Filosofía Económica: Falso crecimiento económico | PERIODISMO DE ESCRITORES

Filosofía Económica: Falso crecimiento económico

jueves, 28 de marzo de 2013 8 comentarios

Escrito por Lic Ramón D. Peralta



INTRODUCCIÓN

He recibido varios pedidos para que explique desde la filosofía económica, el fenómeno "inflación", y en particular, el tipo de crisis de credibilidad que vive el modelo económico que impera fronteras adentro en la actualidad, me refiero a la Argentina. Antes de comenzar a exponer mi visión subjetiva sobre el asunto, deberé aclarar, que los enfoques de la filosofía no son siempre los mismos que realiza la economía o la econometría. Las diferencias son mas que sutiles, pues la metafísica ausculta las interrelaciones humanas para con los verbos de producción, consumo, ahorro y capitalización, haciendo especial hincapié en aspectos conductivistas, culturales, comportamentales, espistémicos, naturales y esenciales (entre otros), por sobre la ontología, el empirismo y en general sobre las cuestiones que en economía se venden y compran como dogmáticas. 

Hay muchas diferencias mas, como el lenguaje, la dinámica, las visiones proyectivas, una denotada profundización de los estudios historicistas, el aggiornamiento en tiempo real y relativo, y la especialización, identificación y cuantificación por elementos finitos. La nueva filosofía económica, puede partir de los clásicos postulados macroeconómicos y microeconómicos, pero ademas puede ahondar dividiendo el estudio en "cuantos" cada vez mas pequeños hasta llegar al individuo. Asimismo puede hacerlo maximizando la cosmovisión, hasta llegar al análisis, contemplación e investigación de una macroeconomía de tipo supraestructural, la misma que pretende explicar a una economía mundial globalizada como un todo en unidad, ergo una única entidad económica. Muchos han querido meter en la definición de filosofía económica a la "moralidad", pero tengo mis serias dudas de que exista una moralidad que se pueda identificar en el juego de la economía. Para mi: La economía tiene de todo y nada, mucho; incluso vida propia,  menos moral. 

 

Dado que hoy no tengo muchas ganas de escribir, aprovecharé el poco impulso del que dispongo para redoblar esfuerzos "minimalistas". En ese sentido, es prioritario comprender, que todas las cosas, los bienes, el dinero y nosotros mismos estamos muriendo, en otras palabras, todo y nada, están bajo los efectos de las mismas leyes de conservación, que visto desde otro ángulo del espectro gnoseológico, se trata en realidad de "leyes de movimiento". Cuando el movimiento no admite medidas finitas de comprensión y asequibilidad, hablamos de Teoría del Movimiento Perpetuo, que aunque inasible, no resiste a priori refutaciones filosóficas ni falsación científica. En otras palabras, falsear el movimiento perpetuo o conocer su finito, significa poder hacer la autopsia del universo, máxima paradoja posible. 

LA FILOSOFÍA ECONÓMICA COMO PUENTE DE RACIONALIDAD

Desde siempre el hombre en sociedad ha pretendido controlar y gobernar la economía, tanto propia como comunitaria, y como bien se ve, aun sigue siendo una constante con forma de distopía, por muchas razones, de las cuales la mas simple, pero así mismo magna: es la de controlar la economía, que no solo significa controlar las acciones de producción y consumo,  incluyendo el dinero resultante, sino que además, y ésta es la parte mas sórdida, significa controlar al ser humano. No hay forma de dominación mas diáfana, frecuente y hasta natural que aquella que hace el hombre sobre el mismo hombre, en pos de sodomizar las acciones de producción de terceros y personales, en beneficio propio. En otras palabras, los economistas somos dictadores o tiranos en su acepción mas sinuosa y edulcorada. Pero como las acciones y los modelos de gestión pública están a cargo de los políticos, la cosa no pasa a mayores para la simbología que suelen consumir los comunes. 


Los políticos en el poder, pasan a ser los responsables primarios de los magros resultados económicos obtenidos, salvo cuando los economistas también ofician de políticos. En estos casos el desdén y el desprecio tiende a potenciarse, hasta que la amnesia colectiva pone las cosas nuevamente en su lugar: el olvido. Un economista juega con la vida de los hombres, sin tomar una acabada dimensión de tal realidad, puesto que se suele incurrir en el vicio de la "cosificación contumaz", donde uno cree pergeñar planes y métodos pensando que solo son cosas inertes y materiales, prescindiendo de una exigua profundización filosófica. Para los médicos la mala praxis cuesta la vida del paciente, y para un economista cuesta una "mala vida", que según  el enfoque puede llegar a ser visto peor que la muerte. 

Pero dejemos esto para otro ensayo y vayamos al grano. Últimamente en Argentina se viene dando un debate tan absurdo como ignominioso, ¿qué produce la inflación?, aunque hay algunos "vivos" que se hacen los desentendidos, tergiversando en el camino una definición que es muy simple: la inflación es la suba generalizada de precios de los bienes y servicios de un país. Pero si queremos saber cuales son las causas, deberemos estar dispuestos a aprehender y conocer, con la mente abierta, y las pasiones e ideologías en "off".   

 

Para que todos puedan entender lo que sigue, quiero desandar algo de "obviedad" (para algunos), recordando qué es el dinero y como se estructura la economía a los efectos de su medición. El dinero fue, luego del trueque evolucionando hasta llegar a lo que es hoy, un bien fiduciario, cargado de sendas simbologías impersonales y materiales. Cuando las monedas valían su peso en metales preciosos, se tomaba a éste valor como intrínseco a la cosa como causa sui, es decir una moneda de una onza de oro, tenía además de valor simbólico un valor real de mercado (dado el oro contenido), a medida que las monedas fueron evolucionando en monedas de metales no preciosos, el valor simbólico fue aumentando en la medida que bajaba el valor real de uso y/o intercambio. 

Cuando arrancamos con el papel moneda comenzamos a ver a ese dinero como un instrumento de pago, que en sí significaba un préstamo o crédito, pero que servía para el intercambio comercial dada su practicidad. Pero también es cierto, que esos primeros papeles disponían en teoría de una libre posibilidad de conversión en oro, ya que se presuponía que existía un denominado "patrón oro" que la respaldaba en un 100 % (cosa que en la práctica sabemos, no fue real). A partir del abandono del patrón oro, vimos nacer la edad del dinero netamente fiduciario. A partir de aquí, dependiendo del país y la región, la economía comenzó a ponerse mas compleja, en la medida que las relaciones se hicieron mas místicas, inmesurables y poco comprensibles. Cada vez que la economía leía el diario de ayer, salía uno nuevo con información nueva, invalidando la rancia noticia. Los diarios comenzaron a salir en varias editoriales diarias, mientras los economistas solo podíamos leer un diario por día, así fue como hoy se da un notorio retardo en la gnosis, filosofía y ciencias económicas en general, a cabalidad de lo que realmente acontece. 


Todo se hizo mucho mas vertiginoso, y cuando aun no habíamos terminado de delinear someras leyes de comportamiento económico, se concibió el dinero nocional por sobre el dinero fiduciario, y peor aun, todavía en la adolescencia cognoscitiva, sobre el dinero nocional,  nace el engendro: "derivados financieros", propio de los mercados bursátiles, mercados concentradores/especuladores de commodities y mercados de valores globalizados (todo un verdadero pandemonium). A pesar que muchos de mis colegas ven con mala cara mi histeria argumentativa, nadie ha podido refutar nada desde sus propios cánones. Las pruebas de la carestía de las ciencias económicas para atender con pulcras soluciones los problemas económicos actuales, son lozana manifestación de lo que sostengo. ¿Pero éste es ahora un problema del primer mundo?, lamentablemente no, es un problema de todos. 

Pero Argentina no está en ese conjunto (primer mundo), y tampoco tiene participación en el mercado de capitales, ergo no prestamos ni nos prestan. Que para algunos es loable desde lo ideológico, y para otros, todo lo contrario. Pero ni una cosa ni la otra, no hace ni bien ni mal, pero si nos obliga a cambiar las reglas de juego en un país donde la cultura económica tiene al dolar como uno de sus fetiches mas sobresalientes. Vaya paradoja, aun el mismo gobierno piensa en términos de mercados de capitales, cuando dispone de medidas proteccionistas y dirigistas, mientras  las realidades se le escurren de entre los dedos. En otras palabras, las políticas monetaristas del kirchnerismo siguen asumiendo que su moneda nacional, el peso, merece un tratamiento fiduciario similar al que tenía durante la convertibilidad, con el agravante que pregona desde el relato,  lo contrario. 


Explicado con cariño, podemos afirmar que la política monetarista del kircherismo es la mas ortodoxa de las heterodoxias económicas. Y si fuera un modelo, deberíamos entenderlo desde la lógica multivalente, pues hay una exótica mezcla de medidas que se introyectan en la microeconomía, pero que se proyectan en la macroeconomía. Veo con angustia como muchos economistas, suelen confundir medidas restrictivas con una supuesta modelación de determinadas variables macro, pero no es así. El cepo cambiario, es una medida de tipo microeconómica, ya que limita la compra de divisas extranjeras, vistas estas como un bien mas, y que tiene impacto en varias variables macro, pero que per se no es macro. Pues la compra de divisas, se rige por las leyes de preservación del valor del dinero, en un país, donde se toma al peso como dinero estrictamente fiduciario, es decir que solo vale por la confianza que los ciudadanos depositan en el Estado, ya que se sabe que dejó de ser convertible. 

En este sentido, y quizás otras, resulta banal y antojadizo discutir y polemizar sobre el nivel de reservas del Banco Central de Argentina, porque la base monetaria desde lo político económico no se soporta en el respaldo de moneda fuerte. Pero lo paradójico, es que si bien el gobierno relata una política antagónica con el modelo de libre convertibilidad, no cesa en sus intentos de consolidar o integrar sus reservas internacionales con un pool de divisas fuertes a modo de respaldo. Y si no fuera a modo de respaldo ¿por qué exaltar tanto la cantidad de dólares de las reservas federales?. Es gracioso porque estas contradicciones, no solo son pensadas por los mercados sino que también obran como preocupación manifiesta en el gobierno. EE.UU administra su política monetaria tomando como premisa que su dinero es fiduciario y que por ende no necesita de respaldo alguno, so "in got we trust" reza el aforismo axiomático yankee, el mismo que obra en sus billetes. Lo cual quiere significar, que el dolar es fuerte, en la medida que es fuerte la confianza de la gente en el Estado Norteamericano. Entonces ¿por qué seguir resaltado el rol de las reservas del BCRA, disponiendo un cepo cambiario en paralelo?. Si no hay suficientes reservas de dólares, porque se asume como política el "fuduciarismo", ¿por qué comportarse como si se tuviera un "convertibilismo"?. 


Este tipo de absurdos incongruentes, es el generador de muchas discusiones no menos absurdas, y no hago discriminación entre opositores y oficialistas. Porque si finalmente el gobierno se terminara de decidir por el modelo fiduciarista, no tendría porque restringir la compra de divisas extranjeras, ya que la balanza comercial provee de los dólares necesarios para el comercio internacional. Es verdad, el mercado paralelo de dólares es exiguo al lado de la economía o PBI nacional, por ende, si liberara la compra venta de dólares, de ser cierto  que el BCRA dispone actualmente de casi 41 mil millones de USD, en pocos días podría hacer caer el precio del "blue", y mantenerlo a valor de equilibrio (mercados). Insisto, si es como el gobierno sostiene, y de hecho lo viene practicando cada vez que retira dinero del BCRA para uso del Tesoro Nacional, ¿cuál es la finalidad de atesorar tal cantidad de reservas internacionales, sino lo considera como respaldo de parte de la base monetaria?.  O se respalda la base monetaria, o no se la respalda, es simple de entender cuando las políticas son claras.  

Este problema no es menor y es nodriza de muchos problemas contingentes, porque lejos de tener la confianza de todos los argentinos, al no darse señales claras, la gente tiende a pensar bajo los tradicionales estandartes de una heurística monetaria que ya tiene casi dos siglos de antigüedad. Todos aun imaginan que el peso se devalúa porque los dólares en el BCRA, no son suficientes para respaldar el peso ante una hipotética estampida cambiara, por eso hablo de dogmatismo y vicios de formación cultural colectivo. Todo es responsabilidad de un gobierno que siempre se queda a mitad de camino, o perdido en dimensiones dualistas de la economía. El intervencionismo económico de EE.UU, no tiene estos problemas, porque sus políticas monetarias son diáfanas y claramente comprensibles, la nuestra aun navega en el mar de los Sargazos.   

   

Pero también se ven otros groseros errores, como el de confundir exceso de emisión con liquidez. Por los multimedios de comunicación masivos, vaya uno a saber por qué motivo, se suele distorsionar la información, dolosa o culposamente, pero que tiene como resultado confundir a los mercados y en general a la ciudadanía. La emisión de dinero no genera inflación por si solo, sino que también es consecuencia de la inflación. Es definitiva, la inflación es la que genera emisión, condicionando a un gobierno que no termina de entender que la negación de la inflación es una patología que indefectiblemente lo conduce a la muerte (política). La inflación se puede atacar de muchas formas, pero jamás de esta manera. 

Para la filosofía económica hay a priori, dos tipos de inflación, una global o internacional, y otra de tipo doméstico, pero que un mismo plano metafísico terminan siendo una sola cosa. Cuando suben los precios de los commodities internacionales, ese aumento también se traslada a los precios de las mercancías comprendidas por esos commidities, tanto sea que se compren o que se vendan. Cuando esos commidities se producen en nuestro país, como los productos agropecuarios y agroindustriales (una de nuestras fortalezas), el impacto es positivo, aunque también arrastra consigo una estela inflacionaria, obligando y condicionando a los agentes económicos que proveen y consumen a y desde esas actividades. Cuando esos valores no son acompañados por políticas domésticas acordes con esas subas, se produce un desacople de precios en el mercado doméstico, y cuando el gobierno no es criterioso y coherente con sus políticas monetarias también producen un desacople cambiario. 


Pero aunque parezca increíble, los peores errores y horrores en la administración pública se inician en medidas microeconómicas caprichosas, dispares y antojadizas. Me refiero a aquellas que estimulan la producción o comercialización de un bien, en detrimento de otro, o lo que es peor en perjuicio de los fondos, stock o inventarios. Por ej: Si para aumentar la producción de pollo, plancho el precio del maíz, por ende también su rentabilidad, obtendré mayores cotas de exportación de pollos, en la medida que hago bajar la producción de maíz, obteniendo al finalizar el ciclo la caída del commodity maíz, y acto seguido también la nueva retracción del commdity pollo, quien al no poder contar mas con un maíz barato, volverá a sus valores predeterminados previos a la curva de auge. Increíblemente hoy, Argentina exporta mas carne de pollo que de vaca, una locura impensable hace 20 años atrás. 

Pasó lo mismo cuando se subsidió el petroleo, pues provocó falta de inversión, por ende un agotamiento de los stocks de los pozos y cuencas productivas, lo que ocasionó que hoy debamos importar, tanto crudo como combustibles, porque tampoco se invirtió en nuevas refinadoras. Con las cabezas de ganado vacuno pasó lo mismo, así como en innumerables rubros mas. Los que mas conoce la gente, son aquellos subsidios que recayeron sobre el transporte público de pasajeros, tanto terrestres, como aéreos, y los que abarataron artificialmente el precio de los servicios, como el gas y la electricidad, entre otros. Todas estas distorsiones, generaron una casi completa extinción de la inversión, que no fue de golpe, sino paulatina. Cuando el consumo se fuerza artificialmente, y la producción agregada no puede acompañar ese aumento de demanda, de forma asimétrica producimos los primeros gérmenes de la inflación, los cuales se van agravando en la medida que sobreutilizamos infraestructura, no invertimos en ella o la destruimos 


Cuando el gobierno, pierde el superávit fiscal, comienza a echar mano a los stocks de capital, como las fondos de ex AFJP, y luego va por la renta agropecuaria. No obstante, aun habiéndose hecho del uso de esos stock para alimentar el consumo, ergo aumentar el gasto público, comenzó en algún punto a emitir, pero el proceso inflacionario ya había comenzado antes, o bien, nunca cesó, en cuyo caso lo mejor es inferir, que la inflación fue engañada por algún tiempo por Néstor Kirchner, pero que despertó de tal encerrona con Cristina. En lo personal, creo que el proceso de inflación en Argentina jamás dejó de ser una constante continua, aunque nos haya dado un breve placebo como recreo, porque aun siguen sin atacarse las causas de fondo. 

FALSO CRECIMIENTO

También hay que comprender, que no es lo mismo decir que tenemos liquidez con tener liquidez, otro yerro común en los economistas. Y justamente los fundamentos están en la misma inflación expansiva, porque emitir mas dinero no significa que la gente tenga mas dinero, tampoco significa que lo tengan las empresas, mucho menos cuando hablamos de aquellas endeudadas u obligadas en dólares. Pero aun se tratare de un ciudadano común, trabajador, el tener mas billetes pesos, lejos esta de poder considerarse como liquidez. Ni siquiera los bancos tienen liquidez, aun cuando sus depósitos en pesos han aumentado, porque lo que determina la consagración de liquidez es la facilidad de conversión de ese dinero en cosas materiales a elección, sin que el factor tiempo intervenga como preponderante, también a otras monedas. Por ej: por mas que hoy tenga 200.000 pesos y obtenga un crédito de 400.000 pesos mas de un banco, no estoy seguro de poder comprar una casa o depto de 100 mil dólares, porque el mercado oferente no está aceptando pesos, porque tampoco sabe que hacer con ese dinero, en virtud que no existen alternativas que preserven  su valor. 


Explicado con un ejemplo extremadamente radical, pero ilustrativo: supongamos que hay un atentado en la Casa de la Moneda, y estalla una bomba que deja inutilizada todas  las máquinas impresoras de billetes, sabiendo que su reposición ergo reemplazo tardará mas de seis meses, podremos constatar sin lugar a dudas, que no teníamos liquidez real, sino dinero fiduciario sobre emitido.  La inflación haría estragos en este hipotético caso, porque en realidad ese dinero fiduciario tampoco es reserva de valor. No obstante, mas que de liquidez, deberíamos hablar de dinero, ¿se puede considerar dinero fiduciario al peso, cuando el Estado debe prohibir de facto la compra de otras monedas fuertes para que podamos usarlo como instrumento de pago?. Porque sino puedo convertir el peso en dólares o euros, mal puedo hablar de la liquidez del peso, por ende, lo estoy viendo nuevamente no como dinero, sino como un bien de intercambio con características propias y personalísimas. Claro que ni una cosa ni la otra, pues veamos que encontramos. 

Algunos pueden suponer, no sin fundamentos que el peso, dadas sus limitaciones como dinero, se ha transformado en un "dinero fiat", quien se ajustaría bastante a lo que hoy es el peso para los argentinos, es decir que sin llegar a ser una cuasimoneda (como lo fue el Patacón, Lecop y otros), es un dinero de uso obligatorio, pero que solo cuenta con respaldo legal, no así con la confianza suficiente de los mercados, sean nacionales o internacional, pero que tiene el don de poder se canjeado por auténtico dinero fiduciario, por caso, el dolar. Y tal como el peso, tiene como estigma el de ser considerado contablemente como una deuda. En consecuencia, la inflación en estos casos, vendría a jugar el mismo rol que los intereses o costo del crédito. Y si bien, sonaría algo cruel decir, que hoy Argentina no tiene dinero auténtico, tampoco sería demasiado exagerado. El curso forzoso de éste tipo de fenómeno ha sido criticado, entre otros por el profesor Larry Parks: "Si el dinero es bueno y la gente lo acepta voluntariamente, ¿qué necesidad hay de leyes de curso forzoso? Si el dinero no es bueno, ¿cómo se puede en una democracia obligar al pueblo a utilizarlo?". El gobierno y los economistas kirchneristas, deben aceptar de una buena vez, que los argentinos no quieren una moneda que ni siquiera preserva su valor, por ende, que ya no cuenta con la confianza de los agentes económicos. 



Ahora bien, entrando en la etapa final de este ensayo, podremos comprender mejor la inflación , y por sobre todo, podremos distinguir las diferencias reales entre crecimiento económico real con ciclos económicos, mal llamados procesos de recuperación económica. Para comenzar, es menester comprender que el PBI (producto bruto interno), no es un indicador confiable como para describir de manera concluyente los resultados de la gestión económica de un gobierno, e incluso este mal uso metodológico, ha llevado a instaurar una suerte de perverso dogmatismo político, alimentado por falsas creencias, y una peor conciencia y memoria. 

El PBI, solo mide la producción de bienes y  servicios en un mismo país, generalmente medido en el lapso de un año, pero que de ninguna manera es contundente como para emitir un dictamen económico serio. Al margen, que las estadísticas y contabilidad de un país pueden, y por ende, son manipuladas por los gobiernos, también lo son las  que realizan las consultoras privadas, toda vez, que son mercenarios de determinados intereses sectoriales y corporativos. Nadie hace un trabajo semejante gratis, y cuando no paga un partido político en el gobierno en uso del poder político, lo hace una corporación privada o  holding empresario, en uso del poder económico. Así es como, creer en un informe macroeconómico, se transforma tan solo en un acto de fe. Normalmente los resultados reales de una determinada gestión de gobierno, se ve con el tiempo, medido en décadas adentradas en el futuro. 


En Argentina, medimos el PBI nominal, pero también estamos obligados a medir el PBI real, para lo cual se utilizan una serie de ratios (fórmulas fijas de matématica financiera), para despejar del resultado final, el contaminante: inflación. El ejemplo más fácil de entender es el Rudimentario deflactor del PIB que resulta del cociente entre el PIB nominal y el PIB real, expresado en forma de Indice, o la relación entre el valor del PIB del año en curso y el valor del PIB del año base. 

\mbox{Deflactor de PIB} = 100 \frac{\mbox{PIB nominal}}{\mbox{PIB real}}


Claro que este ratio es harto primitivo, pero tampoco me quiero extender en este punto, porque en realidad no es importante, salvo que sea un estudiante de economía, so en este trabajo quiero hablar de algo mas profundo. 

Cuando hablo del crecimiento del PBI, no hablo del crecimiento del país, como la mayoria del vulgo interpreta, solo estoy diciendo que aumento, aun con mentiras, la producción de bienes y servicios en un año, no digo mas que eso. Porque para ahondar en el asunto debo saber básicamente tres aspectos: el económico, el financiero y el patrimonial, tal como en cualquier empresa o negocio. Porque muchas veces hemos tenido períodos de crecimiento económico anteriormente, para que luego de los anticiclos, termináramos anoticiándonos de que en realidad eso que creímos un "milagro del ingenio político de X líder", terminó siendo solo un espejismo o efímera expresión de deseo".  La mayoría de las veces ni siquiera de trata de mentiras o manipulaciones, pero si de improvisados diagnósticos, o bien, de antojadizos dictámenes de pasionales idealistas. Si ya sabemos que el PBI, mide la evolución económica, hablemos algo de las otras.

  

Aspecto Financiero:  para explicar este punto, bastará con uno o mas  ejemplos. Por ej: en los 70, durante la gestión de Martinez de Hoz, se vivió un período de placebo económico, donde el poder adquisitivo de nuestra moneda, al igual que ahora, nos servía muy convenientemente para viajar y comprar en el extranjero, dado la falta de ajuste en los valores relativistas del peso. Tiempos del famoso "deme dos". Esta joda se pagó con endeudamiento externo, y solo avanzados los 80 pudimos dar cuenta del costo que tuvo esa apócrifa bonanza, al margen de la destrucción de muchas fábricas, industrias y puestos de trabajo. 

En los 90, el Plan de Convertibilidad dejó muchas consecuencias, algunas malas, y otras buenas. Entre las malas, profundizó aun mas la deuda externa, pero dejó como buena, un proceso de industrialización incipiente, achicó el costo de mantenimiento del Estado, aunque las privatizaciones hayan sido mal hechas y de manera discresional, pero también dejó como saldo positivo, después de muchas décadas de ausencia, un ahorro macro de largo aliento o plazo, constituido justamente por las AFJP (ideales para apalancar créditos reales de largo plazo, por caso los hipotecarios) . Sin entrar en detalles si era bueno o malo el sistema, porque nunca sabremos ahora sus resultados reales, sin duda, el ahorro dejado fue real. El mismo que le salvó la vida política al kirchnerismo una década después. En síntesis, es importante saber cuanto se ha endeudado o desendeudado un país, a costa de ese crecimiento económico, entendiendo que las deudas públicas pueden ser externas, pero también pueden ser internas. 


Tal el caso de éste gobierno, que si bien produjo un sensible desendeudamiento externo, jugó contra endeudamiento interno, ya que los pagos de deuda externas no se hicieron con fondos del tesoro nacional, sino con reservas del BCRA, la cuales figuran mediante letras del tesoro, que serán algún día declaradas incobrables. Otra parte de la deuda externa se pagó con los fondos de las ex AFJP (jubilados y pensionados presentes y futuros), deuda interna, que por ser "no corriente", se irá devengando en ejercicio futuros, ergo hablamos de varias décadas hacia adelante. El costo financiero de la deuda interna mencionada, sumado los juicios de todo tipo al Estado, aun impagos, mas los reclamos hechos ente el CIADI, que algún día deberán ser pagados (así con los hold outs y fondos buitres), presuponen un aumento real de deuda pública, aunque los kirchneristas festejen a cuenta de estas deudas contingentes. Pero un país crece financiéramente, no cuando baja su nivel de endeudamiento, sino cuando aumenta su indice de capacidad de pago, que es un ratio donde interviene el superávit fiscal y comercial, el PBI, la deuda pública pre-existente, los plazos de pago comprometidos y la calidad de esa deuda. Con este gobierno, no solo perdimos capacidad real de pago, sino que además quedamos excluidos del mercado de capitales, el peor de los resultados posibles.    

   

Aspecto Patrimonial: Este es el aspecto mas difícil de medir, y también es el mas olvidado por los economistas y en general por el periodismo. Los stocks patrimoniales son muchos y variados, siendo la tierra el mas emblemático, y las reservas federales los de mayor liquidez. La capacidad de producción instalada, sea industrial o agropecuaria, se consideran también componentes del patrimonio. Y vaya paradoja, es realmente el mas importante de todos. Un país nunca podrá arrogarse crecimiento real, hasta tanto no verifique crecimiento de sus fondos y stock patrimoniales de manera concreta y consolidada. Por ej: el gobierno de Julio Argentino Roca, tan poco conocido como mitificado y criticado, fue sin lugar a dudas, el período de mayor crecimiento económico, financiero y patrimonial de la historia argentina, aunque este dato entristezca al kirchnerismo. Roca, con la conquista del desierto pampeano, y la colonización de la Patagonia multiplicó en pocos años por dos la cantidad de tierras cultivables y ganaderas, y por ende provocó un auge de inversión privada nunca antes vista ni repetida. Ese crecimiento jamás  se repitió, y es poco probable que se repita alguna vez. Los ingleses solo en ferrocarriles, en un plazo de 25 años (de forma contemporánea), invirtieron en Argentina al cambio actual, la friolera suma de 480.000 millones dólares, algo inaudito para estos tiempos. 

Pero en este caso también, hay que comparar aunque sea odioso, pues como ya se pudo comprobar, sin que el tiempo haya dicho su veredicto final, el crecimiento del PBI de esta Edad K, nos costó desde lo patrimonial, además de la pérdida de gran parte de los ahorros de los fondos de jubilación y pensión privada, las reservas petroleras que teníamos hasta ante de que asumiera el kirchnerismo. Los subsidios al transporte y en general la limitación de la renta petrolera, sumado a la autorización de liquidar las utilidades en mas de un 100 % en YPF, produjo la pérdida de la soberanía energética, que ya empezamos a pagar mediante la importación de crudo, gas y combustibles líquidos. La recuperación de ese solo patrimonio perdido, exige de la inversión de mas 50.000 millones de dólares, pero si le sumamos la cantidad de cabezas de ganado vacuno perdido, la cantidad de tierra saturada y sacrificada en pos de la soja, cultivo éste que probado está, hace estragos en la fertilidad de los suelos en el largo plazo, hablamos de una cifra titánica, que será en definitiva, otra "cuenta que deberán pagar las generaciones futuras de argentinos". También desde lo patrimonial se puede incluir, la destrucción de los ferrocarriles, el deterioro de los puertos, la falta de mantenimiento de las lineas de electricidad, la fatiga de los puentes, la falta de cloacas, falta de mantenimiento de rutas, autopistas, e infraestructura en general, las cuales detonarán en ejercicios futuros. Hay mucho mas, pero con esto suficiente, como para que tengan una  somera idea. También recuerden que las "burbujas" patrimoniales y de mercado, sobre todo el inmobiliario, mas que un eufemismo, es una realidad. 




CONCLUSIONES

Ahora que sabemos algo mas, podremos entender por que el gobierno tiene razones para argumentar que la inflación no se produce por el aumento del gasto público primario, ni por emisión monetaria, y  puesto así estoy de acuerdo con ellos. Muchos economistas opositores entran en absurdas contradicciones y vacuas proclamas, cuando argumentan sin poner todos los elementos de la economía bajo la lupa. Pero el kirchnerismo se olvida con premeditación y mala fe, de todo lo que dejó de hacer y lo que hizo y sigue haciendo mal. De todos, el peor de los pecados del kirchnerismo fue haber subestimado la cultura inflacionaria de una comunidad a los que ellos pertenecen, la cual tiene sobrados motivos para estar hipersensibilizada y reaccionar casi de inmediato ante el menor signo de debilidad. No se le puede pedir a los ciudadanos que confíen en el gobierno, cuando ni ellos mismos confían en sus políticas y estructuras. 

Es muy ambiguo y errático lo que se hizo hasta ahora, y por lo visto, la ideología no les deja ver el bosque, donde se hallan completamente extraviados. Si quieren tener dinero fiduciario como el dólar, deben dejar de dar falsas señales de convertibilidad y poner esos dólares en un mercado de cambio de libre concurrencia, pues con eso aplacarán tanta incertidumbre, regenerando la vuelta al peso, como lo hubo hasta antes del 2008. 


Pagar deuda externa sirve y tiene sentido, cuando tenemos flujo de inversiones sostenidas del sector privado, y cuando se hacen con superávit fiscal ergo con fondos del tesoro nacional, y es terrible cuando se hace sin un fin cierto, máxime cuando esa deuda externa pasa a ser deuda interna, y peor aun,  cuando se hace a costa de liquidar los fondos y stock patrimoniales del país. Una enorme picardía. Si ya se sabe que la inflación obedece a factores exógenos y endógenos, y que los endógenos se producen por el desfase entre producción agregada versus demanda agregada ¿por qué seguir estimulando el consumo interno de esta manera, olvidando que lo que se necesita de manera urgente, es inversión?. Liberar el mercado cambiario, destrabando las importaciones y las exportaciones, con un proteccionismo bien delimitado para casos estrictamente necesarios, habiendo definido  e informado la nueva política monetaria fiduciariarista convenientemente, provocaría un nuevo auge de credibilidad y esperanzas, haciendo que vuelvan las inversiones, tanto de los argentinos, como de los extranjeros. No hace falta controlar el dolar cuando se sale realmente de la convertibilidad, por la sencilla razón de que el BCRA no los necesita. Y ciertamente, los únicos dólares que necesitó fue para pagar deuda externa, la misma que se puede refinanciar llegado el caso, y ese caso ha llegado. 


Recuperar la credibilidad del Indec, no solo es una necesidad, sino que es lo único que nos pide el Mundo para que nos vuelvan a prestar ergo, dar nuevamente la bienvenida en un Mercado de Capitales donde sobran los dólares, en un marco donde hay pocos buenos negocios para hacer. En ese sentido, una Argentina creíble, sería mas que apetitosa para la inversión extranjera, por todas las explotaciones que se pueden hacer, amén de las que emergen del campo. Hoy no hay ninguna razón válida como para mantener este Indec plenamente manipulado e increíble. También es pertinente recordar que la manipulación dolosa de la inflación, no solo distorsiona el número final del crecimiento real, sino que directamente el Gobierno, produjo para si y el mundo, un cambió radical en su metodología econométrica con la cual se calculaba el PBI. Si se hubiera mantenido el sistema usado históricamente, el país sólo habría crecido en ésta "década ganada", a un ritmo promedio similar al de los 90. Algún día, tal ditorsión podrá ser probada en ámbitos judiciales. Y hay que dejarse de macanas y sanatas, en caso de haberlo, son muy pocos los argentinos que no apoyan solidariamente la distribución de la riqueza, y solo nos distancia la elección de los métodos y procedimientos. Si pudiéramos dejar de lado por un año, todo el fetichismo y el absurdo que proveen los ideales y dogmas políticos, y nos pusiéramos a hacer las cosas con seriedad, podríamos estar construyendo un auténtico crecimiento como los obtenidos por varios países vecinos. Tampoco debemos olvidar, que las reservas de un Banco Central, mas allá de simbolizar solidez para con su base monetaria circulante, es la magna alcancía que tiene todo  Estado para cimentar el  crédito destinado al sistema productivo nacional, en especial el de largo plazo, por lo cual aun seguimos sin entender .

¿Por qué se eligió pagar los cupones PBI por crecimiento por encima del 3,25 % , en base a pura truchada?, ¿Hay acaso alguien en el gobierno que se está beneficiando con ésta canallada, mas allá de las cuestiones proselitistas?.....algún día lo sabremos.

Para despedirme, quiero recordarles como se ajustó abruptamente el PBI en el 2001, luego de venir con una impronta y una liturgia plagada de loas y pleitesía. La actividad económica de Argentina, de no corregir las variables ya descritas, puede desmoronarse bruscamente como en otrora, aun sin haber corralito, con o sin soja, con o sin Brasil, que de hecho, ya se sabe, no se puede contar como catalizador de crecimiento, pues se haya con serios problemas de productividad ante una industrialización que no fue tal, y una inversión en infraestructura tan mala como la nuestra. Brasil no es mas un salvavidas, y los brasileros también han sido victimas del falso crecimiento (Inglaterra volvió a recuperar su sexto puesto, mientras Brasil sigue bajando), ergo solo queda la soja, ¿y si la soja baja de golpe, qué hacemos?. La inflación ajusta per sé la economía real, pero recuerden que las devaluaciones oficiales también llegan, tarde o después, y son inexorables a la hora de disminuir el PBI para dejarlos en su punto de equilibrio.  No se puede seguir así, máxime con el país que tenemos. ¿La corrupción?, la corrupción es otro tema. Buen día.-  

TEMA RELACIONADO: http://www.copia-oculta.org/2012/09/crisis-economica-mundial-siglo-xxi.html  y http://www.copia-oculta.org/2012/09/modelo-k-2012-crecimiento-con-inclusion.html      
Share this article :

+ comentarios + 8 comentarios

28 de marzo de 2013, 17:51

Que bueno, no se puede creer la facilidad que tenés para ver cosas en las profundidades donde pocos llegan. Realmente me hicistes ver, desde otra perspectiva diferente a una economía que no funciona, pero que todos dicen entender y saber. Te felicito Diego, sos muy inteligente. besitos

Anónimo
28 de marzo de 2013, 17:59

Me sumo al comentario precedente - es notable la capacidad de análisis que tiene el autor, y la profundidad alcanzada. Felicito y saludo.

Ricardo Robles

Anónimo
29 de marzo de 2013, 8:34

Simplemente GENIAL;¿se puede agregar algo mas?. MarioM

Anónimo
29 de marzo de 2013, 9:15

Clap,clap, clap, APLAUSOS. Pijamasurf

Anónimo
2 de abril de 2013, 10:26

Muy buen trabajo. Rosendo G. Fraga

Anónimo
20 de abril de 2013, 10:10

Nunca me gustó exagerar cuando de elogios se trata, pero este caso merece una excepción, SOBRESALIENTE. Lo que aun no entiendo es como este filósofo no tiene mas difusión, salvo que se quiera ocultar o pasar desapercibido. No importa, el trabajo se hizo, esta acá, y hay que disfrutarlo y usarlo.

QUINTANA MOREL, Juan Sebastián

Anónimo
12 de junio de 2013, 8:52

Genial amigo, me encantan tus monografias pero me toma tiempo leerlas ya que me doy cuenta que mi vocabulario esta muy pobre y necesito de la ayuda de un diccionario. pero la verdad que estamos en una economia ficticia algo muy similar a la de gobiernos anteriores, pero este fracaso administrativo se debe a que lamentablemente la mayoria de los ciudadanos al momento de elegir a los representante no lo hacen por sus capacidades sino por una AMISTOCRACIA y después queremos pedirles peras al olmo. Los argentinos tenemos que entender de una vez por todas que el Cancer no se cura con una Apirina y se necesita mucho mas que un chori y una coca.

Bueno me despido junto con saludar Ivo Buratovich

Anónimo
2 de febrero de 2014, 11:32

clap,clap, clap,....aplausos de pie. Nico Fernandez

Publicar un comentario en la entrada

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. PERIODISMO DE ESCRITORES - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}