Escrito por: Lic Ramón D. peralta 
 

No puedo comenzar a a escribir, sin decir por lo bajo que últimamente tengo pocas ganas de escribir, y lo que es mas exótico aun, tengo pocas ganas de leer. Mi esposa arriesgó un: "debes estar cansado". Mis hijos me dijeron: "¿papá, por qué no te dedicas a salir con tus amigos y dejás de preocuparte tanto por la filosofía?. Mi amigo Tito solo atinó a decirme: "estás loco". Lo cierto es que no me siento como quisiera, pues ¿habré de querer una utopía?. No obstante, como buen "ser humano", tengo todas las debilidades del "ser", y todas las miserias del "humano", lo cual en algún punto me tranquiliza, ergo me veo bastante "normal", y en otro, me frustra, so me compruebo "no especial". Dualidad que se halla como anatema desde los mismos albores del pensamiento, toda una paradoja en si mismo. Y aunque lo mío parezca alejarse del bucolismo, en ocasiones aparenta acercarse, propio del idilio que mantiene mi anoréxica reflexología con la filosofía gnóstica. 

 

Me preguntaron, quizás por ser víspera del inicio de las clases en Argentina: ¿Qué opina sobre el futuro de la educación?. Y lo primero que me vino a la cabeza, fue instrospectar (verbo que merece ser incluido en la RAE), sobre cual fue la evolución de la educación en general y en particular. Pero en orden de jerarquías, ésta vez, escribiré sobre como imagino el futuro de la educación ante éste nuevo paradigma, que ya obra sobre nosotros sin que demos debida cuenta de los cambios que estamos sufriendo y mas que ello, padeciendo. Probado está, que los procesos de cambios profundos, demandan varias décadas o incluso siglos, razón por lo cual no acusamos recibo, y por ende, tampoco percepción y elaboración. 

Ésta vez seré muy conciso y sucinto, porque no exagero, no tengo ganas de escribir, así pues, de ninguna manera disculpen mi pedido de piedad. 

 

Hay muchas definiciones de "educación", que se pueden resumir en "naturaleza humana". La educación es sustantivo, es verbo, es predicado, es sociedad, es humanidad, pero por sobre todo, es esencialidad. Justamente, si fuera que la evolución tuvo el rol que hoy muchas teorías idealizan, estaría sin duda en la innata capacidad adquirida por nuestra especie para educarse a si mismo, en forma de transmisión comunicativa de generación en generación. El nacer con el cráneo incompleto, y con un desarrollo lento, condicionó al ser humano a un proceso de aprendizaje lento, tardío y mas extenso en el tiempo. Lo que en otros animales resultaba una desventaja (ya que un bebé nace sin poder caminar, hablar y en general hacer poco y nada, como en el resto del reino animal), en nuestro caso resultó preponderante y distintivo. 

 

Mientras mas permaneció el niño con sus padres mas aprendió, so los plazos de maduración se fueron prolongando a medida que el hombre iba evolucionando. En ese orden es que podemos, sin temor a equívocos, decir que mas allá de la génesis y genealogía, hay factores que tienen supremacía sobre otros a la hora de hacer crecer la humanidad en todos los sentidos, uno de ellos es la educación. Explicado de otra manera, la educación nace con el primer hombre, así como lo hace la filosofía y la ciencia. Y si se diera el caso, que la humanidad se extinguiera por completo, y que un niño fuera el único sobreviviente, aun sin adultos que le enseñen comenzaría con el proceso de autodidaxis, que también se considera inmanente en el ser humano. Aprender está en la naturaleza del hombre, y la curiosidad es piedra angular en su constitución racional. 

 

Sin embargo, soy de los que creen que la evolución racional del ser humano no ha sido un proceso continuo y causalístico, sino que ha sido discrecional, heterogéneo y discontinuo. En otras palabras, hubo períodos donde la educación avanzó con el hombre, y otras en que no, verificándose notorias disparidades en determinados capítulos de la historia. De hecho, hay etapas de franco retroceso. Lo que afirmo es fácilmente comprobable, cuando vemos las profundas asimetrías entre pueblos, regiones, y mas recientemente entre Occidente y Oriente, donde en unos floreció mas el espiritualismo en detrimento del racionalismo y viceversa. Lo paradójico es que aun no podemos asegurar que es mas relevante para el hombre: su alma, espíritu y esencia; 0 su pensamiento, racionalidad y pragmatismo. Digo que no lo podemos asegurar, en la medida que no hay consensos uniformes, aunque individualmente cada uno tenga una opinión formada al respecto. 

 

Evidentemente ninguna definición sobre educación sería eficiente sino dijera que básicamente es la función consciente que tiene el hombre de comunicar a su progenie y descendencia lo aprendido tanto desde lo individual como lo colectivo. Tampoco debería faltar, el señalar que la educación es la encargada de aportar lo que la genética o el genoma no termina de asignar, dado su comportamiento cuántico. Es decir, ante una concepción genética hereditaria incompleta, es la educación quien sale en defensa y complemento para ir por el resto. Así es como nacemos parecidos a nuestros padres, pero nunca iguales, ni siquiera en porciones idealizadas. 

Cuando afirmo que hubo períodos de la historia donde el hombre retardó su evolución intelectual colectiva, me refiero a períodos donde el dogmatismo tuvo enorme poder sobre la sociedad. Durante muchos siglos, caracterizados por un fuerte impulso empírico, cultural y gnoseológico, la ciencia y la filosofía constituían una sola entidad. La Filosofía abarcaba todo el saber y todo el contenido de lo que hoy llamamos ciencia, y viceversa. 

 


La ciencia se dividía en el saber sobre el ser en cuanto su ser y no ser, divido a su vez en géneros particulares del ser. Pero lo que movía al hombre a estudiar, indagar y reflexionar sobre esos conocimientos, era el deseo de saber, de saber cómo son las cosas, y cual es la naturaleza que vincula al ser con esa materia. Sin dejar de advertir las titánicas fuerzas que subsumen lo invisible. La primera manera de saber fue a través de la experiencia, pero el deseo de saber nunca se detuvo allí, ya que el hombre pretendió desde siempre saber y conocer la esencia de las cosas, de por qué se desenvuelven de una manera y no de otra. Durante muchos siglos, la comunicación empírica de esa experiencia adquirida a priori por la humanidad fue para la educación tan importante, como el ejercicio de filosofar ergo pensar como causa sui. Pero hubo tiempos donde esa curiosidad inmanente en el hombre fue detenida por el propio hombre, convirtiendo a la educación en instrumento del dogma. 


 




Vaya paradoja, la educación que inauguró la Iglesia Romana, y todas las demás religiones, y a posteriori dogmas de tipo políticos, fueron retardadores del crecimiento humano, y aun siguen erigiéndose como fuerzas conservadoras que ralentizan el devenir de la evolucioón y su consiguiente educación ergo comunicación. Tal es así, que durante mucho tiempo los nuevos y maravillosos descubrimientos científicos, fueron encapsulados bajo el vil mote de oscurantismo o simplemente "herejías, brujería o proclamas blasfemas". Muchos siglos fueron desaprovechados y muchos fueron los horrores que tuvo que padecer la humanidad en pos de defender dogmas antihumanos y antinaturales. 



 



Por suerte, a partir de la reforma protestante en el Renacimiento, y en particular, a raíz de las revoluciones libertarias, se fue gradualmente quitando los escollos, estorbos y barreras artificiales puestas en su camino, para ir por todo ese valioso tiempo perdido. Aunque claro, es difícil poder predecir aun, si esas demoras fueron positivas o no para la humanidad, visto lo que hoy tenemos, o si por el contrario, ésta realidad se podría haber evitado si la humanidad se hubiese permitido aprender mas rápido. Lo curioso y paradigmatico de éste análisis, es constatar que hoy el materialismo dialéctico extremo pide a gritos mas espiritualismo, cuando por el otro vemos el daño que generó ese aparente espiritualismo. 

 



No obstante deberíamos ser mas severos, y concordar que la religión no es lo mismo que espiritualismo, y que una Institución como la Iglesia Romana, lejos de ser necesaria para vincular a los creyentes con Dios, ha sido una verdadera calamidad como puente comunicacional. Los hombres son solo hombres, y la divinidad jamás se podría mezclar con la materia, tómese nota de este aprendizaje de una vez por todas. En síntesis, cuando no hay una eficiente comunicación, no hay buena educación, como tampoco la hay cuando lo que intento enseñar no es verdad, o cuanto menos, no es parte de una ostensible realidad. 

Pero para ir acortando caminos, y dejar otra "semilla de la discordia", diré que la educación formal tal como existe en la actualidad solo puede tener como norte su completa desaparición. Uno de los motivos es su inutilidad o falta de eficacia para estos nuevos tiempos que se avecinan a gran velocidad. Para la inminente Edad Cuántica, éste tipo de educación es inviable. 

 

La Paradoja de la Educación, está dado en la estructura de un sistema educativo, donde los padres se desligan de la función mas importante que desde sus orígenes tuvo la educación, que fue y seguirá siendo, la formación especializada, subjetiva y diferencial. Ese enseñar según cada ser, divide las aguas de manera sublime, pero (y aquí radica la excentricidad), es quien por esencia se presenta como la mas natural y positiva. Claro que lo utópico parece ceder ante el pragmatismo, sin que medien medidas de moderación y equilibrio. Así es como un padre erudito, intelectual y científico, educa a su hijo bajo los mismos cánones pedagógicos que un abogado, empresario, político o comerciante, ya que se abstiene se intervenir de manera directa en pos de un sistema que obra como supraestructural desde lo social, quien tiene el agravante de intentar igualar en la desigualdad. 

 

Afirmo que es paradigmático, porque la educación formal, sea pública o privada, de nivel primario, secundario o superior, intenta igualar en la indiferencia de la naturaleza humana, quien se presume invidualista y unigénita. Tal es así, que hace poco se probó que cuando se está formando el embrión, el cerebro humano sufre a la hora de constituir los factores genéticos una serie de colisiones de subparticulas atómicas generando en ese proceso de orden cuántico seres distintos y únicos. Llegando al extremo de dividir la personalidad aun en los llamados gemelos idénticos. Lo cual ratifica una vez mas, que los seres humanos nacen diferentes uno de otros, y no solo en su cerebro. 

 

Para ilustrar con algo mas, veremos como las ciencias de conjunto, como la sociología, la psicología, Cs políticas, la psicosociología, psicología evolutiva, pedagogía, etc y en general las ciencias sociales, han intentado agrupar en la diferenciación natural, como si en esa agrupación falaz, antojadiza, capciosa, aunque romántica, idílica e hipócrita, estuviera la salvación de una invención de la "inteligencia colectiva", que per se es irreal. No somos iguales, nunca lo fuimos, ni lo seremos jamás. Aceptemos ésta realidad, cuanto menos como última manifestación de auténtica racionalidad. 

 

Nunca aprendí mas, que cuando me puse a cuestionar, cotejar y refutar lo que me habían enseñado en la escuela, colegio y universidad. Hoy los maestros y profesores, conjunto de profesionales de la educación, que son tan mal pagos como instruidos, son los encargados de hacer el trabajo que deberíamos hacer nosotros, los padres. Claro que ante padres que tampoco están instruidos y que también carecen de recursos económicos, el circulo parece cerrarse en lo vicioso. La formalidad visto desde lo filosófico, es otro serio impedimento, ya que por estos días es mas importante obtener un título de grado que "saber". En otras palabras, las élites dominantes hoy están conformadas por personas con tantos diplomas como dogmatismo. ¿Qué hubiera sido de un Sócrates en estos sórdidos tiempos?. Y por otro lado, ¿qué decir de un Einstein, pésimo estudiante, pero formidable autodidacta, quien partiendo de un registro de patentes y marcas supo construir una cultura e intelecto superior?.

 

No puedo pasar por alto Internet, herramienta que tiene un potencial que pocos aun pueden imaginar a cabalidad de sus infinitas posibilidades. Como tampoco puedo dejar de repetir que esta nueva Edad del Conocimiento Cuántico, está poniendo nuevamente las cosas en su lugar, ergo aunando filosofía con ciencia, cosa que nunca deberían haberse separado. También percibo, que muchos conocimientos empíricos, ontológicos y epistémicos quedarán caducos por obsoletos, muchos de ellos de matiz dogmática. En ese sentido, la educación sufrirá sin preverlo, ni prevenirlo una revolución de contenidos y formas, nunca antes visto, so éste proceso ya comenzó, aunque no lo captemos ni con la mente ni con nuestros sentidos. 

 

No quiero despedirme sin decir, que la cuántica en la mente de los seres humanos produce que todos tengamos capacidades distintas y claramente diferenciadas, donde esas distinciones pasan justamente por poder incursionar en dimensiones distintas de la gnosis. Explicado de otra manera, algunos nacen para ver mentalmente macrodimensiones o multidimensiones gigantes desde la imaginación, tal el caso de los filósofos-metafísicos o de los filósofos-científicos, y en el otro extremo están los superdotados, capaces de indagar y visualizar en las microdimensiones y multidimensiones pequeñas, tal el caso de los matemáticos, químicos, bioquímicos, físicos de partículas, ingenieros nucleares, etc. En el medio hay toda una gama de aptitudes, que barren con amplitudes muy grandes, como los humanistas que se expresan en las artes, o visiones mas reducidas, como los que demuestran aptitudes en las manualidades, técnicos, mecánicos, programadore, etc. Los rangos medios, que son tan importantes como los demás, contienen al resto, y suelen ser los mas sociables, empáticos y útiles para el conjunto. como por ejemplo, aquellos relacionados con lo social, político, religioso, educativo, comunicacional, etc. Jesús no fue un científico ¿alguien acaso se anima a poner en duda su inteligencia?. 

 

Llegó la hora de romper con el dogmatismo en todos sus esferas, y asumir las cosas como son, ergo la igualdad solo es posible en la justicia, y ésta solo se idealiza en libertad. Las abstracciones sirven como guías solo si somos conscientes de nuestras limitaciones. Basta de romanticismo, hipocresía y autocompasión, la igualdad debe dejarse como misión, y en cambio debemos aspirar a ir tras conceptos como la justicia y la libertad, que cuando juntas, producen un placebo que sabe a igualdad. 

 

Y en ese sentido, llegará el día que en el vesperal de la madurez sociológica, hagamos los cambios en el sistema educativo que demanda el futuro. La misión es lograr una educación hecha a la medida de cada uno de los seres humanos, donde se tenga en cuenta su naturaleza y sobre todo sus virtudes, destrezas y aptitudes personales, de tal manera que un arquitecto no termine de músico, o un médico no termine como político, por mencionar un par de ejemplos. Llegará el día en que verdaderamente los test vocacionales se hagan con idoneidad y seriedad, de tal manera que desde muy chicos sepamos que tipo de educación debemos darle a cada ser humano. Tampoco será necesario en el futuro que hayan escuelas, colegios y universidades, porque toda la educación especializada necesaria y diagnosticada según el caso, podrá llegar a cada uno de los educandos mediante internet o quien lo supla en el futuro. 

 


Nada en este mundo nos indica que no tenemos una naturaleza, y por el contrario, con cada nuevo descubrimiento constatamos que el individualismo debe ser atendido como natural, pues así lo es en esencia. Si bien aun no se puede falsear, estamos en una instancia donde toda la humanidad, cuanto menos, intuye que no dispone de tiempo para seguir perdiendo como en antaño. Los dogmas deben dejarse a un lado, y debemos hacerlo rápidamente, entendiendo asimismo que la evolución es inmanente con el sentido de supervivencia del mas fuerte y apto. Con esto digo, que sabemos que en poco tiempo mas, de existir una oportunidad para nuestro género, solo se develará en forma de selección natural. En el futuro el sistema educativo será aquel donde los mejores adultos en cada área eduquen a los mejores niños y jóvenes según sus vocaciones y aptitudes naturales. Solo se aprende bien, aquello que amamos, nos resulta fácil por coincidente con nuestras virtudes y que nos gusta. Solo espero que no debamos arrancar de cero nuevamente para poder aplicar esto que os acabo de describir. La educación debe llegar por igual a todos, pero no debe ser igual para todos, porque es tan dañina una mala educación como su inexistencia. El sistema sistema educativo actual, seguirà evolucionando hasta llegar al òptimo de su completa inutilidad.-