Chávez: una marca indeleble para la historia | PERIODISMO DE ESCRITORES

Chávez: una marca indeleble para la historia

domingo, 10 de marzo de 2013 4 comentarios

Escrito por: Lic Ramón D. Peralta


Luego de casi un siglo de no escribir, retomo mis viejas mañas, quizás sin ganas, tal vez con saña. La percepción del paso del tiempo es tan antojadiza como cualquier otra percepción, razón por lo cual no hay razones que estén implícitos en el razonamiento. También son capciosos los ideales, quienes parten del absurdo de suponer que el absurdo debe ser idealizado como susceptible de lo absoluto. Lo cual me lleva a sospechar de la condición lógica de la racionalidad estereotipada en el ser humano, quien ha demostrado a lo largo de su historia, ser mas esclavo de sus sentimientos y emociones, que de la coherencia y la sensatez. Y si bien sabemos que ideal no es lo mismo que realidad, el hombre no ha podido dominar esa dualidad en su mente. 

Ayer tuve un problema con mi esposa, que fue poco comparado con la media estadística. Las mujeres suelen ser muy idealistas, ergo se me pidió que sea "romántico y sincero", que es como pedir que en un  partido de Boca.-River, gane Boca y gane River simultáneamente. El romanticismo es la variante mas estética de la mentira, y la "sinceridad" es la mas impostora de las utopías. Claro que los hombres no nos quedamos atrás cuando pretendemos una mujer sensual, bonita y "fiel". Pero mejor dejamos éste tema de lado para ir por algo de mayor interés o valía, pues para hablar de pavadas están los periodistas y los políticos.   

A ésta altura pido disculpas por no haber contestado los mails y "criptogramas" recibidos. En estos 20 días que me tomé de vacaciones han pasado muchas cosas, como suele pasar siempre en semejante lapso de tiempo. Varios lectores habitué de ésta página web, me pidieron que opine sobre la muerte de Chávez, el chavismo y el futuro, pero también tuve otros pedidos, así pues, intentaré hacer un ensayo abreviado sobre lo que se me ocurra mientras escribo, solicitando a modo exculpatorio, que sepan tolerar la falta de lucidez y pulcritud para con éste reinicio, so las palabras se han olvidado de mi y viceversa. 

La muerte de Chávez no significa nada especial, salvo por el romanticismo que reviste semejante idealismo dogmático. Pero no quiero hablar de Chávez mas de lo que ya lo hice, pues en definitiva Chávez solo es fruto de lo que hoy es la sociedad venezolana. Chávez no hizo al chavismo, fue la necesidad y la confluencia de algunos factores relativistas quienes llevaron a un pueblo a elevar a un ser humano ordinario al grado de deidad y mito. La historia registra muchos casos similares al de Chávez, y también nos da algunas explicaciones, aunque cada caso tiene su personalidad, ergo no hay dos liderazgos que se puedan considerar idénticos. 


Parece evidente observar, que existen muchos conceptos sobre una misma persona, y no me refiero solo a Chávez, y tampoco hablo de distintos enfoques, sino que intento dispersarme hasta llegar al terreno de lo cuasi cuántico. Es imposible separar subjetivismo de acción y pensamiento, como tampoco es posible encontrar un patrón confiable que sirva para dirimir controversias y antinomias. No hay verba ni silogismos predicativos eficientes que nos posibiliten llegar a un acuerdo, cuando lo que está en disputa es un dogma. Chávez  pasó a ser el mártir y la figura principal de un dogma político, que en mucho se parece a un dogma de tipo religioso, y como tal debe ser tratado. Procurar consensuar mediante la lógica proposicional es tan ilógico como lo es un dogma en su esencia. En este sentido, el maniqueísmo se moverá en el sentido de las agujas del reloj para algunos de una manera y para otros de otra, siempre en posiciones radicalmente encontradas.

Porque algunos pretenden medir acciones y resultados, y otros ya están comprendidos dentro de la dimensión de los sentimientos, miedos, emociones y abstracciones, propio de otro mundo que lejos está de ser el racional. Lo que nadie puede negar, es que Chávez ya pasó a ser un hito de la historia de Venezuela, solo equiparable al mismo Simón Bolivar, pero que con el paso del tiempo irá ocupando el lugar que la misma sociedad venezolana le asignará en el futuro, la cual, como suele suceder en estos casos, irá mutando y reajustándose según los postulados dogmáticos y ontológicos que imperen en el mañana.


                    



Para poder comprender mejor lo que pasa en éste momento, y mas precisamente en el universo de la filosofía moral y política, sería bueno echar mano a algunos conceptos, que aunque añejos merecen ser rescatados para la ocasión. En la expresión de Helmut Thielicke,  es el hombre quien cree se diferencia radicalmente de todas las otras cosas por el hecho singular de la autoconciencia: "El hombre no sólo cree que sabe, sino que imagina que sabe que sabe, y en ese "sabiendo", asume que sabe de sí mismo. Conociendo, se conoce. De ahí que falsamente se infiere que pueda llegar a ser el instrumento del autoconocimiento de la razón absoluta. Cuando nosotros pensamos, la razón absoluta se piensa en nosotros. La autoconfianza de la razón radica en el hecho de que otro se piensa a través de nosotros." 



Para Hegel, ante una situación parecida diría: "lo racional es real y lo real racional, ya que lo real es producto del pensamiento". "La cosa en sí ha de llegar a ser una cosa en nosotros" (El concepto que nosotros tenemos de ella). También Hegel nos dijo que Kant no había caído en la cuenta de que el conocimiento de un límite como límite no es posible si no se está ya más allá de él. O sea, la designación de alguna cosa como finita y limitada contiene la prueba de la presencia real de lo infinito, de lo ilimitado, ergo "que sólo podemos saber del límite en cuanto que lo ilimitado está ya de la parte de acá de la conciencia". En el "yo pienso" de Hegel, como ha mostrado Ernst Bloch intervienen tres motivos: 1) el "yo revolucionario" del ego cogito de Descartes, seguro de sí mismo en el acto de conocer, el "ich denke" (yo pienso) de Kant, la autoconciencia que acompaña todo conocimiento de lo otro, el yo absoluto y sin límites de Fichte, fuente original de todo el ser cósmico; 2) el mundo de Schelling y los románticos: la naturaleza como espíritu inmaduro, como barrera que se pone el espíritu para autoafirmarse y acrisolarse frente a ella; 3) la idea de génesis y evolución.








Alguno puede llegar a pensar desde una reflexología del tipo "punto medio", que Hugo Chávez es "todo ello", es decir, la suma de todas las opiniones tanto favorables como críticas, so tampoco haríamos con ello una realidad, porque hay hechos y acciones de Chávez que seguirán con o sin el "chavismo", quién pre-anuncia que los resultados seguirán en movimiento durante mucho tiempo adentrado en el futuro. Esto significa que desde lo filosófico, se puede arriesgar que: calificar de buena o mala la gestión de Chávez es temerario, toda vez que, aun los movimientos y sus alcances no han finalizado. Y si bien se puede intuir o deducir que tipo de consecuencias se verán mas adelante, no dejarán de estar teñidos de parcialidad y tendencia.      



Tampoco es cierto que Chávez es la resultante de una magra arquitectura-estructura cultural del pueblo venezolano, porque lideres totalitarios de éste tipo han existido en civilizaciones desarrolladas y cultas. No hace falta ir demasiado lejos en el pasado, pues enseguida nos toparemos con los ejemplos de Benito Mussolini en Italia, y de Adolfo Hitler en Alemania, países con una sólida tradición gnoseológica, filosófica, ontológica, epistémica y empírica (también científica). Poco tiene que ver, porque si vemos como el Japón aun idolatra a su Emperador, es porque las respuestas están en otro lado. Lo que es indudable, es destacar que Chávez es parte de la génesis de un pueblo que aun busca su propia identidad, lo mismo que sucede en toda la región, y en particular en las sociedades latinoamericanas.   





Hoy considero injusto cargar todas las tintas en un hombre que solo hizo lo que el azar quiso de él, convirtiéndose en algún punto, en víctima de una sociedad ávida de fetichismo y esoterismo. El "socialismo chavista siglo XXI", es una metáfora que emerge como resultante de la carestía de nuevas ideas y modelos socieconómicos  imperante actualmente en el mundo. Quiso la providencia (o lo que ustedes quieran) que Chávez suba al poder en un presente donde simultáneamente en el mundo los sistemas mal llamados neoliberalistas estuvieran en su anticiclo de crisis y degradación. Porque es hora de comenzar ha depurar el idioma, para de una vez por toda desterrar la palabra "comunismo", ideal que nunca pudo ser puesto en práctica en éste planeta. Hablar de una "crisis del mundo capitalista", es hablar de una crisis en el mundo a secas, porque siempre hubo un solo mundo, el capitalismo. 

En este sentido hablar de una "revolución socialista", es ver mas de lo mismo, ergo augurar los resultados ya conocidos. No hay manera de equivocarse con el resultado, cuando todas las pruebas del mismo tenor han obtenido el mismo desenlace. Pero tampoco hablo en términos de fracaso o éxito, palabras que también saben a obsoletas, hablo de auscultar el movimiento chavista, y poder determinar si esas acciones constituyen o no soluciones reales a problemas reales, o si por el contrario son un ensayo de males mayores a posteriori. Lo cual obliga a quitar del medio las simbologías impersonales y las gestalt, para solo evaluar las cosas como cosas en si misma. 


Venezuela hoy vive del petroleo tanto como ayer, y desde un abordaje social, lo que antes estaba en manos de unos pocos ahora está en manos de otros pocos, pero que intentan ser mas solidarios y distributivos. Valga ésto como para alimentar las esperanzas de un pueblo que durante décadas fue dejado oculto tras la indiferencia de una élite oligarca, caracterizada por la ambición, codicia y sectarismo. Claro que ésta solidaridad tiene un alto precio, y se paga con restricción de libertad y disciplina.  Me llama mucho la atención escuchar a el actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro pedir en sus discursos "disciplina", como quien le habla no a una sociedad civil, sino a un ejército. Lo cual denota a las claras, la condición autoritaria de éste tipo de gobierno. 

Una vez sumergido en la historia, pienso en lo mucho que nos hace falta pensar y profundizar. Las sociedades de las naciones sudamericanas y centroamericanas se merecen un recreo a tanta concepción mesiánica de la política y la sociología. Nos merecemos un descanso a tanto despotismo sin ilustración, a tanto jingoismo, a tanto fanatismo, a tanta desidia y desaprensión. Los personalismos caudillistas han hecho estragos en nuestra evolución, y un Chávez solo ratifica lo que han hecho otros caudillos que lo precedieron. Quizás haya que preguntarse si la democracia alguna vez se puede terminar de aceptar como estilo de administración y de vida en estas latitudes. Mientras una parte de la sociedad clama por libertad, la otra pugna por oprimirla, y así no se puede seguir. Es estresante vivir en países donde patriotas tildan de enemigos a sus compatriotas, solo por no "disciplinarse" al líder y al dogma que éste representa. 


Es paradójico, pues mientras el dogma populista brega por el anti-imperialismo, por otro lado pretende erigirse en "eje del bien", haciendo alianzas con otras potencias imperialistas como China o Rusia, o incluyendo en su liturgia latiguillos antifascistas, mientras mantiene una relación apologética con Irán. También es un paradigma en si, ver como el "antinorteamericanismo" se traduce en mayores ventas de petroleo a EE.UU, país que si dejara de comprarle crudo a Venezuela, dictaría su sentencia de muerte económica en el corto plazo. Curioso es ensalzar una nueva "independencia", cuando Maduro es asistido por las directrices que provienen de Cuba. Claro que nadie le pide "razón pura" a la política, pero tampoco se le pide semejante nivel de superstición. Lo cierto es que hoy, hay una mitad de Venezuela que sodomiza a la otra mitad, y este tipo de antagonismo es caldo de cultivo para reacciones violentas, golpes de estados y venganzas. 

Cuando se opina sobre una presunta división en el chavismo, es porque esas escisiones son el devenir del chavismo, quien es fruto de alianzas de partidos y sectores, que solo pudieron tolerarse en el poder absoluto de un Chávez, pero que por naturaleza están enfrentados por intereses irreconciliables. Las internas en el chavismo  existen desde los mismos albores de éste movimiento político, y solo un fuerte liderazgo pudo obrar de argamasa. Tras la muerte de Chávez veremos varios capítulos de una historia que nos llega a los mortales en forma de novela épica y romántica, pero que en algún punto irá adquiriendo matices melodramáticos y trágicos. Es la historia de un pueblo alegre signado por la tristeza de no saber que hizo,  hace o hará de si mismo. El chavismo es la respuesta exagerada a una demanda postergada, en un siglo donde se pensaba no se vería mas éste tipo de fenómenos políticos. En tiempos donde los regímenes socialistas están de regreso, y donde los gobiernos caracterizados por el liberalismo se aggiornan en intervencionistas, ergo en una época de fusiones y mutaciones políticas, aparece un romántico empedernido que le dice a su pueblo que deben intentar hacer una revolución declarada póstuma. 


Chávez es la palabra que la historia recordará como sinónimo de "desliz político" o "acto fallido". Pero quizás éste idealismo se fortalezca en la abstracción para sustentarse como guía de igualdad y no como otra cosa, tal lo que sucedió en Argentina con el peronismo, quien es usado como trampolín para acceder al poder, pero que de ninguna manera describe un modelo de gestión definido. No obstante,  nadie sabe que ocurrirá en el futuro en Venezuela, porque las diferencias son  notorias con respecto a cualquier  antecedente. El chavismo es populismo, pero también es militarismo, y bien sabemos que dos factores de poder como estos, solo pueden convivir con fenómenos como Chávez o Perón, mezcla de ambos mundos, so dueños de una demagogia, personalidad y empatía difícil de imitar. 

Con la muerte de Néstor Kirchner, ya había una presidente, su esposa, ergo una heredera natural para un régimen donde el personalismo admite binomios de ésta tipología, lo cual conculca una notable diferencia con lo que pasó en Venezuela. La herencia de Chávez es enorme, sin dudas, pero que solo se traduce en el "dogmacentrismo" que dejó. Pero también dejó a una milicia civil armada hasta los dientes, y a unas FF.AA que ya se acostumbraron a gozar del poder absoluto, en medio de un escenario donde la renta nacional proviene de una sola empresa, PDVSA. Son muchos comensales para tan pocos platos. Una revolución auténtica sería aquella, que lleve a Venezuela a concebir un sindicalismo como el que tiene Argentina o Brasil, donde los trabajadores realmente tienen el poder de equilibrar a otros factores de poder. De suceder esto, obligaría a las FF.AA a ceder parte de un espacio donde se sienten muy cómodos y confiados, y con esto, obviamente estoy diciendo para donde se inclinará la balanza, porque como bien se observa, en ésta revolución bolivariana, hubo mucho relato pero pocos cambios de fondo, so lo que no se hizo ya no se hará.   

 



Tal como sucedió en Argentina en el 2011, lo mejor que le puede pasar a la oposición es perder las elecciones, tal como se augura, pues sería suicida asumir el gobierno en medio de ésta coyuntura. Los ciclos económicos deben estallar en manos de quienes fueron los responsables de crear éstas burbujas, ergo es menester entender que para salir de la "Edad del Chavismo", hay que tener paciencia e inteligencia, so esperar que todo el ciclo finalice. Claro que hablo de un sacrificio y sufrimiento mayor  para todo el pueblo venezolano, pero probado está que de éste tipo de "patología" solo se sale tocando fondo (aunque sabido es que siempre se puede caer mas  bajo).  Los burgueses venezolanos ya aprendieron a disfrutar del chavismo, toda vez que supieron "tomarle el tiempo" o bien, "sacarle la ficha" (como se dice vulgarmente), so me preocupa el sector mas pobre y desprotegido de Venezuela, quienes están padeciendo la escasez de los alimentos, remedios y productos de primera necesidad, amén de la inflación y de salarios paupérrimos y exiguos. 




Pero Chávez marcó un antes y un después, pues de acá en mas (y por mucho tiempo mas) no habrá posibilidad para nuevos gobiernos conservadores y pacatos, ergo le enseñó a la dirigencia política toda de su país, como desandar el camino del populismo y del poder absoluto. Chávez y el chavismo son como causa sui, una escuela donde todos aprenderán en lo sucesivo. Nunca hubo mejor psicólogo de masas que Chávez, quien demostró, mas allá de todo encono, conocer como nadie a su pueblo y los militares. Hugo Chávez supo  partiendo de la intuición, unir lo que se hallaba separado, destruir lo que parecía sólido, e ilusionar a un pueblo sumergido en el desdén. Inventó nuevos enemigos, le sacó lustre a los mitos de siempre, e inventó realidades donde solo hay alucinaciones y espejismos. Chávez no es culpable por haberse creído el mesías, tampoco será el culpable de lo que pase en el futuro, una vez que Venezuela visualice su quiebre lógico, pues finalmente estos fenómenos solo encuentran su argumentación en la génesis de sus sociedades.



 


Para finalizar quiero decir, que estos caudillismos totalitarios seguirán apareciendo en el mundo, sino se toma con seriedad la enorme disparidad en la distribución de la riqueza obrante en la actualidad. Los ricos y poderosos tomen nota de ésta experiencia, porque si éste fenómeno de Chávez se hubiese dado en un país del primer mundo, hoy estaríamos replicando la experiencia de la Alemania nazi, ergo estaríamos en la Tercer Guerra Mundial. Los pueblos son artífice de los procesos, pero cuando aparece el hombre adecuado, y la solución a los problemas se hayan ralentizados, se producen los eventos extraordinarios que marcan a fuego la historia. Y recuerden que la próxima guerra mundial será el fin del mundo como lo conocemos. Abramos los ojos, y dejemos la indiferencia de lado, pues el monismo materialista y su dialéctica ya echó raíces en los hombres del mundo, ergo el pedido de equidad, igualdad y mejor distribución de los recursos, ya se considera un derecho adquirido e incuestionable. A pesar de ello, hay nuevamente muchas "Marías Antonietas" jugando con el destino. Buen día.-

     
         
Share this article :

+ comentarios + 4 comentarios

10 de marzo de 2013, 14:43

Otra vez al ruedo, excelente manera de comenzar. Un besito y te felicito Diego.

Anónimo
10 de marzo de 2013, 14:46

Brillante, equilibrado y muy profundo.

La mejor opinión que he leído sobre el tema. Saludos al autor

Mónica Gonzalez Pratt (Caracas - Venezuela)

Anónimo
10 de marzo de 2013, 16:02

Lo sigo de Taringa, y aunque ya se lo he dicho, quiero reiterarlo: es un honor tener semejante calibre de pensador en Argentina, y lo mas loable es su humildad y sentido crítico y reflexivo. Cada uno de sus escritos y columnas es una invitación a la reflexión. Un viaje imaginario a profundidades donde no llegan los periodistas no los seudo intelectuales que vemos en los medios. le mando un gran saludo y lo felicito don Peralta. Emilio Cardenas (Corrientes capital)

13 de marzo de 2013, 12:37

Gracias doc por su pluma... A mover la sesera... Educacion e institucionalidad seran los artifices de evolucion para el ser humano... Mas el hiperconsumo conspira.... Hay una opcion intermedia, pero los decentes y altruistas no llegan....

Publicar un comentario en la entrada

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. PERIODISMO DE ESCRITORES - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}