En búsqueda del Dios Primigenio | PERIODISMO DE ESCRITORES

En búsqueda del Dios Primigenio

domingo, 2 de diciembre de 2012 4 comentarios



LA BÚSQUEDA DEL DIOS PRIMIGENIO Y ORIGINAL (Ensayo completo)





Escrito por: Lic Ramón D. peralta 


Ilustrado por: Jordi Rodriguez Morillo


NOTA IMPORTANTE: Este ensayo está inspirado en la "Filosofía Concreta" y fue escrito en memoria de su creador, quizás el mejor filósofo de Brasil de todos los tiempos, Don MÁRIO FERREIRA DOS SANTOS. He aquí mi reconocimiento desde Argentina. 


INTRODUCCIÓN

Algo quiso que nazca como nací y en el seno de la familia donde aparecí en este mundo. Tomé conciencia de tal extrañeza en algún punto de mi vida, que seguramente se ubica justo entre los 4 y 50 años (sin que haya equidistancia). La conciencia es algo que se construye inconscientemente y que es ajena a nuestro gobierno, en el caso de que "gobierno" sea una palabra bien empleada. Sin embargo la sociedad occidental nos suele formar para creer en el libre albedrío, como si semejante distopía fuera posible. ¿Existe el albedrío como está definido o estamos ante una ignota utopía?, ¿existe la libertad en el pensamiento o es solo una ilusión caprichosamente imaginada?. Muchos factores edifican conciencia, pero por suerte la mayoría ignoramos sobre ellos. Ciertamente y sin asumirlo, la historia de la filosofía moderna supo trazar las huellas y delinear la experiencia de una conciencia idealizada, romántica, fantasiosa y plagada de exótica concupiscencia. 



No obstante existen tres factores que nuestra conciencia si puede paladear, que son las psicológicas, las económicas y las morales (culturales). Descartes, Kant y Schopenhauer tiraron la primer piedra al agua, y estas comenzaron a repiquetear sobre su superficie, como si velocidad y materia no se quisieran juntar, ergo esas ondas fueron atrapadas por Marx, Nietzsche y Freud, quienes estaban en distintos ángulos del espectro filosófico y filológico. Descartes dijo "pienso, entonces existo" (cogito ergo sum) en este contexto:


"Pero en seguida advertí que mientras de este modo quería pensar que todo era falso, era necesario que yo, que lo pensaba, fuese algo. Y he notando que esta verdad: yo pienso, por lo tanto soy era tan firme y cierto, que no podían quebrantarla ni las más extravagantes suposiciones de los escépticos, entonces juzgué que podía admitirla, sin escrúpulo, como el primer principio de la filosofía que estaba buscando".




Descartes, estaba solo buscando un punto en donde apoyarse fuera de la dimensión material, pues como buen dudoso dualista creía que la existencia del hombre se debía explicar con algo concreto mas allá de toda cosificación. Pero tampoco pretendía en ese determinismo, congraciarse con la burda superstición catedralicia, patrística y escolástica. Algo debía haber que dirimiera semejante absurdo antagonismo. Y por lo visto creyó que estaba en el pensamiento. ¿Cómo dudar de la propia existencia si uno piensa?, ¿pero y si uno no puede pensar no existe (muerte cerebral o patologías cerebrales severas, etc)?. Por otro lado: ¿es lo mismo pensamiento que conciencia de pensar?, ¿están seguro de ello?. 



A ciencia cierta e incierta, resulta difícil aun en el siglo XXI afirmar responsablemente desde lo filosófico que existe una diáfana demarcación entre pensamiento, sentimientos, con un algo o alguien llamado espíritu y/o alma. No sabemos donde comienza uno y donde termina el otro, si es que acaso pueden obrar por separado. Sobre el inconsciente hay menos dudas, simplemente porque solo poseemos una intuición sobre ello, que resulta a la postre menos dificultoso para consensuar. Cosa que no significa, se trate de gnósis, so es solo parte del mundo de lo intuitivo e instintivo.   Sabemos que un niño nacido en estado salvaje comerá cualquier cosa, de la manera que descubra como conveniente que incluye comer carne humana, sin que aprenda el significado de culpa, miedo u otros condicionantes superyoistas.  Si encontrara una mujer u otro hombre en las mismas condiciones, ya siendo un puber podría tener relaciones sexuales sin sujetarse a parámetro moral, cultural o dogmático alguno. Siempre se tratarían de actos instintivos y naturalmente humanos, aun si esas relaciones fueran mediante el uso de la fuerza física (violación).



En estado primitivo el ser humano no reconoce la monogamia, el canibalismo, los delitos, traumas psicológicos, culpas, pesares, melancolía, angustia, fracasos, éxitos, etc,  ni ningún otro sentimiento o emoción inmanente al hombre civilizado. Tampoco puede tan solo imaginar sus simbologías, mucho menos consecuencias. El hambre, la sensación de frío o calor, el tener refugio ante los elementos de la naturaleza, el sexo y la supervivencia, etc, "son entelequias que vienen de fábrica". Son esenciales, y por eso se las considera naturales ergo humanas. Matar a otro hombre no guarda distancias desde lo esencial con matar a otro animal o arrancar un fruto de un árbol, cuando se lo hace para comer y poder vivir. Sin embargo, muchas doctrinas tanto teológicas y filosóficas se negaron a tomar estas premisas como entimemas, en cuyo caso las reemplazaron por postulados mas elaborados y menos verdaderos. Es decir, si bien esas verdades nos parecen dolorosas e inaceptables, las pruebas antropológicas, de campo y los descubrimientos hechos al respecto, nos aportan pruebas mas que concurrentes. Un bebé recién nacido dejado solo en medio de una selva sin humanos, en caso de sobrevivir se convertirá en un humano primitivo, por ende hará todo lo que usualmente nos negamos ser y hacer en sociedad. Repito la pregunta: ¿pienso luego existo?.



Pero el dilema viene mal barajado de antes del cristianismo. Por ende el dualismo zoroastriano, el hermético y luego el platónico, vienen cargados con algunos apócrifos y ambigüedades. Pues tampoco  alma y espíritu en el ser primitivo existen como fueron descritas. Pero lo mas grave, es que tampoco estamos demasiado seguros de donde parte la supuesta necesidad de "creer en un poder superior". ¿Es natural en el hombre primitivo creer en algo superior a el?. La respuesta aunque difusa probablemente sea: SI. Porque si sabemos que existe el concepto de "instinto de supervivencia",  cuanto menos debería existir el "miedo a la muerte". Y es aquí donde es difícil no salirse de la abstracción mística. Pues el miedo a la muerte encierra básicamente un desconocimiento que si es "superior". Explicado de otra manera, "ya que no puedo controlar mi vida, intuyo que hay algo o alguien que lo hace por mi". Para no explayarme demasiado, dejemos este punto así, y luego lo retomamos otro día. 



¿MURIÓ DIOS?


Es curioso, porque hoy usamos la palabra "cínico" para adjetivar aquel pensamiento o  accionar de una persona, que conjuga ironía y sarcasmo en alguna variante de la crueldad, sobre algo en función de alguien que puede o no ser verdadero. Sin embargo esta significancia poco tiene que ver con la antigua escuela filosófica, llamada "cinismo".  El griego Antístenes fue su fundador y Diógenes de Sinope uno de sus filósofos más reconocidos y representativos de su época. Reinterpretaron la doctrina socrática y el dualismo platónico, considerando que la civilización y su forma de vida era un mal y que la felicidad venía dada siguiendo una vida simple, ascética y acorde con la naturaleza. El hombre llevaba en sí mismo por naturaleza los elementos para ser feliz y conquistar su autonomía, era de hecho el verdadero bien. De ahí el desprecio a las riquezas y a cualquier forma de preocupación y ocupación material. Sostenían que: "el hombre con menos necesidades inventadas era el más libre y el más feliz". Figuran en esta escuela, además de los ya citados, Crates de Tebas, discípulo de Diógenes, su esposa Hiparquía, y Menipo de Gadara. También es muy curioso hacer contrastar la vida simple, sencilla y modesta que pregonó Jesús básicamente con el ejemplo, con la aplicación e interpretación que hizo la Iglesia Romana sobre los diez mandamientos, quien confrontó con el pago del diezmo. Vaya paradoja, "me cobran para inculcarme que debo vivir sin riquezas". ¿Es la ambición y la codicia parte de la esencialidad del ser humano o son "pecados" que se aprenden?.

  Ícono de un Dios moderno

Mucho revuelo causó entre los cristianos e islamitas, la expresión eufemística: "Dios ha muerto"que si bien es atribuido a Nietzsche tiene larga data. "Estamos matando a Dios" traducido literalmente del copto egipcio, es un silogismo que se halla en varios textos del antiguo gnosticismo alejandrino, y justamente apuntaba al proceso de corrupción moral que ya se vaticinaba estaba implícito en la filosofía monista del materialismo. Recordemos que para los primeros hombres el "materialismo" no solo "no era natural", sino que además era considerado una molestia en ese devenir nómade que lo llevaba de un lugar a otro en búsqueda de mejores condiciones de vida.  En otras palabras el atesorar muchas cosas era una "carga" extra (cosa que no ha cambiado). En algún punto surge la palabra "Dios", que no necesariamente fue un invento, aunque se parece mas a un legado: ¿de quién? (¿lo sabremos algún día?), que como ya sabemos intentaba explicar muchas de esas cosas que tiene el hombre, pero que paradójicamente no son naturales ni esenciales, ¿O acaso existe un Dios primitivo que inventó al hombre homónimo y un Dios moderno que nos creó a nosotros?. Según muchas religiones ese Dios pos-preprehistoria, dejó santas escrituras o leyes sagradas, que en nada describe el componente inconsciente ergo instintivo del ser humano. 




En otras palabras, las evidencias son las que nos llevan a inferir que el problema no radica en la existencia de un Dios o poder superior, sino en "ese Dios" en particular.  Si efectivamente Dios existe e hizo al hombre, no puede haber pedido que haga cosas que naturalmente no sabe o bien no "trae de fábrica". Microsoft sabe que tienen o no tienen sus productos, y en caso de service instantáneamente se da cuenta si sus "inventos" fueron manipulados o no. Yo se cuando mis escritos son editados o corregidos, y reacciono como cualquiera, "me enojo", porque no es lo que hice de un principio. A pesar de esto que a la vista resulta coherente, no lo fue por mucho tiempo, y para muchos aun se resuelve con mas dogma. 




En la portada del 08 de abril de 1966  de la Revista Time, salió editada la pregunta "¿Dios ha muerto?". En el artículo se encontraban citas y paráfrasis de Nietzsche y Kaufmann,  dirigido a un emergente e increscente movimiento ateísta en EE.UU. En ese momento, un movimiento llamado "Muerte de Dios" estaba surgiendo en la teología norteamericana. Bautizado coetáneamente como " theothanatology ". (En griego , Theos significa Dios y Tánatos es la muerte.). Sin embargo Dios ha muerto "(en alemán: "Gott ist tot"), es una declaración que aparece por primera vez en "La Gaya Ciencia" (en alemán: Die Wissenschaft fröhliche), en las secciones 108 (nuevas luchas), 125 (El Loco), y por tercera vez en la sección 343 (el significado de nuestra Alegría). También se encuentra en la obra de Nietzsche: "Así habló Zaratustra" (en alemán: Also sprach Zarathustra ), sin duda el principal responsable en popularizar la frase. La idea se afirma en "El Loco", como sigue: 

"Dios ha muerto. Dios está muerto. Y nosotros lo hemos matado. ¿Cómo nos consolamos los asesinos de todos los asesinos? ¿Qué era el más santo y el más poderoso de todo lo que el mundo ha poseído ha desangrado bajo nuestros cuchillos: ¿quién limpiará esta sangre de nosotros? ¿Qué agua hay para que nos limpie? ¿Qué fiestas de expiación, qué juegos sagrados tendremos que inventar? ¿No es la grandeza de este hecho demasiado grande para nosotros? ¿No debemos nosotros mismos ser dioses simplemente para parecer dignos de ella?".







En realidad, lo que Nietzsche estaba queriendo decir es que "ese Dios" inventado por el dogma, estaba siendo matado por los propios hombres que creían en el, mediante sus acciones diametralmente opuestas para con las "supuestas leyes divinas" por el impuestas. En otras palabras, toda invención absurda aunque responda a una necesidad esencial en el hombre (miedo a algo superior, inmanencia del miedo a la muerte), podrá construir religión, pero no una filosofía duradera y sustentable. A modo de anticipo, solo diré que muchos dicen haber leído a Nietzsche, pero sin dudas pocos lo han entendido. A diferencia de Hegel, Altizer y William Blake, entre otros, Nietzsche fue un excéntrico defensor del cristianismo, solo que él pretendía el mismo cristianismo exaltado por Cristo Jesús, y no por ese dogma fraudulento inventado por el vaticano como negocio. Nietzsche nunca fue ateo, agnóstico o teísta, y no se olviden que fue hijo de un pastor luterano, so que sus primeros estudios justamente fueron en teología. Tampoco murió como ateo, sino que en el camino así como tantos otros filósofos del momento se había visto obnubilado y cautivado por las ideas de la filosofía gnóstica. He aquí el por qué de su mas célebre libro: "Así habló Zaratustra". 









Pero yendo al grano, si bien Ricoer no es santo de mi devoción, no deja de ser un filósofo interesante y seductor. Tengo muchas divergencias con él a la hora de los abordajes, no obstante coincido con su admiración e interpretación primaria ante los tres grandes de la modernidad: Marx, Nietzsche y Freud.


LOS MAESTROS DE LA SOSPECHA (RICOER)





En su libro "Freud: una interpretación de la cultura", afirma Ricoeur que Descartes puso en duda que las cosas fuesen tal y como aparecen, pero no dudó de que la conciencia fuese tal y como se aparece a sí misma. Por el contrario, los tres maestros de la sospecha: Marx, Freud y Nietzsche, aunque desde diferentes presupuestos, consideraron que la conciencia en su conjunto es una conciencia falsa. Así, según Marx, la conciencia se falsea o se enmascara por intereses económicos, en Freud por la represión cultural del inconsciente y en Nietzsche por la negación ante la debilidad. Sin embargo, lo que hay que destacar de estos maestros no es ese aspecto destructivo de las falsas ilusiones éticas, políticas, sociológicas o de las percepciones inventadas de la conciencia, sino una forma de interpretar el sentido de la vida. Lo que quiere Marx es alcanzar la liberación del hombre mediante una praxis que haya desenmascarado a la ideología moderna respecto a la relación del hombre con las cosas. Nietzsche pretende la restauración de la fuerza del hombre por la superación del resentimiento y de la compasión. Freud busca una curación por la conciencia y la aceptación del principio de realidad. Los tres tienen en común la denuncia de las ilusiones y de la falsa percepción de la realidad, pero también la búsqueda de utopías. Los tres realizan una labor arqueológica de búsqueda de los principios ocultos de la actividad consciente, si bien, simultáneamente, construyen una teleología, un reino de fines. Ricoeur, como ellos, acepta el lado ascético de la reflexión, su papel de aguafiestas ante determinadas percepciones de la realidad por parte de los comunes. Pero tras el necesario purgatorio de la crítica marxista, freudiana y nietzscheana, viene la recuperación del sentido, el restablecimiento de una ingenuidad purificada y fuerte.


Pero Ricoer también se queda a mitad de camino, pues lo que intentan establecer estos tres "Maestros de la sospecha", es cual es el verdadero puente que une al mundo del inconsciente esencial o primitivo del hombre con el superyoismo, cultura, creencia, religión y condicionantes supradogmáticos, por mucho tiempo confundido con el antiguo dualismo gnóstico, y posteriori con el dualismo platónico. Si bien Marx en apariencia solo sobrevuela el asunto social y económico del hombre en esta sociedad de la modernidad, se muestra muy profundo a la hora de sentenciar que las relaciones del ser humano con las cosas o capital, de seguir así no tendrán una feliz resolución cuando de la existencia de la humanidad hablamos. Freud, quien se vio notablemente influenciado por Nietzsche, hace un abordaje desde la filosofía de la mente y la psicología, apuntando a lo mismo, separar un mundo del otro, buscando en el camino fundamentos que expliquen el por qué el inconsciente del hombre moderno se halla tan sumergido, y por qué el "Yo" aporta cada vez mas confusión. Freud toma el Superyoismo de los neoplatónicos, pero el "Ello" lo extrae de Nietzche.





En su quizá, mejor libro de todos, Nietzsche dice: 

    "La falsedad de un juicio no es para nosotros ya una objeción contra el mismo; acaso sea en esto lo que más extraño suene en nuestro nuevo lenguaje. La cuestión está en saber hasta qué punto ese juicio, favorece la vida, conserva la vida, conserva la especie, quizá incluso selecciona la especie; y si nosotros estamos inclinados por principio a afirmar que los juicios más falsos (de ellos forman parte los juicios sintéticos a priori) son los más imprescindibles para nosotros, ya que el hombre no podría vivir si no admitiese las ficciones lógicas, si no midiese la realidad con la medida del mundo puramente inventado de lo incondicionado, idéntico-a-sí-mismo, si no falsease permanentemente el mundo mediante el número, - ya que renunciar a los juicios falsos sería renunciar a la vida, negar la vida. Admitir que la no-verdad es condición para la vida: esto significa, desde luego, enfrentarse de modo peligroso a los sentimientos de valores habituales; y a una filosofía que osa hacer esto, se coloca ya sólo con ello, más allá del bien y del mal". (Libro: Mas allá del bien y del mal).

Quizás haya llegado la hora de trabajar desde lo filosófico para unir creyentes y no creyentes, conciliando en conjunto un "único poder superior" aunque solo sirva como una entidad abstracta que nos recuerde que no estamos solos en este mundo y que tenemos miedo. Un miedo superior, natural y esencial.- 



¿Existe Dios en el inconsciente? 


En apariencia, a medida que la civilización evoluciona se aleja de los vínculos que deberían unir la cadena de sucesos y eventos que relacionaron al hombre primigenio con el actual. Es conmovedor comprobar como ni siquiera podemos lograr consensuar tautología de épocas muy recientes. Por ejemplo en Argentina, gobierna una facción del peronismo que intenta hacer ver a los terroristas armados que violentaron  el orden constitucional del gobierno de Isabel Martinez de Perón en la década del setenta, como si fueran "héroes de la democracia" o mostrar solo una faz idealizada de Nestor Kirchner ocultando todos los hechos de corrupción que trascienden el plano de la sospecha, pero hay muchos casos mas. 






Prohombres que cuando yo era estudiante secundario se vendían como "patriotas" hoy se compran como "lacayos o apátridas". Ignotos y conspicuos personajes se elevan al atril de la fama de buenas a primeras, tan solo por obra y gracia de la ocurrencia del caudillo en el poder. Los liderazgos fuertes construyen dogma, y estos edifican fetiches, simobologías, misticismo y mitología. En otras palabras, la historia la escriben los que gobiernan, para luego ser re-escrita por sucesivos dogmas triunfantes. La peor condena del ser humano es creer en ideologías, ergo es la peor de las formas de esclavitud y de negación de la verdad.






Cuando vamos tras las huellas arqueológicas y paleontológicas del primer Dios, nos encontramos con problemas similares, pues observamos como en pos de demostrar tal o cual doctrina o tendencia, se tergiversan los hallazgos, o lo que es peor se ocultan algunos, se inventan otros, y se manipula casi todo. Durante siglos esta tarea estuvo a cargo del vaticano, quien no escatimó en sepultar testimonios históricos que lo comprometiera, que es casi todo. ¿Por qué una institución que en la liturgia se muestra tan vehemente y fuerte tuvo que hacer esto?, ¿por qué han tenido que apelar  a la sodomización del hombre mediante tan grotesco dogma si gritan a los cuatro vientos que ellos son la única verdad?, ¿por qué religión y filosofía nunca han podido convivir en armonía?. 









Parece tener fundamento la duda sobre Dios, pero habría que delimitar el territorio de ese Dios, porque no somos pocos los que sospechamos que existe un conjunto de componentes semióticos, semánticos, metalingüísticos y metafísicos que obran como condicionantes y catalizadores. En la primer parte de este ensayo tocamos tangencialmente la idea de un Dios primitivo que en nada se parece con el Dios ya civilizado. Es curioso incluso ver como tratadistas históricos afamados supieron proferir juicios de valor que rayan con lo absurdo y ridículo. 



TEORÍAS ABSURDAS SOBRE LA CONCEPCIÓN DE LA "FE PRIMITIVA"



  • ¿Tenían los hombres prehistóricos una idea clara de Dios? ¿Eran monoteístas, o politeístas? La famosa y desacreditada teoría evolucionista de Tylor lo niega. Para él, el hombre habría inventado la idea del alma humana partiendo de la conciencia de sí mismo, los sueños, la muerte, y por extensión, supondría que también la tenían los demás seres vivos e incluso las cosas. Ésta es la etapa animista. De aquí deduciría el culto a los muertos y a los antepasados, y por intermedio de visiones y de la noción del alma desprendida del cuerpo, formularía el concepto de los espíritus independientes, adjudicando unos a la vida humana y otros a los fenómenos de la naturaleza. La consecuencia sería la formación de la religión politeísta constituida por dioses que originariamente eran antiguos espíritus que, por la importancia de sus actividades propias, demostraron tener un poder muy superior: el Dios del cielo, de la tierra, del agua, etc. Finalmente la organización social, influiría sobre ellos, de manera que acabarían teniendo un jefe o monarca supremo, y la sociedad de los dioses, a semejanza de la humana, estaría formada por las almas humanas (pueblo, tribu), los grandes dioses (jefes de grupo, aristocracia) y el Dios Supremo (gran jefe, monarca).    
  •  La teoría sociológica de Durkheim da otra versión. El origen de la religión hay que buscarlo en la sociedad. El hombre organizado en grupos se siente mucho más poderoso que el individuo aislado. Esa fuerza, cuya naturaleza no comprende, recibe diferentes nombres, según las regiones: maná, wakan, orenda, manitowi, etc. La religión comienza por la adoración de esa fuerza algo abstracta y vagamente panteísta, personalizada en el tótem, que debe servir al hombre de elemento de unión con su grupo, y que es el símbolo de su energía. Consecuencia, el alma no es más que la manifestación del maná común en cada hombre, el maná individualizado. La noción de alma conduce a la de espíritus, formados también por un maná, aunque de naturaleza superior; son los antepasados de la tribu, que velan por ella y se encarnan en las churingas. Los grupos de ritos semejantes se sentirían descendientes de un antepasado común de poder especial, personaje que se va elevando hasta la categoría de dios importante, y que por difusión y repetición de los ascensos sobre otros dioses conduciría al Ser Supremo.
  • Estas teorías, ingeniosas y convincentes a primera vista, cayeron estrepitosamente por el suelo cuando se demostró, sin duda de ninguna clase, que las tribus primitivas más elementales, situadas en el primer escalón de la familia humana, carecen de animismo, de manismo y de totemismo. Las investigaciones de Schmidt y otros ilustres científicos confirman que la humanidad empezó su vida espiritual por el que se considera último escalón.  Lo mismo ha ocurrido con la poligamia, que se creía el primer y natural estado del hombre, y que ha resultado ser una costumbre adquirida con posterioridad a los primeros tiempos o a las formas más elementales de la sociedad 

EL INCONSCIENTE COMO TESTIMONIO HISTÓRICO 

Obviamente Freud y Lacan (entre otros) se deben haber reído mucho en el caso de haber leído semejantes planteos, pues cuando hablamos de hombre primitivo hablamos justamente de eso, y no de etapas intermedias de la evolución. En otras palabras, hablar de el hombre primitivo equivale a describir el inconsciente del ser humano. Claro que si me tomo de hallazgos de la prehistoria menos longeva encontraré pruebas de ciertas formas religiosas, sin importar si fueron poli o monoteístas, de hecho el cristianismo desde lo filosófico tampoco puede ser considerado un monoteísmo estricto ya que posee la dualidad Dios bueno y Dios malo, o Dios versus Satán. Y dejemos de lado para no explayarnos mas de lo adecuado, la concepción de una imaginaria orgánica dogmática que implica tener deidades de distintas jerarquías menores, tales los santos, las vírgenes,  beatos, etc.

En los restos fósiles y hallazgos rupestres o de otro tipo de arte paleolítico, no se puede encontrar un solo elemento que nos indique que el ser humano original tenía creencias en un poder superior, lo que no lo exime de haberlas tenido. En otras palabras no por carecer de pruebas fidedignas podemos sentenciar que el hombre en sus orígenes no haya sentido alguna predisposición natural a creer en un poder superior. 




Sin embargo a partir de la filosofía de la mente y de la psicología, podemos aventurarnos a inferir que el hombre primigenio tenía miedo a la muerte, o bien, aceptar como probable que el instinto de supervivencia es piedra angular de ese conjunto de miedos. Instinto presumiblemente inmanente a todo el reino animal. Es una evidencia que en la evolución, siempre hubo animales dominantes y cazadores, y otros que eran presas y cazados. A traves de los tiempos unos se hicieron mas veloces para sobrevivir y otros mas ágiles. Los que estaban en el agua se hicieron anfibios, y algunos de estos se hicieron terrestres. Algunos que volaban se hicieron corredoras, y viceversa. Los grandes se hicieron mas chicos, y muchos pequeñines fueron  creciendo, etc, dependiendo del hábitat, los cambios del entorno, el clima, y los fenómenos supracosmogónicos que afectaron la vida en la tierra (choque de meteoritos, era del hielo, diluvios universales, etc). En esta carrera evolutiva algunos se hicieron mas inteligentes, ¿pero esto es verdad?, ¿estamos seguro que el hombre evolucionó solo o fue producto de un legado o ayuda extraordinaria?. Tampoco está demasiado claro si la teoría de Darwin y Wallace tiene asidero, y de hecho los recientes hallazgos la ponen en duda de manera contundente. ¿Donde está el eslabón perdido si es que el hombre no es una especie distinta de cualquier primate?.

Volviendo al tema del hombre en estado plenamente primitivo, debemos concordar que hay una pista muy interesante en nosotros mismos. Muchos estudios de campo en neurobiología, psicología antropológica y estudio de los sueños, etc, concuerdan en aceptar que Freud no se equivoca cuando habla de un estado de inconsciencia que obra muy sumergido en el hombre moderno, pero que aun civilizado y moldeado por la evolución dogmática de la sociedad, lleva escondido dicho inconsciente como muestra indeleble de  lo que era el ser humano primitivamente o de lo que puede volver a ser, si las condiciones de vida se repiten. En otras palabras, basta que nos quiten todo lo que tenemos y nos lancen al mundo nuevamente como originalmente vinimos, nos comportaremos de una determinada manera que nada tiene que ver con esta que tenemos ahora, en este instante. 

En el mundo de lo instintivo no hay monogamia pero tampoco poligamia, es decir el ser humano se comportaría como cualquier otro mamífero dominante o cazador.  Tendería a vivir en manada, pero el macho copularía con todas las hembras que encuentre solo dependiendo de que otro macho lo deje (lucha por el dominio), y las hembras decidirían a que macho aceptar o no, dependiendo de sus estímulos esenciales de reproducción, eligiendo por intuición genética normalmente al macho mas fuerte y bello a fin de procurar otra de las aptitudes intuitivas emergentes del instinto de supervivencia, la reproducción ergo preservación de la especie.


Comer, beber, protegerse del clima y los elementos de la naturaleza, también están previstos, que asimismo nos hablan del instinto de supervivencia. Tampoco hay distinciones entre matar un animal para comer o matar a otro hombre para los mismos fines, o bien para defender sus dominios (hembras, prole, manada). En síntesis, el inconsciente en el hombre civilizado podría aflorar a la superficie como parte de una conciencia elemental y esencial, si tan solo volviera a repetir la misma condición en que apareció en este mundo como especie animal. Visto desde otro ángulo, la conciencia que hoy postulamos, es solo un conjunto de invenciones que colectivamente hemos venido incorporando en nuestra mente, sin que todavía tengamos en claro si efectivamente fue fruto de una evolución o si  obedeció a otros ignotos factores o fenómenos. Hay teorías que sostienen, que de seguir el hombre abusando de la saturación de la "carga del planeta", o bien una tercer guerra mundial con armas atómicas, podrían producir una extinción masiva de la humanidad, reproduciendo al final del ciclo una coyuntura similar en los supervivientes al del hombre primitivo, donde el inconsciente se volvería conciencia. 

¿COMO HABRÍA SIDO EL DIOS PRIMITIVO? 

Antes de entrar de lleno en estos supuestos, he creído pertinente exaltar otro punto que me parece relevante en este ensayo, y es la creencia en la "inmortalidad". Pero seré sintético, pues este será tema del próximo capítulo de esta saga, ya que nadie está dispuesto a leer tanto en internet en un solo contacto.  No existe en el instinto o inconsciente del hombre, nada de donde tomarnos para que podamos tan solo deducir que primitivamente se creyó en la inmortalidad o en una vida en el mas allá. Justamente si existe un probado instinto de supervivencia, traducido en miedo a la muerte física, es casi imposible afirmar que haya podido convivir con semejante utopía (creencia en la inmortalidad). Tampoco es cierto que los primeros hombres hayan sepultado a sus muertos por razones esotéricas y supersticiosas, y quizás, si es que lo hicieron, se haya debido mas a razones coherentes y pragmáticas, como el protegerse del mal olor o de contaminación visual.  


El hombre primitivo esencial intuía aspectos de una inmortalidad instintiva, mediante la reproducción ergo preservación de la especie, lo que incluye el cuidado y protección de los bebes (cachorro) y en general a toda su progenie. Porque "si" es natural que el hombre quiera vivir en manada, otro de los aspectos inconscientes del ser humano. Explicado de otra manera, tenemos un miedo primario a morir, pero también tenemos un miedo muy sumergido en la inconsciencia, que es el miedo a desaparecer como género o especie animal ergo humana. Quizá por ello, la paradoja nos diga una cosa desde la conciencia de la racionalidad actual, que admite distintas opiniones o abordajes, pero que se unen en un punto común a todos, y está justamente en la necesidad de que la humanidad no se extinga. Es decir, en el debate sobre ecología, ecosistemas, peligros de la carga del planeta, los peligros de un supuesto recalentamiento global o la misma posibilidad de una guerra con armas de destrucción masiva de forma global,  se tienen muchas divergencias conceptuales dependiendo de donde está cada uno, pero que no resiste análisis en la cuestión de fondo, la preservación de la especie.    

Pero mas allá de que el instinto de supervivencia parece ser inobjetable, y que de el deriva un incontrastable "miedo a la muerte", es inevitable inferir que para que ese miedo se traduzca en una creencia sobre un "poder superior" como entidad catalizadora de un "desconocimiento superior", se debe contar con una conciencia lo suficientemente sofisticada como para imaginar tal entelequia. Y aquí es donde las aguas se dividen, so ante este dilema tenemos como algoritmo dos alternativas, o desechamos la idea de que el hombre primitivo haya tenido semejante capacidad imaginativa o decimos SI, el ser humano tenía esa capacidad innata y lo tomamos como válido. Es necesario hacer esta salvedad, puesto que la misión de este ensayo es analizar si el ser humano nació con la capacidad para creer en un Dios o si es fruto de un proceso de evolución cultural del que poco se sabe en realidad. 


Obviamente para continuar con este ensayo, deberé desarrollar la segunda alternativa, en el optimismo de suponer que la racionalidad del hombre primigenio era capaz de imaginar algo tan complejo y abstracto como un Dios. Aquí es donde insertaré una desagradable noticia, según las mismas investigaciones científicas, sobre todo en el estudio de los sueños, no se pudo detectar vínculos o huellas que nos lleven a tan solo tocar tangencialmente el mundo de la creencia dogmática a nivel del inconsciente. Dicho de otro modo, en la dimensión de lo elemental, primitivo, instintivo, esencial o inconsciente no hay espacio para abstracciones complejas. La pregunta en consecuencia sería: ¿Creer en un poder superior es una abstracción compleja?. Y otra vez, un nuevo algoritmo nos juega una mala pasada.  Si tenemos en cuenta que pasaron cientos o miles de años hasta que el hombre descubre el fuego, o las herramientas mas rudimentarias como una roca o un palo, es temerario tan solo sospechar que el hombre podía imaginar un dios o un algo similar. 

Como no puedo llegar a esos extremos filosóficos, y por que además me quedaría sin tema para continuar con este ensayo, sin duda debo optar por aceptar la hipótesis de que el hombre primario podía imaginar a Dios. Pero si lo podía imaginar: ¿que tipo de Dios o poder superior habrá imaginado?.....y aquí es donde la cosa se empieza a poner divertida e interesante, cuanto menos para mi. Quizá en esta circunstancia, deba valerme de algunos artilugios retóricos, para no meterme solo en un lodazal del que difícilmente podría salir airoso, y comenzar diciendo que: "no pudo haber imaginado". 


QUE NO ERA EL DIOS PRIMITIVO

Advierto que este último título quedará inconcluso de ex profeso, pues así me piden los miembros de Copia Oculta Argentina, y porque no quiero extenderme mas de lo que ya lo hice.

Hay un número de paradojas que aún no termino de elucubrar sobre estas posibilidades, pero anclaré en un aforismo, cliché, eufemismo, oxímoron o como quieran llamarlo que dice: "Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza". Es muy linda esta oración, puesto que para usarla como silogismo deconstructivo, resulta en si una cándida metáfora  para la filosofía antidogmática, so "como pescar dentro de una pecera". Pero no me quiero abusar de mi propia estupidez, por cuanto solo jugaré con algunas premisas o silogismos de predicados, para hacer notar algunas inconsistencias culturales. 


Hoy nos aceptamos como unigénitos o distintos. No hay un hombre o mujer igual a otro, sin embargo aceptamos que Dios es uno solo, vale decir que si nos hizo a su imagen y semejanza, estamos ante la presencia de una abstracción generalizadora y unificadora. Dios es hombre y mujer a la vez, ergo es blanco, negro, amarillo, etc. Es homosexual y bisexual, tanto como heterosexual, salvo que Dios esté exento de esas distinciones mundanales, lo cual lo hace no tan semejante al hombre. ¿El hombre bueno y el mas malo de todos también son iguales a Dios?. Según de que dogma religioso hablemos, las cosas son diferentes, pero en términos generales las religiones dominantes como las cristianas y la islamita, admiten un Dios bueno que lucha contra uno malo, que será semejante a su homónimo en los hombres. Los ateos y agnósticos tienen las cosas mas aliviadas y resueltas porque ellos son sus propios dioses, en cuyo caso son quienes mas se sujetan a la regla (a imagen y semejanza). Los gnósticos en cambio siempre sostuvieron que existe un poder superior pero que debemos buscarlo para conocerlo o tener conocimiento sobre él  (gnósis). Una nueva variante es el "ignosticismo", que es mas o menos lo mismo. 

Pero si fuera así ¿como sería la "imagen y semejanza" aplicada a un hombre primitivo?. Obviamente no hay semejaza en imagen entre el hombre primitivo y el hombre civilizado de la modernidad, por cuanto parece poco sensato sostener que hay un Dios primitivo y un Dios que evolucionó con el hombre. ¿Si el hombre no fue el mismo al cabo de su historia, Dios tampoco lo fue?. Un sacerdote avezado en teología y con mucha esgrima en el arte de refutar lo irrefutable, sentenciaría que Dios obra de extraña manera y que hizo al hombre a su imagen y semejanza, y que justamente en esa evolución divina (la misma que la Iglesia negó desde siempre), el hombre se va pareciendo cada vez mas a su padre creador. Es decir, que con la misma simpleza dogmática de siempre, me debería conformar con ese reduccionismo contumaz, que intenta ser un argumento redentor. Cosa que me salva de  muchas cosas, sobre todo de pensar. 


No obstante el punto no es ese, sino el de ¿Como podía imaginar a un Dios el hombre primitivo, el primero, el que apareció por primera vez con esta forma en este planeta?. Acá es donde todos los sacerdotes tendrían serios problemas, y por favor, no me malentiendan, jactancias afuera, hablo de limitaciones dogmáticas para tal abordaje, no de capacidad inteligible. 

Para ir finalizando esta entrega, y dejarlos con ganas de seguir leyendo, lanzaré estas dos "falaces" proclamas. El hombre merced a su instinto de supervivencia y ese contingente miedo a la muerte, puede haber idealizado a priori  algunos elementos de la naturaleza, como luego se vio en hallazgos pertenecientes a períodos mas recientes del paleohistoricismo, como la lluvia, los rayos, el agua, la luna, el sol, las estrellas, los volcanes, animales  fuertes o maravillosos (como el cocodrilo, mamut, serpiente, aves, ...), etc. En general, es posible que los elementos y fenómenos de la naturaleza que estigmatizaban a ese primer hombre, hayan sido traducidas como la primeras idealizaciones, símbolos, íconos o fetiches imaginarios de esa abstracción íntimamente perceptible de que un algo superior debía existir.


¿Pero podría haber imaginado un poder superior con forma de hombre?,  todo es posible, pero si admitiéramos esta posibilidad, seguramente sería algo descabellado pues supondría que ese hombre primitivo a pesar de su escasa imaginación ya comprendía el concepto de omnipotencia propia, puesto que creer en un Dios con forma de hombre es inmanente a la propia adoración. En otras palabras, dicha idealización (un hombre semejante en imagen a Dios) parte de la creencia de que somos los únicos seres inteligentes en el universo, por ende Dios necesariamente debe parecerse al hombre, no a otra cosa. Obviamente ese Dios primitivo imaginado (hipótesis), sería un Dios que podía hacer poco y nada, mas allá de lo que el mismo hombre imaginaba podía hacer. Realmente es muy poco probable, que en los orígenes el hombre haya imaginado a un Dios con forma de hombre, o en otras palabras, que existiera el vínculo abstracto de "a  mi imagen y semejanza". Otro problema serio, que tendremos que resolver si la física cuántica nos demuestra que en realidad la vida, el tiempo y el universo  son otra cosa de lo que hasta ahora habíamos imaginado. Porque al fin y al cabo la historia del hombre, no es otra cosa que la historia de su imaginación y sentimientos. La pregunta sigue abierta: ¿Es natural y esencial en el inconsciente del hombre creer en un Dios como el que tenemos dogmatizado?.



¿El hombre es obra de Dios o es al revés?

En esta tercera parte del ensayo intentaremos desde la filosofía de la mente y la psicología, hermanar o cuanto menos lograr algunos mínimos acuerdos que nos permitan comprender que tan real puede ser el inconsciente en función de la esencialidad del hombre desde su concepción mas primitiva, y que tan alejado se haya ese enigma mental del dualismo filosófico o de su diyuntiva, el monismo. 


Quiero dejar en claro que este ensayo solo tendrá valor si el día de mañana, se puede comprobar científicamente que la mente humana es mas que solo materia, cosa de lo que no estamos lejos. O bien ya ha sido probado, pero no consensuado. 

Cuando anteriormente dije que el inconsciente en el hombre, bien podría haber sido la conciencia del hombre primitivo, no quise mas que abordar esta incógnita desde un angulo diferente ergo teleología o lógica sincrética. También les recuerdo que la misión de este ensayo es aproximarnos a una conclusión que puede o no ser válida (eso es secundario), pero que sirva para alimentar una nueva dimensión de análisis desde la gnosis y el intelecto, sobre un tema que tiene peso propio desde la filosofía de todos los tiempos. Conocer al hombre es conocer todo lo demás, incluso a Dios, si es que éste existe. No digamos no existe, digamos ¿que o quien es el hombre?, y si es natural que el hombre haya nacido con la capacidad para construir semejante abstracción. En el camino gnoseológico para conocer a Dios, se interpone el hombre, en cuyo caso primero deberemos saber quien es el hombre para luego ir por Dios. En otras palabras, a la inversa de lo que se vino haciendo, en lugar de procurar probar la existencia de Dios, trabajemos para conocer la existencia del hombre. Mas explícitamente, saber quien o qué es el hombre.



Es difícil atar cabos en este ensayo, por la sencilla razón que la soga esta cortada en varios tramos, y lo que es peor, nos falta "piola". Todavía estamos debatiendo entre creacionistas, evolucionistas y cultores del "punto medio", quienes pendulan entre la ley del menor esfuerzo, y la ley del máximo empecinamiento. Por lo tanto me decidí por tomarme de lo que merece cierta "tautología" (a mi entender).

Los antropólogos y arqueólogos, que tampoco se han puesto de acuerdo en casi nada, sin embargo admiten que los primeros "homo" de la familia de los homínidos (primates),  podrían haber sido los pertenecientes a la familia del Homo Erectus, entre quienes se encontrarían sus "primos" africanos, los "Homo Ergasters". En apariencia todos descendientes del Homo Habilis, que para mi gusto tenía mas de animal que de humano, es decir, un cerebro del tamaño apenas poco mas grande que el del chimpancé. El Homo Erectus no era la panacea cerebral, pero duplicaba en tamaño a su antecesor, sin embargo el Ergaster (según cráneos hallados no hace mucho tiempo atrás), tendrían una capacidad craneana de entre 900 y 1100 cm cúbicos, muy cercano a los 1290 y 1350 cc del cerebro humano moderno. También me tomaré de este "abuelito", porque medía casi un metro noventa de estatura, tenía una complexión y estética mucho mas próxima a nosotros que sus parientes,  porque había llegado a controlar el fuego  y por sobre todo, porque fue el primero en desarrollar la tecnología "lítica" o  la conocida como "industria  de Achelens" (sofisticadas herramientas de piedras). 

También me guío por los recientes hallazgos en África meridional sobre  restos de huesos, ostraix y textos en piedras que nos hablan de un conocimiento muy adelantado en álgebra, astronomía, algoritmo, geometría y matemáticas abstractas (entre otras), que datan de entre 8.000 y 70.000 años antes de cristo. Hablo de la antigua civilización Nok y de los denominados pre-bantúes. Hasta ahora no hay nada que nos indique que hubo una civilización mas desarrollada que esta en ese período de la historia. Pero lo significativo, es que se pudo comprobar, también recientemente, que los Ergasters habrían sido coetáneos de los Homo Habilis, por cuanto se puso en jaque la teoría evolucionista mas dura.  Otro dato interesante, es que también se pudo establecer que estos Ergasters fueron los primeros seres en poder hablar, so comunicarse con un complejo (para la época) sistema de símbolos fonéticos y paleolingüísticos. Estamos hablando de entre 1.750.000 y 2.300.000 años atrás. Nada mal para ser gente tan "primitiva". 


Ya que sabemos algo mas de este primer supuesto ser humano de la historia, deberemos hacernos la misma pregunta: ¿Podía este hombre primitivo en sus orígenes imaginar una abstracción como Dios?. Y la respuesta sigue invariable, no tenemos nada que nos permita  ratificar o rectificar algún concepto como válido. Lo cual no obsta que podamos seguir indagando y filosofando. Pero hagamos un esfuerzo y bauticemos de ex profeso, como quien dona en solidaridad algo, para aceptar como entimema que el "miedo a la muerte" es incontrastable merced a que deriva de un innato y esencial "sentido de supervivencia". En cuyo caso, nadie se enojará con nosotros, si al hombre primitivo le quitamos la posibilidad de que haya creído en un "mas allá", inmortalidad del alma o metafísica escatológica, por así sintetizarlo. Recuerden que en la segunda parte del ensayo, dijimos que según recientes estudios de los sueños en neurobiología espectral, no se pudo detectar abstracciones complejas en el cerebro humano, lo cual no dice mucho mas que eso (que sabemos poco y nada del cerebro humano aun contando con tecnología y ciencia). Pero en cambio, se pudo probar que Freud no estaba equivocado cuando definió el "inconsciente personal", pues se pudieron detectar aunque de manera fugaz, indeterminadas irradiaciones de energía cerebral que no comportan el plano de lo consciente. 

   
            
Es curioso porque desde la filosofía de la mente, se ha venido luchando contra molinos de viento, como si las "quijotadas" fueran la regla y no la excepción. Por ejemplo, el fisicalismo es una doctrina filosófica sobre la naturaleza de lo real que afirma que todo aquello que existe es exclusivamente físico. Se trata por tanto de un materialismo reduccionista, es decir un monismo para el cientifismo. 

Los cultores de esta rama de la filosofía, sostienen  que los procesos mentales se podrán explicar, cuando la ciencia alcance el desarrollo suficiente, para que pueda medir correctamente la actividad cerebral. Teoría a la que se oponen algunos, como el filósofo norteamericano Daniel C. Dennett, quien sostiene el "libre albedrío" a pesar de ser un solapado fisicalista. 




Dice wikipedia


"El dualismo y el idealismo subjetivo son posiciones alternativas al monismo y al fisicalismo. El dualismo, a diferencia del monismo, afirma que existen dos sustancias, lo físico y lo mental o espiritual, ambas con el mismo grado de realidad. El idealismo subjetivo, como puede ser la metafísica propuesta por George Berkeley, es lo opuesto al fisicalismo. Sostiene que no existe realidad física en absoluto, toda sustancia existente es espiritual o mental".
 



A estas dos posturas, en apariencia antagónicas, se le enfrenta una versión algo mas sosegada y si se quiere conciliadora, la cual ostenta cierto sincretismo redentor, por cuanto procura a partir de la filosofía de la mente, la "tesis de la superveniencia" (lo mental superviene de lo físico), idea que ha encontrado una gran acogida en los últimos años, especialmente en la obra de Donald Davidson. Si nos tomáramos de esto, bien podríamos afirmar que los hombres primigenios como los Ergasters, podían comprender el significante y significado de un mensaje, a partir de que  siempre éstos se soportan en las relaciones de superveniencia. Así, el significado de la palabra "caza" impresa en una pared rocosa , superviene de la geometría de la imagen y sentido imaginario de la caza (cacería en acción y sus animales) , que a su vez, superviene de los signos de la tinta estampada en dicha roca.  Esta representación transmitía no solo la experiencia de las imágenes, sino que comunicaban significancias abstractas mas complejas, como miedo, asombro, cautela, paciencia, exitación, efusividad, ansiedad, etc. ¿Habrán sido esas emociones los disparadores de abstracciones mas complejas?, veremos.





El dualismo en la filosofía estuvo de "capa caída" durante mucho tiempo, sobre todo después del iluminismo. René Descartes, intentó dejar un puente que vincule el mundo de lo estríctamente metafísico y dogmático con el del monismo materialista, proponiendo en la "duda" ergo el "pensamiento", la piedra angular de donde tomarnos para probar la existencia de una materia o cuerpo, unido de forma indivisible con un alma y espíritu. En otras palabras Descartes decía, que existimos al pensar, y eso solo se logra con ambas cosas, un cuerpo y un alma. Obviamente, quedó en medio del fuego cruzado de los catedralicios, patrísticos y escolásticos enfrentados con los deterministas y positivistas. Pero hoy con la neurobiología espectral y sobre todo, gracias a la física cuántica, el dualismo nuevamente cobra vida, y vuelve sobreseída de culpa y cargo. Lo cual no significa que no debamos esperar algo de tiempo para que los ególatras de siempre se pongan de acuerdo. 


Pero el problema mas serio para seguir avanzando no solo lo tengo en el territorio de la filosofía, sino que la misma psicología mantiene una sórdida guerra de secesión. El triunfador pretende quedarse con todo, pero en apariencia las fuerzas están equilibradas. 

Otro problema que tendré, y esta vez no los involucro a ustedes, es ver como hago para lograr que se amiguen algunos conceptos pibot para este ensayo, como son la filosofía de la mente y la psicología, pero mas en particular, como hago para separar el dualismo gnóstico, hermético, zoroastriano y a posteriori platónico, del "inconsciente" postulado por Freud. Perdón: ¿por Freud o hubo alguien antes que él escarbando por estos lares?. 

Durante mucho tiempo, digamos algo así como mas de 20 siglos, se confundió mente espiritual o pensamiento del alma con "inconsciente". Los griegos, en especial Aristóteles, gustaban de usar la palabra "pneuma" (espíritu, soplo profundo, viento divino, hálito, etc).          




En filosofía se habla de pneuma, o pneumática, sobre todo en conexión con la filosofía de Gottfried Wilhelm Leibniz, como la "ciencia" de los espíritus entendida como investigación en torno a Dios, a las almas y a las substancias simples. Retomado por Christian Wolff el término sigue indicando el conjunto conformado por psicología y teología natural, pero en el curso de los siglos siempre designó principalmente así la sola esfera psicológica, cuanto menos de esa forma lo era para D'Alambert. En cambio para Rosmini la pneumatologia concernió exclusivamente a los "espíritus creados", como hombres,  ángeles, y no Dios.

En sus "Traité du Pneumátique" (Tratados de Pneumática), Blaise Pascal, vierte sus aportes al viejo tema del estudio del aire. El mérito de Pascal en este terreno consistió en la aplicación del modelo hidrostático para demostrar las propiedades de la atmósfera como fluido, resolviendo las viejas especulaciones en torno al "horror vacuo" (horror al vacío, propuesto siglos antes por Aristóteles), explicando los fenómenos barométricos entrevistos por Galileo Galilei y paradigmáticamente investigados por Evangelista Torricelli. 






Sin embargo para la teología cristiana, la pneumatología se refiere al estudio del Espíritu Santo. En la doctrina Cristiana popular, el Espíritu Santo es la tercera persona de Dios en la Trinidad. 



Hasta acá llegamos con esta primera aproximación al mundo de la psicología, que bajo los estándares actuales en poco se parecen, sin embargo tengo mis dudas. La historiografía experta, desde Lancelot Whyte hasta Henri F. Ellenberger, ha demostrado que Freud no fue el primer pensador que utilizó el término inconsciente para designar este concepto en una teoría. Sin embargo, fue él quien terminó por convertirlo en uno fundamental para su disciplina, asignándole una significación muy distinta de la que le atribuían sus predecesores.






Al combinar tradiciones de la psiquiatría dinámica y la filosofía alemana, Freud elaboró una concepción inédita del inconsciente. Realizó en primer lugar una síntesis de las enseñanzas de Jean Martin Charcot, Hippolyte Bernheim y Josef Breuer, que lo llevó hacia el psicoanálisis y, en un segundo momento, proporcionó un andamiaje teórico al funcionamiento del inconsciente a partir de la interpretación de los sueños.



En efecto, para Sigmund Freud el inconsciente ya no es una "supraconsciencia" o un "subconsciente", situado sobre o más allá de la consciencia; se convierte realmente en una instancia a la cual la conciencia no tiene acceso, pero que se le revela en una serie de formaciones como los sueños, los lapsus, los chistes, los juegos de palabras, los actos fallidos y en los síntomas, etc. El inconsciente, según Freud, tiene la particularidad de ser a la vez interno al sujeto (y a su consciencia) y exterior a toda forma de dominio por el pensamiento consciente.




Partiendo del concepto de inconsciente de la filosofía alemana de principios del siglo XIX y que el científico Eduard von Hartmann había recapitulado en su obra Filosofía del inconsciente, aparecida en 1868, Freud define el inconsciente de una manera completamente original que ya no es simplemente lo opuesto al consciente: El inconsciente freudiano es una noción tópica y dinámica; es un sistema psíquico que tiene contenidos y que posee mecanismos que se pueden describir como específicamente inconscientes; es un sistema que se rige por leyes y posee una economía de energía que le son propias.

La observación de la vida normal de vigilia parecía validar esa concepción clásica del inconsciente. Pero el análisis de las formaciones psicopatológicas de la vida cotidiana y del sueño había hecho aparecer al inconsciente como "una función de dos sistemas muy distintos". En adelante, junto al consciente había que concebir dos tipos de inconsciente, ambos inconscientes en el sentido descriptivo, pero muy distintos en cuanto a su dinámica y al devenir de sus contenidos: los del inconsciente propiamente dicho no podían llegar nunca a la conciencia, mientras que los contenidos del otro, denominado por tal razón preconsciente, alcanzaban la conciencia en ciertas condiciones, sobre todo después de pasar el control de una forma de censura.






Claro que Freud, nunca imaginó que esa censura o negación inane o ingobernable, fue el producto justamente de la evolución de el hombre en sociedad y de las capas que sucesivamente a través de los siglos fue cimentado la cultura de la sociedad. En otras palabras, el inconsciente es el conjunto de componentes primordiales y trascendentales que trae el hombre de "fábrica". Se trata de ese conjunto de instintos, esencias y primigenios elementos abstractos que obran en la mente y el cuerpo del ser humano. En este caso, no hay monismo ni dualismo, solo hay esencialidad. El hombre es así, algo de lo que aun poco conocemos. En todo caso cabe preguntarse si hay algo mas allá del dualismo y del monismo. Me refiero a que el hombre, sea una cosa distinta dependiendo de que esté en tal o cual dimensión, pero eso dejémoslo para mas adelante. 


Carl Jung, avanzó un paso mas, y dijo, "Freud tiene razón, que se quede con su inconsciencia personal, pero yo en cambio digo que también existe una inconsciencia colectiva". Cosa que ratifica en alguna medida, algunas de las cosas que dijimos en este ensayo. De hecho Jung, está mas cerca de la "epifanía" que Freud, porque si hay una conciencia primitiva que hoy es inconsciencia, es porque es una regla generalizadora, performativa y universal.   



"El hombre es el único animal que contempla la muerte, y también el único animal que muestra algún signo de duda de su finalidad." dijo William Ernest Hocking  y "Sin querer engañar a los hombres, se puede decir que tenemos razones para creer tanto en cuanto a negar la inmortalidad del ser que piensa "fue dicho por Francois Marie Arouet de Voltaire 


El dilema que todavía sigue sin resolverse, es si el hombre primitivo podía intuir la existencia de un poder superior, aunque ya vimos que es casi imposible que lo imaginara en sus comienzos con forma de hombre ("a imagen y semejanza"). No obstante, podemos conjeturar dos cosas; 

  • 1.- Que si el hombre primigenio le tenía miedo a la muerte, en virtud al instinto de supervivencia de la materia (cuerpo) inmanente en el ser humano, es posible que del resultante haya emergido la imaginaria existencia de una abstracción compleja similar a una deidad.
  • 2.- Que por el contrario, esa misma falta de desarrollo de la imaginación y conciencia primitiva, solo lo haya llevado a un pragmatismo lógico extremo, solo cimentado en su afán por vivir, puesto que desconocía íntimamente cualquier otra posibilidad de trascendencia que no sea a través de la reproducción (prole), o dicho de otra manera, el instinto de preservación de la especie. 


Claro que mi algoritmo es algo reduccionista, so quizás exista la posibilidad de una tercera opción, que en cuyo caso debatiremos en la cuarta parte de este ensayo. Lo que si opuedo adelantar, es que en esa dicotimia entre filosofía y psicología, está la llave para abrir esa puerta reflexiva que aun se muestra mañosa y errática. Digo esto, porque mas allá de la antropología, la arqueología, la paleontología y las demás ciencias conexas, es indudable que no hay mejor testimonio o rastro de la evolución humana, que el propio cerebro humano y su, por así decirlo, "substancia" , aunque bien puede llamarse "ente oscuro" o no visible. Hacer jugar la filosofía con la psicología y la neurobiología, entre otras,  será un desafío para este ensayo, quien promete nuevas entregas en breve. Estamos algo mas cerca, pero el interrogante sigue abierto: ¿Puede el hombre haber nacido con una natural e innata proclividad a creer en un poder superior, o el poder superior nació como fruto de la vida del hombre en sociedad?.... 

       ¿QUE ES LA INTELIGENCIA HUMANA? 


Recibí un mail curioso, no por el tema, sino por la manera en que me lo pide. Quizás se trate de algún "espía conocido", pues parece conocerme muy bien, sin que yo imagine tan solo quien es ese "conocedor". No obstante tomé el guante y haré mi mejor esfuerzo por escribir sobre algo que ignoro en absoluto, y que de hecho tomo de manera personalísima. No se que es la inteligencia, y si lo supiera nadie debería tomar tal afirmación como válido. En cuyo caso, hablar sobre si se o no se  sobre el tema pasa automáticamente a la papelera de reciclaje.


Como gnóstico de condición, suelo enfrentar los desafíos con ataraxia, y sin embargo los problemas los tengo a la hora de llevar al lenguaje escrito el mundo de las ideas y pensamientos. Quizás deba admitir alguna suerte de extraña afasia, que me impide sincronizar profundidad con comunicación literada. En otras palabras, si bien "creo" poder filosofar, dudo mucho que sea exitoso al comunicar eso que pienso o elucubro. No me importa que pueda ser un problema común en los filósofos, en mi caso es grave, lo se. Lo cual me impide ser un buen filósofo y/o un buen escritor, lo que redunda en necedad.


No obstante, los que me conocen o estudiaron conmigo, pueden dar fe que nunca fui mal estudiante, y por el contrario la memoria me ha sido un fiel aliado, por lo menos hasta hace un rato. En quinto grado la directora de la Escuela donde asistí me invitó a que me someta a un Test de Inteligencia, so no miento cuando afirmo que a partir de ahí comencé a descreer de ellos, y no porque me haya ido mal precisamente (todo lo contrario). Si tuviera el coeficiente (CI) que me dijeron, no sería el imbécil que sigo siendo.



Entrando de lleno en tema, os diré que tuve en suerte trabajar con personas muy inteligentes, incluso con un par de superdotados. Uno de ellos es actual vicepresidente de la principal empresa química del mundo, multinacional de origen alemán. Mingo, era (aun es) un tipo con una memoria increíble, era virtualmente una fotocopiadora. Haciendo cálculos era tremendo, lo que combinado con la aptitud anterior, lo hicieron merecedor de mi mayor respeto y admiración. Lo conocí bien, pues vivimos durante bastante tiempo en la misma pensión estudiantil. Lo curioso es que provenía de una familia pobre, con 10 hermanos, y como único antecedente laboral previo, eximía el haber sido canillita desde los 12 años. Osea que hizo toda la secundaria, y la universidad,  vendiendo diarios. Pero Mingo tenía pésima caligrafía y ortografía, y tampoco era bueno redactando. Sus escritos eran lastimosos y daba pena su ingeniería gramatical, sintáctica y semiótica. Tampoco le gustaba la literatura, lo cual lo hacía extremadamente vulnerable en materias o asignaturas de corte netamente empíricos. Tenía puros 10 en todo lo concerniente a ciencias exactas, pero su rendimiento académico bajaba en lo referente a humanidades. Pero eso fue hace mucho, hoy es excelente literato, y lo poco que ha escrito es excelso, sin embargo nunca pudo dedicarse a las matemáticas, en lo que él realmente era poderoso. Vaya paradoja.


También conocí un chico que a los catorce años fue considerado un "genio precoz". Llegó a dominar cinco idiomas y tocaba el violín como los dioses, pero ahora de grande se mimetizó entre los comunes, es decir sigue siendo políglota e inteligente, pero no se le atribuyen los méritos de antaño.    ¿Explicaciones?, pues veremos si encontramos algo.

En ese orden hay muchos ejemplos, como también existen muchas y diversas definiciones sobre inteligencia, que van desde las mas descriptivas y elementales, hasta las mas pretenciosas y socarronas. En internet puede buscarlas, y deleitarse con el variopinto, no obstante cada cual puede construir la propia, cosa que también haré a continuación. Dicen que la filosofía es el arte de un montón de cosas, so algunos prefieren acortar caminos y emplean el impostor silogismo: "Buscar la verdad", ¿cual verdad,...la mía, la tuya, la de todos?. Obviamente los mas condescendientes dirán: "la verdad de todos", que no está mal, tampoco bien, ergo solo es una distopía linda de proferir, pero que en si es tan romántica, como concreto es el yerro. Basta que un solo ser humano no esté de acuerdo, para que ese "todos" quede herido de muerte. La inteligencia es como un trofeo de guerra, que muchos se disputan, sobre todo cuando hablamos de dogmas, sean estos religiosos, políticos o cientifistas, etc. Por ejemplo, para los católicos fundamentalistas, los islamitas son locos y los ateos malos, ergo ninguno de ellos será en consecuencia inteligente, pues los creyentes se asumen como inmanentes a la inteligencia divina, sobre todo colectiva. Lo mismo pasa con los fanáticos de dogmas políticos, so los ultra-kirchneristas sostienen que no seguir la palabra de Cristina es de estúpidos, cosa que a la inversa es planteado por algunos extremistas opositores. En la comunidad científica y académica pasa algo similar, no suscribir determinada teoría, hipótesis, doctrina o tendencia será mal visto por las  mayorías dominantes, por ende el epíteto "inteligente" será administrado de manera caprichosa, antojadiza y hasta con encono.


El mundo de la filosofía tampoco está al margen de estas "agachadas", pues bien se sabe que filósofo que se salga de la moda imperante caerá automáticamente en "saco roto". Parece fútil, pero os aseguro que puede llegar a ser un ambiente tan desagradable como cualquiera. Por ejemplo, filosofar sobre Dios hasta hace poco era visto de mala manera, incluso significaba la pérdida de membresía o pertenencia, lo mismo que salirse del monismo materialista. En otras palabras, lo que antes hacían los sacerdotes y el vaticano, ahora está en manos de los profesores y filósofos ateos, que encima se dicen "humanistas". Depende de que universidad o ámbito se trate, si no eres marxista-pogresista te excluyen, o bien sino eres liberal y pragmático, lo mismo. En síntesis,  la palabra "inteligencia" usado como  sustantivo es tan volátil y dinámico como cuando se usa como adjetivo y verbo.  Lo que para algunos es inteligente, para otros es estúpido, sin embargo hay algunos postulados que parecen tener mayor status quo, sobre todo cuando hablamos de cálculos matemáticos e investigación científica. Es muy loco este punto, porque el único científico que hoy se destaca tanto en Argentina como fuera de ella entre mis amigos de la infancia, fue un pésimo alumno en la primaria, y uno medio pelo en la secundaria (una historia que no dista mucho de la Einstien). Los interrogantes aun siguen abiertos.  

Para achicar caminos; pues hay algo de plagio en este escrito, es decir cosas que me parecieron oportunos incluir, ya que han sido escritos y pensados por otras personas que saben sin duda mas que yo sobre estos tópicos; diré que una de las misiones de la filosofía debería ser el quitar las capas de ontología y empirismo colectivo que obran de manera algo superficial, para lograr descubrir los cimientos de tal o cual significancia y/o significante.

Mientras hacía mis estudios sobre psicología y filosofía antropológica (cosa que aun hago), descubrí que hay una gran diferencia entre el homo habilis y el H. Ergaster. Mas allá de la altura, el porte, la erguidez, las diferencias en el tamaño de la capacidad craneana, que era de mas del triple, es decir pasó de 250 cc a entre 900 y 1100 centrímetros cúbicos (el humano actual tiene 1330 en promedio), y de las distancias antropológicas y físicas, encontré algo muy interesante, y radica en la capacidad de desarrollar la inteligencia. El Ergaster fue el primero en nacer con el cráneo incompleto es decir, similar a nuestro recién nacido que nace con la parte frontal del cráneo sin soldar. En mis pagos decían: "cuidado con la mollerita del bebé que está abierta".  Eso no solo significaba que el cerebro podía crecer en tamaño, sino que representaba un proceso de maduración muy lento en la especie.


Esto que a prima facie parecía una desventaja para la supervivencia, pues los bebes nacen sin poder caminar/correr, hablar, imaginar, o hacer en general nada por si mismo, que es propio de la naturaleza de la enorme mayoría de los animales, representó justamente el punto de apoyo que elevó al ser humano como especie dominante en la Tierra.  En otras palabras, justamente ese lento proceso de maduración es lo que le permitió al hombre evolucionar, ya que en la medida que el cerebro se iba desarrollando, podía ir asimilando nuevos conocimientos, cosa que los otros primates solo logran en los dos o tres primeros años de vida, si hablamos de grandes simios, o menos si nos referimos a homínidos mas pequeños. Explicado de otra manera, el tener que estar tantos años un nacido en la protección y cuidado de sus padres logró que los conocimientos vayan increscendo en la medida de que se transmitía de generación en generación. Cada generación se hacía un poco mas inteligente  que la anterior, porque el cerebro recibía mas información que la anterior, por ende se le exigía cada vez mas.


Esto nos delata un punto interesante para que construyamos en conjunto una definición algo mas digna, pues el cerebro en tamaño tiene un límite en el crecimiento físico, pero ha demostrado no tenerlo desde lo registral, intuitivo, asociativo, y analítico (cuanto menos). Es decir, es como si fuera una computadora con un disco duro (memoria) que se amplia automáticamente cada vez que lo necesita, y autoprograma cada vez que requiere de un nuevo programa (soft), sin que el tamaño sea un impedimento. Pero también tiene la capacidad de actuar colectivamente en red, es decir que también crece cuando interactúa con el resto. Tiene mas capacidades, pero con esta explicación "por ahora" es suficente.

Es decir que el hombre primigenio, pasó de tener una rudimanetaria conciencia superpuesta con el inconsciente, ya que originalmente se comportaba solo merced a sus primitivos instintos; a gradualmente ir separando conciencia de inconsciencia. Veamos, en la medida que el hombre encontró un punto de desarrollo y evolución (en caso de que probemos esta hipótesis), el cerebro fue evolucionando y construyendo en ese camino lo que hoy conocemos como conciencia. Cuando hablamos de generalidad de la especie, hablamos de conciencia colectiva. Porque si no existiera esta condición también natural, deberían haber hombres mas inteligentes que otros, cosa que a la vista está no existe, aunque algunos sostuvieron lo contrario, como Hitler y otros antes y después que él. Ojo, no confundamos racismo como génesis individualista. Yo hablo de que la inteligencia colectiva estaría probado porque todos los seres humanos evolucionaron de manera coordinada, sin que los supuestos CI marquen diferencias significativas.


Por ejemplo si se le hiciera un Test de Inteligencia a Sócrates, resultaría que su CI (coeficiente de inteligencia) es inferior al de un niño de 14 años de la actualidad. Una porque los test son bastante cuestionables, y otra porque sin duda un cerebro moderno está mas desarrollado que los antiguos, sin importar de quien se trate.

Sin embargo los fisicalistas, y en especial la neurobiología y la psiconeurología, han probado que el cerebro esta severamente influenciado por la materia, es decir por algunos agentes químicos y orgánicos. En otras palabras, es imperativo que no nos olvidemos de una buena alimentación y cuidado del cuerpo humano para preservar el cerebro en sus funciones. Dicho esto y entendido, podremos continuar.


Hubo otro salto exponencial en el crecimiento del cerebro, cuando los homínidos humanos compensaron sus dietas alimenticias y dejaron de consumir solo vegetales y plantas. Cuando el hombre incorporó la carne, su capacidad craneana comenzó a crecer, quizás porque lo consagró como cazador en un ambiente donde lo único que lo hacía especial era su inteligencia. La exigencia intelectual de la cacería lo hizo mas agudo, pero también mas sociable. Con la cacería conoció algunos nuevos componentes humanos como la organización, el liderazgo, la recompensa y el castigo, entre otros. Pero también la carne, sirvió para que el cerebro reciba dosis mas potentes de nutrientes y concentradas de calorías. Por otro lado, comer carne le posibilitó tener mas tiempo libre, y como bien sabemos el ocio hace al pensamiento.

DEFINICIÓN DE INTELIGENCIA DESDE LA FILOSOFÍA

Con todo esto, podemos pergeñar como definición, que la inteligencia es la aptitud natural que hace distinto al hombre del resto de los animales y las cosas, y que básica y esencialmente es un atributo que le permite vivir. Si ajustamos la sintonía, diremos que es mas inteligente quien logra vivir mejor. En esta ambiguación, se presenta la "economía" como palabra rectora y sentenciadora. Es decir, ser mas inteligente sería: lograr vivir mejor con el menor esfuerzo posible, o bien trabajar mucho para mejorar constantemente la forma de vida. Otro ingrediente que deberíamos agregar es la curiosidad, o visto desde otro ángulo, que el proceso de maduración sea lo mas lento posible, de tal manera que el apetito por aprender no se extinga tan rápidamente. Los grandes sabios han sido grandes niños. ¿Pero que caraxo es vivir mejor?, ¿tener mas riquiezas y cosas?...Y aquí es donde se dividen las aguas.


Hay sin duda, una valoración colectiva para con aquel que descubre algo nuevo y útil que nos ayuda a vivir mejor a todos (científico), o por aquel que nos resuelve un problema irresoluble para nosotros (matemáticos, físicos, etc), como también están aquellos grupos que se sienten identificados con quiene les aportan paz espiritual (sacerdotes, pastores, chamanes, gurúes, pai, mai, etc), o hedonismo economíco (economistas, empresarios, etc), o satisfacción pragmática e idealista (políticos, jueces , etc). Es decir, que hay un amplio consenso para emplear el epíteto "inteligente" para aquel que probadamente nos ayudó de manera directa o indirecta a vivir mejor. Requisito que parece ser superador o bien insalvable desde lo empírico o estereotipable, pues nadie será inteligente a no ser que otro u otros así lo decidan y hagan público. Vale decir que inteligencia sin fama no "existe". De nada sirve que uno se sienta inteligente, si los demás no acusan recibo de ello, o bien lo desconocen, no obstante es útil desde lo introspectivo y anímico.

Stupid test, test de inteligencia para android

Hay algo  muy sórdido y lúgubre detrás de todo esto, pues no sin razón se sospecha que hay mucha genialidad oculta por todos lados. De hecho hay muchos genios que murieron en el mas absoluto anonimato, lo cual parecería ser la regla y no la excepción. Porque mis queridos lectores, hay algo que podrá sonar antisocial, pero que para mi tiene asidero, y consiste en asentir la idea de que existen personas que no les interesa la fama, el dinero y cualquier otra cosa o simbología material, pues en el fondo saben que la vida es un sinsentido. Hay mucha inteligencia en la espiritualidad, de hecho es lo mas próximo a la genialidad, sin embargo no esta siquiera contemplado en las definiciones de los "intelectuales de cartel". Muchos, sino casi todos adoran a Einstein, pero pocos reflexionan sobre el daño que le puede hacer a la humanidad semejante conocimiento, y con esto no digo que no valore la enormidad del alemán, sino que intento decir que hay algunos pocos sabios que hacen análisis muy por debajo de la superficie. Claro que todo esto se resolverá luego de la tercer guerra mundial, si es que esto sucede, ¿puede suceder esto?,... ¿ustedes que opinan? . Pueden suceder muchas cosas, pero solo las mentes preclaras pueden construir sublime reflexología.


En cuyo caso, el problema mas serio del hombre, es que en ese desarrollo de su racionalidad llegó a chocarse con la propia adoración, haciéndose en el camino de una omnipotencia que no le es propia, mucho menos natural. Por cuanto dicho esto, le agregaré a la definición, que en ese sentido de vivir mejor, no nos debemos olvidar del equilibrio benigno-maligno. Es decir, saber identificar que nos hace daño y que nos favorece, sin tampoco perder de vista que el racionalismo debe tener en el egoísmo supremo un límite, ya que nuestra principal misión ya que no existe una desde lo individual, es preservar con vida nuestra especie. Dicho de otra manera, llegamos al extremo de la evolución, donde la inteligencia colectiva a veces se parece mas a una "estupidez colectiva", que puede o no llegar a ser suicida.    

En definitiva, la inteligencia como sustantivo, merece una definición que crece o decrece con su significado y su significante. El hombre y la sociedad cambian el significado de inteligencia, en la medida que esta avanza o retrocede, pues sin lugar a dudas hay mucha idealización y fetiche detrás de un concepto tan vago y escurridizo. Solo podemos estar de acuerdo, en que como epíteto o verbo se necesita de la anuencia de la sociedad para que exista como tal, sin cuyo requisito quedará en un plano de la metafísica del individuo. Asumirse como inteligente no esta ni mal ni bien, es solo normal, ergo lo anormal es realmente sentirse un estúpido, en cuyo caso lo mas recomendable es requerir asistencia profesional o bien aprender a vivir con ello. Quizá lo mas inteligente en el ser humano sea dar vida, protegerla y no hacer daño, porque en ello le va la vida a la humanidad toda.  Tampoco nos olvidemos del componente azaroso, que hace que todo sea fortuito e injustificable, ergo hay muchos patanes que pasaron a la posteridad como inteligentes, y muchos sabios que fueron ninguneados, desacreditados y lo que peor, olvidados.  
                             

OTRAS CONSIDERACIONES 



El hecho de que el cerebro destine la mayor parte de su actividad a la autopercepción, sugiere la idea de que la inteligencia guarda relación con la buena memoria, sólo quien dispone de una extraordinaria capacidad para almacenar datos puede dar a su cerebro la oportunidad de reelaborar internamente la información. De hecho, un gran número de investigadores han demostrado que todos los niños superdotados estudiados por ellos disponían de una memoria extraordinaria, y lo mismo ocurre entre los jugadores de ajedrez, los matemáticos, los compositores y los virtuosos del violín.



El interés por los individuos superdotados ha dado lugar a grandes controversias. Una de las primeras fue desatada por las investigaciones del médico y criminalista italiano Cesare Lombroso (1836-1909), quien en su libro "Genio y locura" (1864) afirmó que existía una relación entre genialidad y locura. Algunos investigadores norteamericanos, más sensatos, se opusieron a esta tesis y se esforzaron por determinar los factores responsables de la inteligencia para intentar medirlos después. El resultado de estos estudios fue el CI, el llamado cociente intelectual, que parte de un valor promedio de 100, por debajo de él se sitúa la mitad menos inteligente de la sociedad, y por encima la más inteligente, siendo su curva de distribución exactamente simétrica. Por eso se habla también de una curva de campana, y uno de los libros más discutidos sobre el carácter hereditario de la inteligencia, cuyos autores son Ferrnstein y Murray lleva precisamente por título The Bell Curve (La curva de Bell).




El cociente intelectual se investiga sometiendo al sujeto de experimentación a distintos tipos de tareas, ordenar conceptos, completar sucesiones de números, componer figuras geométricas, aprender de memoria listas de palabras, cambiar de posición determinadas figuras, etcétera. El test estándar es el Binet-Simon, quien en este test alcanza una puntuación de ciento treinta es considerado una persona extraordinariamente inteligente, y quien logra una puntuación de ciento cuarenta se halla en el umbral de la genialidad , aunque para desdramatizar y evitar el complejo de loco genial, hoy se prefiera hablar de personas superdotadas.



La idea de que existe una relación entre la genialidad y la locura fue refutada empíricamente en los años 1920. Terman, un investigador norteamericano, fue el primero que sometió a pruebas de larga duración a personas con un CI superior a ciento cuarenta, llegando a la conclusión de que la mayoría de los superdotados son más maduros, más equilibrados psíquicamente e incluso más sanos físicamente que las personas con un cociente intelectual medio. En cierto modo, esto normalizó la genialidad y la liberó de su aura elitista. Pero el CI siguió siendo cuestionado. El descubrimiento de que la inteligencia es en gran medida un rasgo congénito provocó violentas reacciones al tiempo que bajó los humos a todas las utopías educativas, pues sólo si se admite que la inteligencia depende fundamentalmente de la influencia del medio social es posible sostener la esperanza de que la educación pueda hacer entrar al ser humano en razón. Esta postura constituye una excusa consoladora para muchos, ya que su posición rezagada con respecto a los más aptos no se debería a su falta de inteligencia sino a un medio social hostil.



Por esta razón, cuando a finales de la década de 1960, en plena efervescencia del movimiento estudiantil, A. R.Jenssen y H.J. Eysenck presentaron sus investigaciones sobre la inteligencia y afirmaron que la herencia era responsable de ella en un ochenta por ciento,  ergo se desató una feroz campaña contra ellos en los medios de comunicación y en las universidades, en cuyo clímax Eysenck fue agredido cuando pronunciaba una conferencia en la London School of Economics.


¿QUIÉN FUE EL PRIMER FILÓSOFO? 


Viernes, buen día para hacer nada, así que lo aprovecharé. Habrán notado que prefiero usar Psicología Antropológica que a la inversa, y solo de coqueto que soy. Los coquetos solemos hacer gala de cierta originalidad, para solo terminar diciendo que somos mas de lo mismo. Aunque el porcentaje de psicología que tienen mis escritos superan holgadamente la antropología, en cuyo caso bien podríamos acordar que lo mío ademas de un delirio, es una sórdida expresión de filosofía de la psiquis (la de antes). 


Me mandaron un mail preguntándome ¿quien fue el primer filósofo?, y aquí está mi respuesta. Del primer filósofo nada se sabe, pero si infiero que nació en algún punto del paleolítico donde se separa conciencia de inconsciencia. ¿Pero qué es esto?, pues para los que no han leído mis ensayos anteriores, os diré que soy de la no tan firme creencia que el primer filósofo nació con el primer ser humano con racionalidad. Se que no digo nada, pero no se enojen: "soy un vendedor de bagatellas". 

Cuando hablé sobre inteligencia humana (ver: http://www.copia-oculta.org/2012/11/que-es-la-inteligencia-humana-filosofia.html), hice mención a la separación en la mente del hombre, de lo estríctamente intuitivo, instintivo y esencial (inconsciente), y de esa nueva función que la evolución (en apariencia) nos proporcionó y que nos permitió construir nuevos métodos de adquirir conocimientos (conciencia). También hablamos de que el lento proceso de maduración de bebe-niño-adolescente-adulto, fue decisivo para que el ser humano como especie se eleve como dominante en este planeta. La mágica vivisección de la razón y lo intuitivo, que lejos de dividir,  unió.


Como algunos creen que la filosofía mas eficiente, es la que aborda los profundos análisis con simpleza, intentaré adherirme simulando que creo en esas románticas proclamas. Los griegos se hicieron famosos como filósofos, por los mismos motivos que se hicieron famosos los romanos, los alemanes, ingleses y estadounidenses. La hegemonía del poder en occidente brinda sus beneficios por pertenecer. Tampoco quiero que me vean mas pacato de lo que soy, en Oriente por aquellos primeros tiempos (cosa que no cambió en algunas escuelas), la filosofía de vida predominante los obligaba a mimetizarse en el ascetismo, que es una forma de engendrarse en la "invisibilidad" para los occidentales. En otras palabras, al igual que los primeros gnósticos, aquellos sabios entendían que la filosofía no era de nadie en particular, so por el contrario el mundo de las ideas y el conocimiento pertenecía a la humanidad y el universo. 


Dicho con menos "glamour", a esos gigantes de la sabiduría oriental, le importaba un soberano rabanito poner su firma en un doxai o manuscrito, por la sencilla razón que lo consideraban como impropio para esa elite. Los occidentales como nunca fuimos demasiados proclives a semejante elevación intelectual, emocional y espiritual, preferimos edificar este "bonito" culto al personalismo y las formas, que nos permite estudiar la filosofía según el nombre de cada filósofo sin que ahondemos demasiado en la filosofía en sí. Razón por lo cual, la gestalt nos jugó una conspicua jugarreta, para hacernos creer que aprehendemos de filosofía merced  a puro empirismo, experiencia y razón. 


Explicado con lenguaje coloquial, el "dedo por delante del sol". El astro rey, la filosofía, queda opacada por el individualismo, quien en sus formas y profanas solemnidades se ve como el soberano, haciéndonos creer que el brillo de la luz es color gris. Así es como llegamos al punto de separar escuelas de la filosofía, jerarquizada por filósofos y algo  por debajo por filosofía. Ojo, no nos engañemos, las clasificaciones en la filosofía son tan antojadizas como el mismo empirismo y la ontología en su conjunto. Digo esto porque a pesar de que los occidentales nos creemos "brillantes", sin duda resulta mas dócil el análisis  de la filosofía oriental que esta "ensalada rusa" que supimos consumir. La filosofía es una sola, a pesar de los mismos filósofos.

Un problema que salta a la vista en este año 2012, donde muchos cultores de la cosificación y clasificación contumaz,  patinan en relacionar una escuela con otra, pues los anclajes están tan enterrados en la arena y en el fango, que los mismos filósofos de cartel pugnan por hacerse de un lugar como tendero del escaparate o almacén. Hoy la gran mayoría de los filósofos, solo trabajan de repositores y clasificadores. 



Cuando me enseñaron las diferencias entre empirismo, ontología y racionalismo, realmente sentí que había comprendido el "abc" de la filosofía, hasta que un día comencé a filosofar. Claro que tantos años de consumir empirismo y ontología quizás fue primordial en este inasible e incunable sentido crítico que llevo quizá desde la cuna, quizá no. Otro de los pruritos que emergieron, se soporta en el absurdo de contrastar empirismo y ontología con escepticismo y a su vez este con dogmatismo. Menos mal que yo solo soy un estúpido mas y no cambiaré nada, y con este anuncio solo intento decirle que no es necesario que se alarme.  
  

Hay silogismos que son "maravillosos" como por ejemplo: "ser según no ser", o, "ser según las cosas", o, "ser relacionado con su ser o no ser", etc. Después de tantos años de estudiar y repetir estos oxímoron, sinéqdoque y reduccionismos llegamos todos a entender que quiere decir: ¿Que quiere decir?. Quiere significar muchas cosas, pero básicamente dice que  alguien antes que nosotros pensó en forma de lenguaje algunos conceptos que luego cobraron vida consensuados por las mayorías, sin que hoy ofrezca mucha resistencia desde lo racional ergo filosófico. ¿Monismo o dualismo?, esa no es la cuestión, sin embargo no son pocos quienes han arriesgo una multiplicidad de dimensiones donde se insinúa que el cuerpo/mente es mas que la suma de sus partes, y que ese espíritu y alma por su lado posee una sinergia epistémica del que poco se sabe, mejor "nada". Solo intuimos, vaya magna paradoja, lo mejor de la filosofía se hizo con intuición. Y aquí es donde volvemos a los orígenes, ergo primer filósofo.


No sería nada descabellado inferir que la filosofía nació junto con la conciencia del hombre, sin embargo lo es. Es decir, a partir de que el hombre empezó a gobernar y controlar su racionalidad fue creando soluciones a sus problemas, los cuales cimentaron un conocimiento, que fue transmitido en forma de experiencia de generación en generación. No importa que esa transmisión haya tenido un exótico, gutural y rudimentario lenguaje, fue una forma de lenguaje al fin. Y si lo hicieron solo con miradas, histrionización y/o por imitación, mas excelsa y eficiente la filosofía. No hay mejor filosofía que aquella que no necesita de lenguaje.  Y mejor que no descubramos que la telepatía existió, porque en caso que exista mucho será lo que tendremos que rever.  


Hay una quizás, y solo quizás estrecha relación entre conciencia y racionalidad, sin embargo en apariencia el componente evolutivo o pensamiento crítico estaría en el inconsciente. Vaya, me metí en un "callejón sin salida". No obstante algunos estudios en psiconeurología y neurobiología detectaron, que ante determinados condicionantes el cerebro humano recibe refuerzos de irradiación en sectores que no comportan el consciente (hasta ahora conocido). En otras palabras, la idea de un inconsciente del tipo descrito por Freud y Jung, tiene muy pocos e inofensivos enemigos por estas horas. Y si bien hay muchos que sostienen teorías sobre un inconsciente viciado de superficiales capas de empirismo y ontología, yo sostengo que no es así. Yo "creo" que el inconsciente es la huella antropológica que lleva consigo el ser humano como testimonio de como fue "provisto" en los orígenes. Como ellos no tienen como probar lo suyo ni yo lo mío, me animo a sostener esta "locura" hasta tanto la ciencia dirima el afable contubernio. ¿Qué ciencia?.


Si el inconsciente es tan primitivo como el hombre, se presume que es anterior a la conciencia, en cuyo caso la posibilidad de tener un pensamiento racional existía a priori de la memoria y conciencia de la razón. También sería bueno poder establecer si conciencia de razonar es lo mismo que racionalidad, porque sin duda podría dar luz a un área que todavía navega en las penumbras. No se ustedes, pero asumo que mi perro, el "Boby", tiene una racionalidad primaria y no tan elemental, que le permite cuanto menos entender lo que quiero que haga o deje de hacer, sin que medie un lenguaje uniformador. Cosa que no puede lograr Boby respecto de mi, o quizá si pero a nivel de inconsciente. Vaya lío en el que me metí. Cuando un perro me ladra me doy cuenta cuando es amistoso o cuando debo salir corriendo y ponerme a refugio, ¿es esto consciente o inconsciente?. Se me dirá que es fruto de la experiencia, so empirismo, ontología, racionalismo y todos los "ismos" que recuerden, sin embargo para mi no es así. Por ejemplo: ¿por qué grita una mujer y llega a subirse a una silla o mesa cuando ve una cucaracha en su casa?. Todos reaccionamos a las cucarachas, quienes nos saben asquerosas, antiestéticas, antihigiénicas, etc, sin embargo somos conscientes de que son inofensivas, so la reacción irracional de algunas personas es refleja y desmedida, ¿por qué?. "No son pocos quienes sospechan que hay  mas racionalidad en algunos animales que en algunos hombres".



Las fobias son miedos que tienen en su mayoría poco y nada de racionalismo, no obstante son reales y existen. Lo mismo pasa con algunas enfermedades psicosomáticas y otros trastornos de la personalidad que no necesariamente se soportan en la conciencia cultural y psicosociológica. Están dando vueltas en una rotonda mientras procuro que su mente se ablande un poco y poder lograr lo que me he propuesto, que mis lectores enfrenten este escrito con el mismo espíritu crítico que debería tener todo ser humano ante una propuesta del conocimiento. 


La proclividad al dogmatismo parece ser tan natural como el mismo instinto de supervivencia, quizás porque uno dependa del otro y viceversa. Dogmatizar un conocimiento no solo significa aceptarlo y reconocerlo como tal, sino que invoca memorización profunda y sublime. Es por ello que digo que el hombre como tal, se separó de su eslabón anterior, en caso de que no sea un algo distinto a un primate u homínido, cuando descubrió su propia conciencia, permitiéndole en el camino sobrevivir mejor y transmitir mejor esos conocimientos a su prole . Esa memoria inmanente, es lo que le permitió la autocontemplación y autopercepción. Ese instinto por supervivir le daba la posibilidad de dudar, protegerse, cuidar su propio cuerpo y el de su progenie, también lo llevó a bien utilizar sus "sentidos"; pero solo cuando logró disponer de una memoria con conciencia, fue que comenzó a inteligir su propia existencia, y de ésta para con el mismo proyectado e introyectado en el entorno. En la medida que fue evolucionando esa conciencia fue década tras década, generación tras generación sepultado el inconsciente hasta dejarlo sumergido tan hondo que hoy nos cuesta tan solo admitir que somos eso, un animal con capacidad de inteligir retrospectivamente y sentir en introspección esa inteligencia. 


En ese primer cuadro de composición del hombre signado en el inconsciente, están albergados los sentimientos, las sensaciones, la intuición, el instinto y el nexo entre el mundo de las abstracciones y la materia. La conciencia, arquitecta de la negación y la autocensura, es quien al cabo de tantos siglos se encargó de hacer ver como absurdo algo que nos viene de fábrica. Así fue como llegamos a este estadío donde con gran eficacia logramos engañar a los sentidos, la intuición, los sentimientos y al instinto. O lo que es peor, logramos inventar un conocimiento que parte de negaciones y censuras anteriores para edificar dogmas con tal fuerza, que nos impide severamente la labor filosófica o de autocomtemplación pura. Es probable en este sentido, que haya existido mas pensamiento puro en los primigenios que en nosotros. 


El escepticismo, que algunos sospechan como una rebeldía de la conciencia ante el dogma, solo se trataría de una reacción instintiva, en nostalgia de un alguien que llevamos dentro que en definitiva es tan auténtico como la misma mentira. El pensamiento crítico es inherente a instinto de supervivencia, y si bien también asoma en la conciencia, lo hace para recordarnos que nuestra misión es evolucionar permanentemente, y no lo que estamos dejando de ser/hacer. 


Pero el escepticismo moderno, tampoco es demasiado intuitivo en la medida que ese pensamiento crítico del hombre actual solo en sus extremos llega a combinar una serie determinada de algoritmos, que terminan redundando en un nuevo enfoque de algo que ya existía a priori. Es decir, el escepticismo vale cuando no aterriza en otro dogma, ontología o empirismo, cosa que suena además de distópico como mesiánico. Todos somos escépticos alguna vez en la vida incluyendo al mas dogmático, como también el  mas escéptico no deja de suscribir dogma en algún momento de su vida. Hablo de sesgos no de excepcionalidad.  "Ser según las cosas o ser según no ser", no deja de ser el fruto de la idealización secular de una concepción dogmática de la filosofía. De hecho con cada meta que me impongo para probar algo o teorizar algo a partir de la filosofía rescato algo de dogma y algo de escepticismo. El problema de las proporciones lo establece la racionalidad, que ciertamente se ve mas engañada que asistida. La conciencia del conocimiento es una gran impostora, y lo que es peor es tan enemiga de la racionalidad como lo es el escepticismo sin razón. En cuyo caso debería ser una misión algún desprestigiado y demodé sentido de ubicuidad introyectivo solo posible en las mentes preclaras, aquellas que han alcanzado un nivel de elevación espiritual tal que lo hacen especial. Filosofar para la humanidad y por la humanidad.

   

En ese orden os digo, que veo como erróneo el suponer que las religiones no fueron construidas con filosofía. Por el contrario todo pensamiento  abstracto exige de una profunda acción filosofal. Obviamente hablo de los primigenios (filósofos metafísicos), pues para los demás solo se tratará de dogma, expresión que minimiza las funciones racionales llevándolas al terreno de la ley del menor esfuerzo. Y no solo me refiero a los dogmas políticos, sociológicos y religiosos, ergo la filosofía también se ha encargado de hacer del dogmatismo un "poder superior". Nada mas absurdo que cuando se dice: "no es un conocimiento empíricamente controlable hasta que la ciencia no lo demuestre". Sin duda el inconsciente lleva consigo también la necesidad de la certidumbre, cosa tan utópica como ridícula, puesto que también la ingeniería esencial y natural del ser humano me dice que el día que nos amiguemos con la certidumbre, la vida perdería toda motivación. Digo motivación y no sentido, pues ya sabemos que sentido no tiene, en el aspecto de que hablamos de sentido como atadura supraestructural de la certidumbre. Explicado con otro ejemplo, si supiéramos que cuando morimos se extingue la vida definitivamente sería un espanto, pero si supiéramos que existe vida en el mas allá, también. La certidumbre en el conocimiento de la inmortalidad (transmigración del alma o vida en otro universo o dimensión), cambiaría radicalmente este paso por la vida (terrenal) hasta incluso llegar a extinguirla completamente (suicidio en masas). Y la certidumbre en el conocimiento de que no hay mas vida que esta nos consagraría a un espiritualismo nunca antes imaginado. Porque en el fondo, el monismo materialista y ateo es quizás el mas hipócrita de los dogmas metafísicos. Es una autocensura que no se soporta en el inconsciente sino en la conciencia de la negación, ergo es un escepticismo forzado y superficial que solo intenta mitigar miedo e intuición. El problema de la negación, es que en la psicología antropológica es relativamente fácil detectarla, y sino es fácil tampoco es muy difícil, pues en última instancia, aun los mas insensibles (en apariencia) sucumben ante el instinto de supervivencia. Nadie acepta la muerte y el que lo hace, solo puede hacerlo partiendo desde un invento de la conciencia, pero que nunca será real. Tampoco despreciemos la fuerza de la autosugestión profunda, quien en algunos casos llega a poner en dudas al propio inconsciente (ver casos de quienes se creen profetas, mesías o mártires, etc).  


Lo repito, el inconsciente es aquello que quedaría si nos quitan todas las capas de conciencia que hemos ido edificado merced a la memorización de conocimientos aceptados como tal, luego de tantos siglos de filosofía y aprendizaje. Son como telas epidérmicas puestas una sobre otra, escombros de viejos dogmas, empirismo, escepticismo y gnoseología, entre otras. Es lo que seríamos o ya fuimos, cuando la especie humana experimentó o experimente nuevamente  el exterminio casi total de su género en este planeta. Podemos extinguirnos por un montón de causas, sobre todo por culpa de nosotros mismos, y quizás solo quizás tantos textos religiosos y narraciones de eventos cataclísmicos extraordinarios, de los cuales el mas recurrente y global es el "diluvio universal", nos lleve a experimentar nuevamente esto que os infiero. En dichas narraciones, se describen a sujetos especiales, que se salvan porque "asumen con fe" algo desconocido pero que se intuye. En otras palabras es la ruptura con todo dogma y filosofía hegemónica y mundanal, que tiene como mérito final, la individualización. Es decir, al romper con un conocimiento universalizado o supradogmático se halla la salvación. 


Estamos en presencia de un tema muy lindo de filosofar, pues la "fe" no está precisamente en el dogma sino en la antítesis. En cada uno de estos mitos posdiluvianos, nos encontramos ante una persona que junto a su familia encuentra la salvación, pues justamente hace caso omiso a lo que dicta el dogma, empirismo, ontología, cultura y ciencia (etc) idolatrado por los hombres, para seguir el llamado o advertencia divina que parte de su propia intuición ergo metafísica. Quizá lo mas próximo a la filosofía pura. Uno contra el resto del mundo, quién es el único que termina teniendo "razón".  


Bajo estas mismas pautas, no sería nada esotérico deducir que nada mas racional que la metafísica, y nada mas filosófico. Cosa que pone mucho mas lindo el filosofar, porque me permite enfrentar a los "filósofos dogmáticos", quienes tienen en un mismo círculo su ámbito de pensamiento. Si fuera una película bien podría titularse: "Yo, mi alter ego y mi yo-yo". Insisto, el problema de la filosofía dogmática no es que sea dogmática, sino que desperdicia tiempo, lo cual es imperdonable. No digo que dios existe, pero tampoco que no existe o deba existir o no existir. Tampoco me debo mostrar indiferente, porque aunque no haga a la diferencia en el hombre, tampoco debo descartar ningún nuevo conocimiento en ese devenir de la certidumbre, que algunos llaman ciencia. La ciencia es otra impostora en el sentido de la certidumbre, puesto que la ciencia de hoy será el mito desmentido del mañana, así fue siempre. En síntesis, que la certidumbre sea utopía, y que todos lo entendamos como solo eso, en cuyo caso la ciencia siempre será lo que es "un conocimiento en movimiento". 


La física y la matemática cuántica prometen romper con muchas leyes, postulados y dogmas de las ciencias clásicas, sin embargo nos empecinamos en usar eufemismos absurdos: "conocimiento empíricamente controlable dictaminado por la ciencia". Y si es así, ¿por qué relegamos la metafísica y el escepticismo a un segundo plano?, y si fuera que somos tan racionales ¿por qué no asumir que todo conocimiento tiene fecha de caducidad y que cada dogma merece ser ajustado periódicamente?. Hablo de inconsciencia colectiva, pero también hablo de conciencia colectiva, que muchos promueven como "inteligencia colectiva". Acá solo imploro que la racionalidad y la filosofía también se mantenga en movimiento.   


El inconsciente del ser humano tiene desde lo esencial, natural y primitivo un diáfano sentido evolutivo, pero cimentado en un "desconocimiento superior", es decir no sabemos por qué debemos evolucionar,  ni cual es el rumbo, ni hasta donde llegaremos, y lo que es paradigmático, intuimos que debemos buscar ese conocimiento a sabiendas que no nos conviene llegar a él. . Intuimos de donde partimos pero necesitamos probarlo, pero también nuestros mas sabio inconsciente nos dice muy sumergidamente que debemos vivir ergo preservarnos de la extinción. Ese instinto por la supervivencia es lo que nos mueve a correr los mojones del conocimiento, y también nos advierte cuando alguno de esos conocimientos adquiridos nos está poniendo en riesgo, aunque conscientemente lo neguemos. Pero hay un "Noé  o un Gilgames" escondido  en nosotros que se enfrentará a toda esta estupidez que supimos construir con inteligencia, para convertir en mito la ciencia, el dogma y la conciencia, ... solo para salvar al hombre. Cuando os preguntes nuevamente ¿quién es el primer filósofo?, la respuesta será "soy yo". En cada uno de nosotros se esconde muy en lo profundo, el primer filósofo (búscalo y encuéntrate).

CONCLUSIONES METAFÍSICAS

Anoche un amigo me preguntó a raíz de mi vagabundeo por internet, y en particular a lo referente al pastoreo en  las redes sociales: ¿No tienes miedo de que invadan tu intimidad?. Le respondí luego de algunos segundos, pues soy algo lento para "desenfundar": ¡si te enteras de alguien que logra invadir mi intimidad, por favor comunícame con él así me cuenta de que se trata!. Sería bueno que alguien lo logre, yo jamás pude. 

  



Tampoco me hago ilusiones sobre el éxito de mis escritos, mi ilusión es no ilusionarme. Pero tengo deseos como cualquiera, sobre todo deseo no hablar nunca mas en la vida. Odio hablar. También deseo que nadie me conozca, especialmente yo mismo. En ese sentido soy bastante normal. Lo normal es mentir, soy normal. Hoy me llamo Ramón, pero mañana quiero llamarme Pedro, pues me llamaré Pedro. ¿Por qué habréis de llamarme mentiroso si mañana os digo que mi nombre es Pedro?, yo me siento un Pedro y solo nos diferencia la debilidad ante las formas. Pero hoy me llamo Ramón, y me verán como ¿sincero?. Mi pasado me condena, pero mi presente me amnesia ¿que dirá el futuro sobre mi?. ¿Digo la verdad cuando me llamo Ramón, o solo acepté una simbología unificadora de las formas y los dogmas,...y usted?.




Tuve suerte, nací póstumo, y no dije nada original salvo si lo siento e intuyo ¿será cierto esto que escribo?. No se que es la suerte, mucho menos si la tuve, pero tuve un padre que me supo regalar libros. No conforme con ello me enseñó a jugar con ellos. Amé esa primer enciclopedia infantil de seis tomos: "Cuentos de la Antigua Mitología Griega". Mi padre solía preguntarme: ¿que aprendiste hoy?. Y como bueno niño magnificaba una serie de introyecciones imaginarias donde no falta el romanticismo, la fantasía, el misticismo,  yo y mi alter ego.




Después me preguntan por qué escribo en internet. Para mi filosofar y estudiar es un juego, uno que me divierte y me atrapa. No puedo tan solo elucubrar un motivo mas hermoso, hedonista y placentero, que hacer esto que ven, jugar de filósofo. Es muy serio, so resulta solo para adultos maduros el tomarse la vida como un parque de diversiones. El pensador que aprende a bucear en lo profundo llega a atravesar la capa del escepticismo y del pesimismo, para quedar nuevamente en la superficie. Es como si las leyes cuánticas rigieran el pensamiento puro, permitiéndole pasar de una dimensión a otra, para finalmente resucitar. 


Señores, la filosofía al igual que la vida tiene como misión solo moverse, no probar, proclamar, detectar o refutar (etc). Es un movimiento que no tiene sentido cierto, pero que solo existe en esa dinámica. La filosofía al igual que la vida solo se rige por una metafísica  cuya sustentación  inane, inasible e ininteligible a priori, pero que engaña los sentidos, la experiencia, la razón y quizás también la intuición, y solo porque la certidumbre acabaría con ella. La misión de la filosofía solo es explorar cada rincón del conocimiento, de tal manera que no nos queden dudas que la certidumbre de la gnósis plena se quedará como utopía por la eternidad de la dualidad mortalidad/inmortalidad.


Quizás estemos ante la presencia de una lúdica metafísica que solo le rinde culto a la ignorancia sublime y suprema. En otras palabras es una puja entre una sórdida energía vital que emerge de una inconsciente entropía, enfrentada con las hordas distópicas de la conciencia nacida a la sombra de una inteligencia colectiva tan inconsciente como el nuevo adjetivo de esa palabra. En cuyo caso el "conocimiento" se presenta como una deidad dogmática, ergo es buena y mala a la vez, según en que momento, lugar y circunstancia y densidad nos encontremos. Dicho de manera coloquial, el conocimiento es bueno como meta o bien cuando lo buscamos, y comienza a ser malo y dañino cuando nos aproximamos a él, tal si fuera un sol.


Así fue como los sabios primigenios concibieron el demiurgo, so el arquitecto que hizo al mundo material en rebeldía contra el verdadero Dios, quien por algún motivo también físico y supracuántico, dejó de ser materia para convertirse en algo inalcanzable para toda cosa o ser de la materia. Algunos creyeron o intuyeron que esa antimateria, onda o simplemente alma o espíritu, además de invisible significaba mucho mas (un Dios). Es por ello que algunos metafísicos, y no mencionaré escuelas, nombres o religiones, aun sostienen que el demiurgo es una divinidad que obra merced al daño ergo mal, pues asumen que toda corrosión de la materia es antitésica respecto de la verdadera existencia de lo divino.




Sin embargo hay algunas contradicciones, o bien se quedaron a media agua, pues si la nada es aura, deidad, alma, espíritu o luz, la corrosión de la materia en el hombre sería su salvación, so en esa muerte corpórea estaría el camino al reencuentro. Por otro lado, si fuera que el demiurgo es consecuencia de la muerte de Dios, quién en esa explosión final se desmaterializó (quizás como apología del "Big Bang") para dar origen al universo o los universos, ¿por qué no inferir que Dios esta en toda la materia y antimateria?. Incluso deberá estar en todo lo demás, conocido y por conocer, entonces muerto nada.-


Nadie miente cuando dice "Dios no existe", y nadie miente cuando afirma: "Dios existe". Ninguna religión miente, tampoco ningún teísmo, deísmo, agnósticismo y ateísmo. Ninguno miente, porque ninguno conoce la verdad. Decir la verdad es solo un silogismo viciado de nulidad metafísica, pues mentir sobre algo que se desconoce es una consagrada distopía, tan falsable como no falsable. Para decir la verdad primero hay que conocer y reconocer, y ya que todo en la filosofía solo puede ser una galanteo y filtreo in eternum para con una inasible damisela llamada "sabiduría" (hija del conocimiento), la verdad seguirá quedando en el mismo plano del demiurgo. La filosofía es la madre de todas las ciencias, y esta es una prole que siempre se moverá sin apuntar a ningún lado y sin que sea posible tan solo rozar el conocimiento, mas lejano aun el reconocimiento.






Por cuanto el escepticismo y el pesimismo se presentan como aceleradores de ese movimiento, y el empirismo, la ontología, el idealismo, el racionalismo y el positivismo (entre otros monismos) la ralentizan y demoran. Finalmente todo monismo termina en un dualismo de proposiciones, y todo dualismo termina en un monismo multiverso. Estamos en la antesala de un quiebre, que como buen oxímoron solo nos dice que la matemática cuántica, probará que ambos decían la verdad, su verdad. Una verdad alejada del conocimiento. El problema vuelve a crear un nuevo ciclo, pues como de costumbre algunos "demiurgos vivientes" ya vaticinan que tras la edad cuántica, proviene la epifanía. Nada mas falaz.




Pero el paradigma de probar que el tiempo no existe tal como lo conocemos, me lleva a sospechar o bien a unirme a otros celebres Maestros de la Sospecha, sobre la presunción  de una no mortalidad y no inmortalidad, puesto que si a nivel subatómico está probado que la materia no desaparece jamás, sino que muta, transforma y mueve, o bien que puede ser a veces materia y en otras antimateria u onda, es justamente porque en ese "movimiento" está la piedra angular del conocimiento ergo la vida.




Y si fuera que este movimiento es el "árbol de la vida", de ninguna manera deberíamos aceptar la idea de que Dios ha muerto. Por el contrario Dios estaría en cada ser y no ser, en perpetuo movimiento, quedando el demiurgo como la entidad del alma y espíritu que llevamos dentro. Porque solo un demiurgo piensa condicionado por los cánones de la materia, puesto que la metafísica de la desmaterialización necesita de una materia a priori, cosa que en la teoría del movimiento perpetuo se prescinde. 


El sentido de la vida es no saber sobre ella, y si bien es natural en el hombre evolucionar, también lo es no llegar jamás a la certidumbre. El sentido de la filosofía y de la vida estaría en el movimiento, el de Dios,....también. ¿Vieron?, NADA MAS LINDO QUE JUGAR CON LA METAFÍSICA.-

   

Blog del Dia

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+ comentarios + 4 comentarios

2 de diciembre de 2012, 8:13

Lo imprimo y lo leo tranqui esta noche. FELICITACIONES, UN GRAN TRABAJO. Un besito

Anónimo
2 de diciembre de 2012, 10:05

Maravilloso, me lo llevo en copy y paste. Gracias por tanta generosidad-
Edmundo Graciani

Anónimo
8 de diciembre de 2012, 20:29

clap,clap,clap,.....aplausos de pie

Anónimo
11 de diciembre de 2012, 6:47

COINCIDO, BRILLANTE, ENSAYO RECOMENDADO. Genius1987

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