¿Ciencia, mito o seudociencia? | PERIODISMO DE ESCRITORES

¿Ciencia, mito o seudociencia?

lunes, 10 de diciembre de 2012 4 comentarios

PREDICCIONES ANTIGUAS: ¿MITO, CIENCIA O SEUDOCIENCIA? (Sátira)
Escrito por: Lic Ramón D. Peralta

En primer lugar quiero agradecer todos los mensajes, mails y comentarios recibidos, se agranda la familia, y con ello aumenta el tráfico de inquietudes e interrogantes "existenciales". Temo que esta web se transforme en un consultorio extrusionador pseudocientífico o "seudoseudífico", vaya palabra esta.  Solo en algunos específicos ámbitos aun se sigue con la tradición del "NO LO SE". Como contraparte juega en el mundo la regla supracosmogónica: "esta es la única verdad, la mía". Así es como un taxista me enseña de economía, mi peluquero da cátedra de teología, y mi almacenero me recomienda que medicamentos tomar ante tal o cual dolencia o patología, porque también me diagnostica, y con solo mirarme la cara. Una bendición, todos los días aprendo algo nuevo. Son los seres humanos mi mejor "fuente" del conocimiento.  


Con esto quiero decir, que existe un lindo dilema que en filosofía tiene algún tiempo, no mas de 70 siglos, y es el poder decir siendo hombre, qué es el hombre. Una vez resuelto esto, tenemos las dos terceras parte de la "batalla ganada". 

Responderé a una pregunta que me hiciera un grupo de blogueros amigos de esta web,  y el director de Radio Miami, el Lic Agustín Rangugni, quienes me pidieron una opinión sobre las predicciones mayas, que indicarían un fenómeno "especial" por así decirlo, en el mundo, pero en particular en este mundo, el de la materia, la nuestra. Pero de paso, quiero aprovechar el mismo "espacio" y responder otra pregunta: ¿qué es la seudociencia?. Ambos temas adyacentes ergo complementarios. Comenzaré por esta última.

La palabra "seudociencia", yo la defino como una manifestación cabal de la resistencia a la dualidad: debilidad/miedo versus omnipotencia/omnisciencia. Catalizadores de complejos de inferioridad y superioridad respectivamente, aunque ambas siempre van de la mano, como si fueran cara y seca de la misma moneda. Quien se siente superior, también se siente inferior, dependiendo de la perspectiva psicológica o metafísica que se elija. 



El significado que hoy se atribuye a "seudociencia", obra a prima facie como una autocensura, negación y lo que es peor, prohibición para considerar una duda como susceptible de ser soporte de un nuevo conocimiento. La palabra seudociencia, que si bien no es demasiado antigua, devela esa natural proclividad del hombre común a subyugarse  en su conservadorismo dogmático. Todo miedo a lo desconocido, en estas mentes es recreado como un escenario, donde a nivel de inconsciente, toda proyección sujeto-objeto, e introyección instropectiva, se torna fantasmagórico, líbido y escatológico, y desde lo consciente, se trata de medidas defensivas ante un amenaza que simboliza un posible quiebre a futuro de una heurística que nos genera en placebo una suerte de seguridad desde lo emotivo y espiritual, pero asimismo cumple un rol de curador gnoseológico. En otras palabras, se sublimina en el superyoismo, la omnisciencia que provee en amparo la "ciencia" en su idealización, que como enetelequia comunitaria se aproxima a una supuesta ubicuidad  omnipresente, cuyo metalenguaje juega con el miedo del yo "conservador", quien siempre reacciona ante el miedo al desconocimiento superior con auto-compasión y rechazo: "Niego, luego existo". 


Estas frecuentes y superabundantes demarcaciones de la personalidad, son un emergente de una patología muy común en el "hombre invisible", nacido a la postre del posindustrialismo, quien habitante de las grandes urbes, se siente todo, y al mismo tiempo de siente nada. Buscan amparo en el fetiche menos esotérico, en la creencia que la ciencia no es una creencia en si misma, lo cual los convierte en los mas dogmáticos adoradores de si mismos. En definitiva creer, en la autoadoración, no nos redime de la abstracción. 


Es muy curioso, porque fue Karl Popper quien introdujo a mediados del siglo XX el concepto de falsabilidad para distinguir la ciencia de la no-ciencia (o seudociencia). Dijo que un resultado es "falsable" cuando puede ser demostrado como erróneo, es decir, cuando puede diseñarse un experimento teórico con el que demostrar si es falso. De este modo, las afirmaciones "falsables" pueden ser consideradas como ciencia, mientras que las no "falsables" se consideran no-ciencia. Y citó como ejemplo, la afirmación de que "Dios creó el Universo" puede ser cierta o falsa, pero no puede diseñarse ningún experimento que demuestre una cosa u otra; simplemente está más allá de la capacidad de la ciencia, ergo, no es "falsable" y por tanto es no-ciencia. Pero si bien tiene lógica "binaria" este postulado de Popper, resulta que disociativo, cuando también mete en la misma "bolsa" la astrología y el psicoanálisis como ejemplos de pseudociencias, y la teoría de la relatividad de Einstein como ejemplo de ciencia. Luego clasificó las formulaciones no-científicas en las categorías filosófica, matemática, mitológica, religiosa y/o metafísica por un lado, y pseudocientífica por otro, aunque no dio criterios claros para definir cada una. Lo cual me lleva a suponer que la filosofía de Popper, sera una mas de las tantas expresiones fundamentalistas de la filosofía, lo cual también me hace suponer que no tendrá vigencia en el futuro.






Popper expuso su visión sobre la filosofía de la ciencia en su obra La lógica de la investigación científica, en donde este filósofo austríaco aborda el problema de los límites entre la ciencia y la metafísica, y se propone la búsqueda de un llamado criterio de demarcación entre las mismas que permita, de forma tan objetiva como sea posible, distinguir las proposiciones científicas de aquellas que no lo son, cosa que ya habían intentado muchos antes que él, empezando por Aristóteles. Lo cual no deja de ser en el fondo y en la superficie un empecinamiento en pos de revestir epifanía en la materia. Todo comenzó con aquello de que, "todo lo que no se puede ver, tocar, oír, gustar o respirar no es concreto". Y volvemos como de costumbre al dilema del dualismo. Y por mas que ninguno de estos eruditos se haya negado a aceptar la existencia de cosas o un algo invisible, los intentos por cimentar dogma jamás cesaron. El miedo no se puede percibir con ninguno se los cinco sentidos: ¿Acaso alguno se anima a negarlo?, y si no, entonces ¿cómo demuestro si es falsable o no?. Tantos poemas, cuentos y novelas que nos hablan sobre el amor, tirados a la papelera de reciclaje ¿O no están de acuerdo?, pues bien ¿deberíamos ponernos de acuerdo?.





Hay definida una inteligencia emocional, que sin embargo a algunos le dice que todo lo que no es ciencia es ¿xxxx?. Sobre ese "todo lo que no es ciencia", se han creado muchas palabras, que son solo palabras, la mayoría de ellas con significancias que cambian con el significante. Para el que cree en Dios, nada mas verdadero que esa sola palabra, y ni siquiera se permite el trazar o dudar su falsabilidad. Para el que niega la existencia de dios, esa misma palabra en la antimateria se ciñe de la misma manera que el anterior. Nadie necesita de la falsabilidad ni "vacuas proclamas". 

Pero hay territorios, donde nadie parece estar demasiado interesado "por ahora", en plantar una bandera o poner el cartel de "comprado", y es aquel que no comporta economía, religión y política (dogmas que se comportan de la misma manera). Como el caso de la astrología, el ocultismo, las ciencias nuevas, como puede llegar a ser el caso de la física cuántica, la neurobiología, la psiconeurología, y todas las ciencias que para los comunes son desconocidas y que por adelantadas saben a místicos. Y a pesar de que en casi todas estas ciencias descritas, se hacen periódicas explicaciones, la lógica maniquea del conjunto, necesita encasillarla en dos lugares y solo dos: o es ciencia o no lo es, como censura de toda lógica plurivalente o multidimensional. En ese no es ciencia, la batería de peyorativos es muy amplia. Pero no se alarmen, la historia bien nos cuenta que estas estupideces son la regla y no la excepción. Si la evolución hubiese dependido de los comunes dogmáticos, todavía estaríamos viviendo en los árboles. 


Popper, a mi entender no supo captar la magnitud que implica el conocimiento en movimiento, como tampoco pudo captar la antropofanía implícita en la conjunción abstracción-materia. Cosa que la física cuántica esta probando bajo los términos que el quería, los "lógicos". En cuyo caso, sostengo que no existe demarcación posible, mucho menos un criterio "lógico" para ello. Pues es entrar en el peligroso y vetusto territorio del absolutismo racional, quien lejos de estar bien asistido, es engañado por el conservadorismo falaz del dogma y el empirismo. En otras palabras todo lo que hoy es ciencia, son los mitos de antaño, y todo los conocimientos de mañana serán los mitos desmentidos del hoy. Incluso, la palabra ciencia ficción, muere en su ficción con el paso de la evolución. Los que leyeron a Julio Verne, veían en el Nautilius fantasía, hoy, nadie se atreve "abjurar" la falsabilidad de los submarinos. La tierra nunca fue redonda hasta que lo fue, tampoco el sol fue lo mismo, y muchos menos las estrellas y el cosmos. Nadie cree en la advertencia de un tsunami, hasta que te lleva puesto. 

             

Muchos filósofos, acuerdan que la palabra seudociencia gira en el sentido del absurdo, tan absurdo es, que su propia semiótica y semántica la invalidan. Ferreira Dos Santos,  Laudan, Austin y Derrida, han manifestado de una u otra manera que el concepto pseudociencia, palabra que intenta desacreditar lo "no científico", no tiene significado científico y se usa mayoritariamente para describir una apreciación subjetiva. Laudan precisa: 



"Si quisiéramos permanecer firmes al lado de la razón, deberíamos deshacernos de términos como pseudociencia y acientífico de nuestro vocabulario; son sólo palabras huecas que cumplen una función emotiva."



Wikipedia dixit: Richard McNally afirma que "el término pseudociencia se ha convertido en poco más que una injuriosa palabra de moda para ningunear a los propios oponentes en las discusiones en los medios", y que "cuando los emprendedores terapéuticos hacen afirmaciones a favor de sus tratamientos, no deberíamos perder el tiempo intentando determinar si estos califican como pseudocientíficos. En su lugar se deberían hacer preguntas como: ¿Cómo sabe que su tratamiento funciona? ¿Cuáles son sus pruebas?".









Los filósofos antiguos creían que ningún hombre podía vivir de manera inteligente si no aceptaba como punto de partida que debía tener un conocimiento fundamental de la naturaleza y sus leyes. Antes de que el hombre pueda obedecer y hacerse obedecer, debe entender que los misterios están destinados a instruir al hombre sobre la aplicación de la leyes que rigen al universo y que todavía no son capaces de entender. De ahí, que de este lisado, nace el término "divinidad", es decir un desconocimiento superior, algo que intuimos está, existe, pero que nos supera. Pocos de los primeros cultos en realidad adoraban a deidades antropomórficas. Eran moralista, no esoteristas, ergo filosófico y no teológico. Ellos enseñaron al hombre a usar sus facultades de manera más inteligente, pues hermanaron sentimientos, intuición, instinto con racionalidad. Ser paciente ante la adversidad, ser valientes al enfrentarse con el peligro de lo desconocido, tener control ante la tentación, y, sobre todo, inculcaron que para la vida material sinsentido, se le corresponde uno invisible a los sentidos que si lo tiene.



Respecto a las predicciones mayas, diré "no se nada", mas de lo que sabe usted. Conozco eso, las predicciones, pero si la pregunta es si creo en esas predicciones, diré que no ni una cosa ni la otra. Soy tan escéptico y pesimista como permeable desde lo cognitivo. Quiero saber si es una buena predicción, pero también deseo que esa predicción no se cumpla: ¿que me conviene creer?, esa otra pregunta, ergo otra respuesta. 







Los mayas, como así también los antiguos egipcios, eran adoradores del Sol. Toda su cultura se basaba en él y tenían toda la razón para ello, ya que el Sol otorga no sólo la vida sino también la muerte. Las manchas solares son sorprendentes. Son áreas relativamente frías en la superficie del Sol, que parecen oscuras sólo porque el resto de la superficie solar es más caliente y, por ende, más brillante que ellas. Dentro de una mancha, la temperatura es levemente inferior a los cuatro mil grados, muy alta sin duda, aunque lo suficientemente baja para hacer que aparente mayor oscuridad debido al contraste con el entorno. Y tiene suficiente amplitud, como para en caso de extenderse demasiado afectar todo el sistema de planetas que giran a su alrededor. Esta temperatura más baja es causada por el fuerte campo magnético solar, que aparentemente es diez mil veces mas fuerte que el de los polos de la Tierra. Este magnetismo detiene los movimientos de ascenso que, en otras regiones del Sol, transportan energía a la superficie. El resultado es que el área donde está situada la mancha recibe menos energía y, por lo tanto, tiene una temperatura inferior.






Una mancha solar es un fenómeno temporal. Las más pequeñas duran desde unas pocas horas hasta algunos días. Las más grandes pueden durar desde semanas hasta meses; algunas son lo bastante grandes como para distinguirse a simple vista. Las manchas solares aparecen y desaparecen de acuerdo con un ritmo determinado. En el comienzo de su ciclo, aparecen en las inmediaciones de los "polos" del Sol; en el transcurso lo hacen más cerca del "ecuador", y más tarde, normalmente justo antes del final del ciclo, la mayoría de las manchas aparece alrededor de los polos. Pero los ciclos no ocurren con regularidad: presentan picos, planicies y pozos. Las manchas se producen en parejas. Los miembros de un par poseen campos magnéticos opuestos, como si se tratara de dos gigantescas "herraduras" en la superficie del Sol, una con carga negativa o la otra positiva. 









Los astrónomos y los físicos todavía no cuentan con una explicación para el ciclo de las manchas solares y si lo tienen lo mantienen en reserva, pero algunos sacerdotes del Vaticano, en posesión de antiguos documentos secretos, estudiaron algunas "combinaciones matemáticas celestes" y descubrieron algunos fenómenos. De esto algunas logias, están en conocimiento, sobre todo los rosacruces y cabalistas. Muchos miembros del vaticano son masones, incluyendo sus máximas autoridades.



Después de muy largos períodos de observación, se dieron cuenta de que las manchas solares atravesaban el ecuador en un tiempo promedio de 26 días. Más hacia los polos, el tiempo promedio se alarga. Descubrieron también que el tiempo requerido por las manchas solares para desplazarse de un punto a otro varía con el ciclo. Cuando se produce un mínimo, las manchas se mueven más lentamente por el Sol; por el contrario, durante un máximo, lo hacen más rápido. Y a partir de estas observaciones, postularon una teoría.






Lo que si se sabe públicamente, es que el código principal fue redescubierto en 1989 por el investigador Maurice Cotterell, quien empleó números enteros para los campos magnéticos del Sol: 26 días para el ecuatorial y 37 para el polar. A partir de esos números, Cotterell encontró un ciclo magnético de las manchas solares de 68.302 días con relación a la Tierra. Todo esto está descrito en su libro "The Mayan Prophecies" (Las profecías mayas). Empleó diferenciales y un programa de computación al que denominó "diferenciación rotativa". Simplificando un poco, Cotterell usó una comparación, que se basaba en una indicación al azar de los campos magnéticos del Sol y la Tierra con un período intermedio de 87,4545 días (casi 87 días y 11 horas).






La elección se debió a que los campos polares y ecuatoriales del Sol completan un ciclo común cada 87,4545 días y regresan al punto de partida. Cotterell equiparó cada ciclo común con un bit. El resultado fue sensacional, había un claro ciclo rítmico en el largísimo impreso de la computadora. Es necesario hacer hincapié en que ningún astrónomo conocía esta teoría. Por eso pocas personas sobre la Tierra tiene conciencia de los catastróficos efectos de una oscilación completa del campo magnético del Sol. Insisto: ningún científico "oficial o corporativo" conoce esta teoría, a no ser que la NASA ahora se haya tomado el tema mas en serio. Por estos momentos se hayan reunidos representantes científicos de los grandes países, para rever estas incógnitas. Por eso las advertencias de los mayas y de los antiguos egipcios, no deberían ser tomadas con liviandad. El hecho de que estuvieran al tanto de esta teoría es estremecedor.






No existe una fórmula matemática simple para calcular este ciclo. Gracias a papiros de más de cinco mil años de antigüedad, sé que los antiguos egipcios fueron capaces de resolver problemas matemáticos extremadamente difíciles; creo que los mayas debieron haber tenido las mismas capacidades. El siguiente sólo es un ejemplo de un problema difícil que los antiguos egipcios pudieron solucionar: el cálculo del volumen y la superficie de una semiesfera. Este problema aparece en el papiro de Rhind, que se encuentra en Moscú; su antigüedad aproximada se calcula en unos cinco mil años y fue copiado de documentos aún más antiguos. Cuando analicé el problema, me quedé sin aliento. No era tan simple, aun disponiendo de una PC. 








Esta es una prueba muy interesante, que nos dice que los antiguos egipcios sabían mucho más de lo que los egiptólogos y los dogmáticos están dispuestos a admitir. Más aún, gracias al desciframiento del "Códice Dresden" y del "zodíaco astronómico egipcio", se pudo encontrar evidencias de que tanto los egipcios como los mayas conocían la "teoría del ciclo magnético de las manchas solares". Cabal prueba de que pudieron llevar a cabo la tarea por disponer de un conocimiento extraordinario. Lo cual nos debe llevar a dudar de nuestra propensión a tomar todo como mito o seudociencia, cuando se nos da la gana o bien cuando no tenemos ganas de que nos pase por encima una realidad no asumida en negación. ¿Fueron los matemáticos y astrónomos de la antigüedad, mas avanzados que los científicos contemporáneos?. Un ejemplo de ello es el hecho de que el campo polar del Sol es invisible desde la Tierra y sólo los satélites que orbitan alrededor del Sol pueden registrarlo. Otro gran misterio es: ¿cómo descubrieron los mayas la velocidad del ciclo de este campo magnético? ...






En la vida de ambas civilizaciones, el ciclo magnético de las manchas solares fue central y ello no es difícil de creer cuando advertimos, la cantidad de registros de todo tipo dejados en sus pirámides, esfínges, etc. En estas, sin dudas, se describe que una gigantesca tormenta solar, surgida de la culminación de un ciclo de manchas solares increscentes,  llegará a un punto donde cambiará los campos magnéticos polares en la Tierra. La catástrofe resultante matará a miles de millones de personas, tal vez a toda la humanidad, debido a que enormes terremotos destruirán las plantas de energía nuclear y la Tierra se transformará en una gigantesca esfera radioactiva. Un "pequeño detalle", aquí se ha podido comprobar que no hay esoterismo, magia y superstición, pues los datos cotejados, ya nadie duda de que son estríctamente científicos. Vaya paradoja. Estos pensamientos por sí solos deberían hacernos conscientes de la urgencia de desenterrar del "laberinto dogmático",  todo el conocimiento que está sepultado o no, y/o que se ha descartado, tan solo por  omnipotentes, arrogantes y estúpidos.  






El cálculo del ciclo magnético de las manchas solares no es sencillo y requiere conocimientos específicos acerca del movimiento de la Tierra alrededor del Sol, nociones de matemática integral y medición exacta del tiempo; lo extraño es que los antiguos científicos poseían todas estas habilidades, pero debían mantenerlas en secreto.



Sólo los sacerdotes iniciados en los textos sagrados poseían ese saber; pero para los comunes, todo estaba envuelto en misterio, tal cual lo que sucede hoy con la física cuántica, que muchos ven como seudociencia. Detrás de cada número o carácter se oculta un código determinado, cuya interpretación requiere extrema paciencia y tenacidad. Sin esas cualidades no se podrán descifrar los importantes mensajes codificados, dada su complejidad. Por otra parte, es interesante saber que siempre trabajaban con los mismos "números sagrados".









Mientras no poseamos vocación gnóstica, ese valioso conocimiento antiguo,  habrá existido en vano, so ésta es la única forma de encontrar  respuestas donde no las hay. Si volvemos a calcular y efectuamos otros cálculos matemáticos sobre el ciclo de las manchas solares, encontraremos muchos mensajes codificados muy interesantes.



Divida el ciclo teórico de las manchas solares de Cotterell por los períodos de giro de los campos magnéticos del Sol; y de esa manera encontrará el número de ciclos que atraviesan los campos magnéticos en un ciclo de 68.302 días o 187 años:



68.302  dividido 26 = 2.627 y 68.302 dividido 37= 1.846



Al restar estas cifras, se encuentra el número de veces que el campo ecuatorial se pone a la par del campo polar:



2.627 - 1.846 = 781.



Este resultado nos permite llegar a diferentes relaciones. Para calcular el momento en que un campo se pone a la par de otro, realice el siguiente cálculo sencillo:



2.627 dividido 781 =3,36363636 - 1.846 dividido 781 =2,36363636



La explicación es la siguiente: cuando el campo polar ha dado 2,3636 giros, el campo ecuatorial se coloca a la par. Este ha descrito un círculo completo más, o sea 360 grados. Esto se produce exactamente después de 87,4545 días, y coincide con el ciclo calculado por Cotterell. Resulta sorprendente que en ambos campos se produzca el número infinito 0,36363636. Aquí se encuentra el origen de los 360 grados. Cuando aprendí matemáticas no entendía por qué un círculo consiste en 360 grados y no 100. Al observar estas cifras, la propiedad se hizo clara: ya que se origina en el cálculo del ciclo de las manchas solares.






Otra decodificación explicaba que los antiguos egipcios y los mayas calcularon la diferencia entre los grados que los campos recorrían (360) y la emplearon en el ciclo de precesión, que duró 25.920 años (25.920 = 72 x 360). Esto prueba sin vacilar el origen de los 360 grados.



Después de un ciclo de 87,4545 días se produce una diferencia de 360 grados. Ocho de esos ciclos forman un "mini ciclo", según los cálculos de Cotterell. Un miniciclo da como resultado el siguiente número de grados: 360 x 8 = 2.880. Esta cifra aparece en diferentes cálculos y es una parte esencial de los mismos. Aquí encontrará el origen de este número.



Empleando el valor de los tiempos respectivos entre los cataclismos precedentes y con la ayuda del número 2;880, es posible calcular el ciclo sótico. Más adelante, la serie infinita 0,3636363636 aparece varias veces en el Códice Dresden y se convertirá en un número de código crucial de Venus. También resulta que esta cifra se relaciona con cálculos aún más complejos en las matemáticas abstractas, que ahora han recogido los matemáticos y físicos cuánticos. Números de código maya multiplicados por 36 dan nuevas combinaciones que conducen a más revelaciones del Códice Dresden y del zodíaco egipcio. Hay mucho mas, pero no me quiero extender demasiado. Mire este gráfico, que constituyen las pléyades que para los griegos, significó la base de su mitología y estructura eidética.



  





Nuestro Sol forma parte del sistema de las Pléyades y al Sol le toma 24.000 años completar una órbita alrededor de Alción. La Tierra gira alrededor del Sol junto con otros planetas y lunas que a su vez giran alrededor de ellos. El Sol es la octava estrella de la espiral pleyadiana. Las Pléyades forman una espiral dentro de la Galaxia de la Vía Láctea. Y la Galaxia gira sobre su propio eje. ¿Como hicieron para calcular esto hace miles de años atrás?, si aun hoy solo pudimos probar que esas estrellas existen y están donde dijeron estaban. Mientras los dogmáticos en la edad media aseguraban que la tierra era plana y que era el centro del universo, estos antiguos ya sabían cual era el campo gravitacional del sol.   



Para despedirme, dire que creer o no es una elección personalísima y subjetiva, pero cuando la incredulidad solo se sostiene en el dogmatismo, la inteligencia se presente como ambigua y reconfigurable. Entonces solo quizás en vez de hablar de seudociencia y mito, deberíamos ampliar el significado de: estupidez colectiva. Hay algo que es indiscutible, y es que tanto mayas como egipcios, sentenciaron predicciones. Que estas se cumplan o no, lo sabremos con el tiempo, pero hay que tener en cuenta, que esa espera sumida en la ley del menor esfuerzo, será lo último que hagamos, pues así los mayas se equivoquen, estamos haciendo todo el mérito posible para adscribir la profecía autosatisfecha. El daño que le estamos haciendo al ecosistema ergo el planeta, está dando cuenta de ello, aunque algunos lo nieguen.  






    Podemos extinguirnos por un montón de causas, sobre todo por culpa de nosotros mismos, y quizás solo quizás tantos textos religiosos y narraciones de eventos cataclísmicos extraordinarios, de los cuales el mas recurrente y global es el "diluvio universal", nos lleve a experimentar nuevamente esto que os infiero. En dichas narraciones, se describen a sujetos especiales, que se salvan porque "asumen con fe" algo desconocido pero que se intuye. En otras palabras es la ruptura con todo dogma y filosofía hegemónica y mundanal, que tiene como mérito final, la individualización suprema. Es decir, al romper con un conocimiento universalizado o supradogmático se halla la salvación. 







Estamos en presencia de un tema muy lindo de filosofar, pues la "fe" no está precisamente en el dogma sino en la antítesis. En cada uno de estos mitos posdiluvianos, nos encontramos ante una persona que junto a su familia encuentra la salvación, pues justamente hace caso omiso a lo que dicta el dogma, empirismo, ontología, cultura y ciencia (etc) idolatrado por los hombres, para seguir el llamado o advertencia divina que parte de su propia intuición ergo metafísica. Quizá lo mas próximo a la filosofía pura. Uno contra el resto del mundo, quién es el único que termina teniendo "razón" y el único que se termina salvando.  Pero hay un "Noé  o un Gilgames" escondido  en un rincón de nosotros que se enfrentará a toda esta estupidez que supimos construir con inteligencia colectiva, para convertir en mito, la ciencia, el dogma y la conciencia, ... solo para salvar al hombre. ¿Qué nos preocupa, saber que vamos a morir, o saber que no moriremos solos?. Para los que no creen en  la inmortalidad llegó la hora de probarlo, y los que creen en el mas allá, llegó la hora de dejar el mas acá, al fin y al cabo íntimamente intuimos un destino de muerte. Si la  certidumbre esta en la muerte ¿por qué tanto problema?...  



...Lo único que les puedo asegurar, es que mi mujer con este cuento del fin del mundo me está haciendo pelota la tarjeta de crédito, y quizás con esto solo les quiera decir que le tengo mas miedo al "fin de mes" que al fin del mundo.-  


Blog del Dia
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Anónimo
10 de diciembre de 2012, 14:11

ja,ja,ja,ja BUENÍSIMO. Yo también le temo mas al "fin de mes" que al fin del mundo. SOBERBIO como de costumbre. Saludos a ti Diego. ArmandoLNOL

10 de diciembre de 2012, 14:20

me encantan tus sátiras Diego y no jodas con la tarjeta que se vienen las fiestas de fin de año y las vacaciones, ja,ja,ja. Un besito

Anónimo
10 de diciembre de 2012, 16:20

GENIOOOOOO ¡, un placer leerlo lic. Saludos. MarioM

Anónimo
10 de diciembre de 2012, 19:15

Lo felicito, muy buen blog. EstruscoWin

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