoles, 28 de noviembre de 2012 3 comentarios

LA BÚSQUEDA DEL DIOS PRIMIGENIO Y ORIGINAL (Ensayo)
Tercera Parte
Subtítulo: ¿El hombre es obra de Dios o es al revés?

Escrito por: Lic. Ramón D. Peralta

Ilustrado por: Jordi Rodriguez Morillo  

En esta tercera parte del ensayo intentaremos desde la filosofía de la mente y la psicología, hermanar o cuanto menos lograr algunos mínimos acuerdos que nos permitan comprender que tan real puede ser el inconsciente en función de la esencialidad del hombre desde su concepción mas primitiva, y que tan alejado se haya ese enigma mental del dualismo filosófico o de su diyuntiva, el monismo. 


Quiero dejar en claro que este ensayo solo tendrá valor si el día de mañana, se puede comprobar científicamente que la mente humana es mas que solo materia, cosa de lo que no estamos lejos. O bien ya ha sido probado, pero no consensuado. 

Cuando anteriormente dije que el inconsciente en el hombre, bien podría haber sido la conciencia del hombre primitivo, no quise mas que abordar esta incógnita desde un angulo diferente ergo teleología o lógica sincrética. También les recuerdo que la misión de este ensayo es aproximarnos a una conclusión que puede o no ser válida (eso es secundario), pero que sirva para alimentar una nueva dimensión de análisis desde la gnosis y el intelecto, sobre un tema que tiene peso propio desde la filosofía de todos los tiempos. Conocer al hombre es conocer todo lo demás, incluso a Dios, si es que éste existe. No digamos no existe, digamos ¿qué o quién es el hombre?, y si es natural que el hombre haya nacido con la capacidad para construir semejante abstracción. En el camino gnoseológico para conocer a Dios, se interpone el hombre, en cuyo caso primero deberemos saber quien es el hombre para luego ir por Dios. En otras palabras, a la inversa de lo que se vino haciendo, en lugar de procurar probar la existencia de Dios, trabajemos para conocer la existencia del hombre. Mas explícitamente, saber quien o qué es el hombre.



Es difícil atar cabos en este ensayo, por la sencilla razón que la soga esta cortada en varios tramos, y lo que es peor, nos falta "piola". Todavía estamos debatiendo entre creacionistas, evolucionistas y cultores del "punto medio", quienes pendulan entre la ley del menor esfuerzo, y la ley del máximo empecinamiento. Por lo tanto me decidí por tomarme de lo que merece cierta "tautología" (a mi entender).

Los antropólogos y arqueólogos, que tampoco se han puesto de acuerdo en casi nada, sin embargo admiten que los primeros "homo" de la familia de los homínidos (primates),  podrían haber sido los pertenecientes a la familia del Homo Erectus, entre quienes se encontrarían sus "primos" africanos, los "Homo Ergasters". En apariencia todos descendientes del Homo Habilis, que para mi gusto tenía mas de animal que de humano, es decir, un cerebro del tamaño apenas poco mas grande que el del chimpancé. El Homo Erectus no era la panacea cerebral, pero duplicaba en tamaño a su antecesor, sin embargo el Ergaster (según cráneos hallados no hace mucho tiempo atrás), tendrían una capacidad craneana de entre 900 y 1100 cm cúbicos, muy cercano a los 1290 y 1350 cc del cerebro humano moderno. También me tomaré de este "abuelito", porque medía casi un metro noventa de estatura, tenía una complexión y estética mucho mas próxima a nosotros que sus parientes,  porque había llegado a controlar el fuego  y por sobre todo, porque fue el primero en desarrollar la tecnología "lítica" o  la conocida como "industria  de Achelens" (sofisticadas herramientas de piedras). 

 

También me guío por los recientes hallazgos en África meridional sobre  restos de huesos, ostraix y textos en piedras que nos hablan de un conocimiento muy adelantado en álgebra, astronomía, algoritmo, geometría y matemáticas abstractas (entre otras), que datan de entre 8.000 y 70.000 años antes de cristo. Hablo de la antigua civilización Nok y de los denominados pre-bantúes. Hasta ahora no hay nada que nos indique que hubo una civilización mas desarrollada que esta en ese período de la historia. Pero lo significativo, es que se pudo comprobar, también recientemente, que los Ergasters habrían sido coetáneos de los Homo Habilis, por cuanto se puso en jaque la teoría evolucionista mas dura.  Otro dato interesante, es que también se pudo establecer que estos Ergasters fueron los primeros seres en poder hablar, so comunicarse con un complejo (para la época) sistema de símbolos fonéticos y paleolingüísticos. Estamos hablando de entre 1.750.000 y 2.300.000 años atrás. Nada mal para ser gente tan "primitiva". 


Ya que sabemos algo mas de este primer supuesto ser humano de la historia, deberemos hacernos la misma pregunta: ¿Podía este hombre primitivo en sus orígenes imaginar una abstracción como Dios?. Y la respuesta sigue invariable, no tenemos nada que nos permita  ratificar o rectificar algún concepto como válido. Lo cual no obsta que podamos seguir indagando y filosofando. Pero hagamos un esfuerzo y bauticemos de ex profeso, como quien dona en solidaridad algo, para aceptar como entimema que el "miedo a la muerte" es incontrastable merced a que deriva de un innato y esencial "sentido de supervivencia". En cuyo caso, nadie se enojará con nosotros, si al hombre primitivo le quitamos la posibilidad de que haya creído en un "mas allá", inmortalidad del alma o metafísica escatológica, por así sintetizarlo. Recuerden que en la segunda parte del ensayo, dijimos que según recientes estudios de los sueños en neurobiología espectral, no se pudo detectar abstracciones complejas en el cerebro humano, lo cual no dice mucho mas que eso (que sabemos poco y nada del cerebro humano aun contando con tecnología y ciencia). Pero en cambio, se pudo probar que Freud no estaba equivocado cuando definió el "inconsciente personal", pues se pudieron detectar aunque de manera fugaz, indeterminadas irradiaciones de energía cerebral que no comportan el plano de lo consciente. 

   
            
Es curioso porque desde la filosofía de la mente, se ha venido luchando contra molinos de viento, como si las "quijotadas" fueran la regla y no la excepción. Por ejemplo, el fisicalismo es una doctrina filosófica sobre la naturaleza de lo real que afirma que todo aquello que existe es exclusivamente físico. Se trata por tanto de un materialismo reduccionista, es decir un monismo para el cientifismo. 
Los cultores de esta rama de la filosofía, sostienen  que los procesos mentales se podrán explicar, cuando la ciencia alcance el desarrollo suficiente, para que pueda medir correctamente la actividad cerebral. Teoría a la que se oponen algunos, como el filósofo norteamericano Daniel C. Dennett, quien sostiene el "libre albedrío" a pesar de ser un solapado fisicalista. 




Dice wikipedia


"El dualismo y el idealismo subjetivo son posiciones alternativas al monismo y al fisicalismo. El dualismo, a diferencia del monismo, afirma que existen dos sustancias, lo físico y lo mental o espiritual, ambas con el mismo grado de realidad. El idealismo subjetivo, como puede ser la metafísica propuesta por George Berkeley, es lo opuesto al fisicalismo. Sostiene que no existe realidad física en absoluto, toda sustancia existente es espiritual o mental".
 



A estas dos posturas, en apariencia antagónicas, se le enfrenta una versión algo mas sosegada y si se quiere conciliadora, la cual ostenta cierto sincretismo redentor, por cuanto procura a partir de la filosofía de la mente, la "tesis de la superveniencia" (lo mental superviene de lo físico), idea que ha encontrado una gran acogida en los últimos años, especialmente en la obra de Donald Davidson. Si nos tomáramos de esto, bien podríamos afirmar que los hombres primigenios como los Ergasters, podían comprender el significante y significado de un mensaje, a partir de que  siempre éstos se soportan en las relaciones de superveniencia. Así, el significado de la palabra "caza" impresa en una pared rocosa , superviene de la geometría de la imagen y sentido imaginario de la caza (cacería en acción y sus animales) , que a su vez, superviene de los signos de la tinta estampada en dicha roca.  Esta representación transmitía no solo la experiencia de las imágenes, sino que comunicaban significancias abstractas mas complejas, como miedo, asombro, cautela, paciencia, exitación, efusividad, ansiedad, etc. ¿Habrán sido esas emociones los disparadores de abstracciones mas complejas?, veremos.




El dualismo en la filosofía estuvo de "capa caída" durante mucho tiempo, sobre todo después del iluminismo. René Descartes, intentó dejar un puente que vincule el mundo de lo estríctamente metafísico y dogmático con el del monismo materialista, proponiendo en la "duda" ergo el "pensamiento", la piedra angular de donde tomarnos para probar la existencia de una materia o cuerpo, unido de forma indivisible con un alma y espíritu. En otras palabras Descartes decía, que existimos al pensar, y eso solo se logra con ambas cosas, un cuerpo y un alma. Obviamente, quedó en medio del fuego cruzado de los catedralicios, patrísticos y escolásticos enfrentados con los deterministas y positivistas. Pero hoy con la neurobiología espectral y sobre todo, gracias a la física cuántica, el dualismo nuevamente cobra vida, y vuelve sobreseída de culpa y cargo. Lo cual no significa que no debamos esperar algo de tiempo para que los ególatras de siempre se pongan de acuerdo. 


Pero el problema mas serio para seguir avanzando no solo lo tengo en el territorio de la filosofía, sino que la misma psicología mantiene una sórdida guerra de secesión. El triunfador pretende quedarse con todo, pero en apariencia las fuerzas están equilibradas. 

Otro problema que tendré, y esta vez no los involucro a ustedes, es ver como hago para lograr que se amiguen algunos conceptos pibot para este ensayo, como son la filosofía de la mente y la psicología, pero mas en particular, como hago para separar el dualismo gnóstico, hermético, zoroastriano y a posteriori platónico, del "inconsciente" postulado por Freud. Perdón: ¿por Freud o hubo alguien antes que él escarbando por estos lares?. 

Durante mucho tiempo, digamos algo así como mas de 20 siglos, se confundió mente espiritual o pensamiento del alma con "inconsciente". Los griegos, en especial Aristóteles, gustaban de usar la palabra "pneuma" (espíritu, soplo profundo, viento divino, hálito, etc).          








En filosofía se habla de pneuma, o pneumática, sobre todo en conexión con la filosofía de Gottfried Wilhelm Leibniz, como la "ciencia" de los espíritus entendida como investigación en torno a Dios, a las almas y a las substancias simples. Retomado por Christian Wolff el término sigue indicando el conjunto conformado por psicología y teología natural, pero en el curso de los siglos siempre designó principalmente así la sola esfera psicológica, cuanto menos de esa forma lo era para D'Alambert. En cambio para Rosmini la pneumatologia concernió exclusivamente a los "espíritus creados", como hombres,  ángeles, y no Dios.





En sus "Traité du Pneumátique" (Tratados de Pneumática), Blaise Pascal, vierte sus aportes al viejo tema del estudio del aire. El mérito de Pascal en este terreno consistió en la aplicación del modelo hidrostático para demostrar las propiedades de la atmósfera como  fluido, resolviendo las viejas especulaciones en torno al "horror vacuo" (horror al vacío,  propuesto siglos antes por Aristóteles), explicando los fenómenos barométricos entrevistos por Galileo Galilei y paradigmáticamente investigados por Evangelista Torricelli. 






Sin embargo para la teología cristiana, la pneumatología se refiere al estudio del Espíritu Santo. En la doctrina Cristiana popular, el Espíritu Santo es la tercera persona de Dios en la Trinidad. 



Hasta acá llegamos con esta primera aproximación al mundo de la psicología, que bajo los estándares actuales en poco se parecen, sin embargo tengo mis dudas. La historiografía experta, desde Lancelot Whyte hasta Henri F. Ellenberger, ha demostrado que Freud no fue el primer pensador que utilizó el término inconsciente para designar este concepto en una teoría. Sin embargo, fue él quien terminó por convertirlo en uno fundamental para su disciplina, asignándole una significación muy distinta de la que le atribuían sus predecesores.






Al combinar tradiciones de la psiquiatría dinámica y la filosofía alemana, Freud elaboró una concepción inédita del inconsciente. Realizó en primer lugar una síntesis de las enseñanzas de Jean Martin Charcot, Hippolyte Bernheim y Josef Breuer, que lo llevó hacia el psicoanálisis y, en un segundo momento, proporcionó un andamiaje teórico al funcionamiento del inconsciente a partir de la interpretación de los sueños.



En efecto, para Sigmund Freud el inconsciente ya no es una "supraconsciencia" o un "subconsciente", situado sobre o más allá de la consciencia; se convierte realmente en una instancia a la cual la conciencia no tiene acceso, pero que se le revela en una serie de formaciones como los sueños, los lapsus, los chistes, los juegos de palabras, los actos fallidos y en los síntomas, etc. El inconsciente, según Freud, tiene la particularidad de ser a la vez interno al sujeto (y a su consciencia) y exterior a toda forma de dominio por el pensamiento consciente.




Partiendo del concepto de inconsciente de la filosofía alemana de principios del siglo XIX y que el científico Eduard von Hartmann había recapitulado en su obra Filosofía del inconsciente, aparecida en 1868, Freud define el inconsciente de una manera completamente original que ya no es simplemente lo opuesto al consciente: El inconsciente freudiano es una noción tópica y dinámica; es un sistema psíquico que tiene contenidos y que posee mecanismos que se pueden describir como específicamente inconscientes; es un sistema que se rige por leyes y posee una economía de energía que le son propias.






La observación de la vida normal de vigilia parecía validar esa concepción clásica del inconsciente. Pero el análisis de las formaciones psicopatológicas de la vida cotidiana y del sueño había hecho aparecer al inconsciente como "una función de dos sistemas muy distintos". En adelante, junto al consciente había que concebir dos tipos de inconsciente, ambos inconscientes en el sentido descriptivo, pero muy distintos en cuanto a su dinámica y al devenir de sus contenidos: los del inconsciente propiamente dicho no podían llegar nunca a la conciencia, mientras que los contenidos del otro, denominado por tal razón preconsciente, alcanzaban la conciencia en ciertas condiciones, sobre todo después de pasar el control de una forma de censura.






Claro que Freud, nunca imaginó que esa censura o negación inane o ingobernable, fue el producto justamente de la evolución de el hombre en sociedad y de las capas que sucesivamente a través de los siglos fue cimentado la cultura de la sociedad. En otras palabras, el inconsciente es el conjunto de componentes primordiales y trascendentales que trae el hombre de "fábrica". Se trata de ese conjunto de instintos, esencias y primigenios elementos abstractos que obran en la mente y el cuerpo del ser humano. En este caso, no hay monismo ni dualismo, solo hay esencialidad. El hombre es así, algo de lo que aun poco conocemos. En todo caso cabe preguntarse si hay algo mas allá del dualismo y del monismo. Me refiero a que el hombre, sea una cosa distinta dependiendo de que esté en tal o cual dimensión, pero eso dejémoslo para mas adelante. 






Carl Jung, avanzó un paso mas, y dijo, "Freud tiene razón, que se quede con su inconsciencia personal, pero yo en cambio digo que también existe una inconsciencia colectiva". Cosa que ratifica en alguna medida, algunas de las cosas que dijimos en este ensayo. De hecho Jung, está mas cerca de la "epifanía" que Freud, porque si hay una conciencia primitiva que hoy es inconsciencia, es porque es una regla generalizadora, performativa y universal.   



"El hombre es el único animal que contempla la muerte, y también el único animal que muestra algún signo de duda de su finalidad." dijo William Ernest Hocking  y "Sin querer engañar a los hombres, se puede decir que tenemos razones para creer tanto en cuanto a negar la inmortalidad del ser que piensa "fue dicho por Francois Marie Arouet de Voltaire 




El dilema que todavía sigue sin resolverse, es si el hombre primitivo podía intuir la existencia de un poder superior, aunque ya vimos que es casi imposible que lo imaginara en sus comienzos con forma de hombre ("a imagen y semejanza"). No obstante, podemos conjeturar dos cosas; 

  • 1.- Que si el hombre primigenio le tenía miedo a la muerte, en virtud al instinto de supervivencia de la materia (cuerpo) inmanente en el ser humano, es posible que del resultante haya emergido la imaginaria existencia de una abstracción compleja similar a una deidad.
  • 2.- Que por el contrario, esa misma falta de desarrollo de la imaginación y conciencia primitiva, solo lo haya llevado a un pragmatismo lógico extremo, solo cimentado en su afán por vivir, puesto que desconocía íntimamente cualquier otra posibilidad de trascendencia que no sea a través de la reproducción (prole), o dicho de otra manera, el instinto de preservación de la especie. 




Claro que mi algoritmo es algo reduccionista, so quizás exista la posibilidad de una tercera opción, que en cuyo caso debatiremos en la cuarta parte de este ensayo. Lo que si opuedo adelantar, es que en esa dicotimia entre filosofía y psicología, está la llave para abrir esa puerta reflexiva que aun se muestra mañosa y errática. Digo esto, porque mas allá de la antropología, la arqueología, la paleontología y las demás ciencias conexas, es indudable que no hay mejor testimonio o rastro de la evolución humana, que el propio cerebro humano y su, por así decirlo, "substancia" , aunque bien puede llamarse "ente oscuro" o no visible. Hacer jugar la filosofía con la psicología y la neurobiología, entre otras,  será un desafío para este ensayo, quien promete nuevas entregas en breve. Estamos algo mas cerca, pero el interrogante sigue abierto: ¿Puede el hombre haber nacido con una natural e innata proclividad a creer en un poder superior, o el poder superior nació como fruto de la vida del hombre en sociedad?....        

VER SEGUNDA PARTE EN: http://www.copia-oculta.org/2012/11/existe-dios-en-el-inconsciente-del.html
VER PRIMERA PARTE EN: http://www.copia-oculta.org/2012/11/murio-dios-los-maestros-de-la-sospecha.html  

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+ comentarios + 3 comentarios

Anónimo
28 de noviembre de 2012, 13:48

MAGISTRAL LIC,.....MAGISTRAL. Leí los dos anteriores, y me como las uñas por el próximo capítulo. Gran trabajo don Peralta. Saludos
Armando

28 de noviembre de 2012, 13:54

Te felicito Diego, cada día se pone mas interesante. No dejo de repetirte lo mismo, te admiro por tu inteligencia y el afán que le ponés al estudio y la lectura. Yo soy bibliotecaria y se ha que me refiero. Un besito

Anónimo
28 de noviembre de 2012, 17:30

Aplausos de pie. Brillante señor Peralta. Su trabajo hasta acá es impecable.
Mario Bunge

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