Interpretación de las cláusulas RUFO | PERIODISMO DE ESCRITORES

Interpretación de las cláusulas RUFO

sábado, 26 de julio de 2014 4 comentarios



INTERPRETACIÓN DE LAS CLÁUSULAS RUFO Y PARI PASSU (Ensayo)

Escrito por Lic Ramón D. Peralta



PREFACIO: "Nadie puede evitar que salga el sol, sin embargo todos podemos protegernos de él". El gobierno argentino intentó preservarse de futuros reclamos de la peor manera, porque una cosa es el temor a que alguien nos demande a futuro, por una subjetiva interpretación de las cláusulas rufo, y otra cosa, es dar por sentado que la ley no nos protege.

En síntesis, aunque el gobierno argentino decida pagar en Enero del 2015, no nos inmuniza un  ciento por ciento contra las subjetivas interpretaciones que puedan hacer los acreedores para justificar futuras demandas judiciales (nada puede hacerlo). Pero el punto de inflexión acá, está en saber, por qué en estos casos el Estado Argentino está protegido. Estar dentro de la ley, no significa como causa sui evitar denuncias ni demandas, sino el poder salir indemnes de esos litigios. 

DESARROLLO


Para un dogma tan apolineo y dionisíaco como el kirchnerismo, resulta demasiado grande la tentación del argot de los fondos buitres, como para no usarlo como argumento metafísico de expurgación y redención ante la recesión que ellos mismos generaron. Muerta la comedia, viva la tragedia. Mil estúpidos discutiendo con vehemencia sobre una sombra, construyen una realidad. Parerga, paralipomena y los argentinos, una combinación inefable. Ya circula por la web un proyecto del Kirchnerismo para bautizar al inminente "default que no es default", como Néstor Kirchner. En breve Argentina será declarada en: "Nestor Kirchner" (default sería otra cosa). Estamos a un mito de distancia de la mitología escandinava, siempre fuimos un pueblo muy competitivo ergo somos los "elegidos". 



Algún día deberemos dejar de pensar en nosotros mismos como argentinos, quizás podamos encontrar la explicación de "por qué hacemos las cosas tan mal, con el país que tenemos". Y mas allá del narcotizante nacionalismo, es evidente que no somos famosos por tomar sabias decisiones, pero si lo somos de nuestro narcisismo colectivo y por la completa falta de autocrítica, disciplina y severidad introspectiva. 



El asunto de los "Fondos Buitres" debe ser solucionado, antes que las masas se terminen de encariñar con el fetiche nuevo. Primero no pudimos entender el concepto de la "pari passu", lo cual nos trajo hasta éste ridículo e innecesario punto. Nunca entendimos que la Justicia de EE.UU no funciona como acá, allá es bastante autónoma e independiente, lo suficiente como para despistarnos hasta el hastío. Ahora manifestamos el mismo problema con las cláusulas RUFO, ¿Qué nos pasa?. Por lo visto tampoco tenemos en claro el concepto de default. Ojo lo mismo nos pasa con la inflación, recesión, pobreza, indigencia, desempleo, crisis, cepo cambiario, etc,. Acá, todo se describe de otra manera en el presente, mientras la Historia espera ansiosa para hacerse cargo de nuestros dislates y logorrea.   





Con la amenaza de un default, la reunión entre los representantes de Argentina y el mediador nombrado por el juez Griesa, Daniel Pollack, para que cumpla la sentencia favorable a los fondos buitre seguirá el lunes por la mañana.



El gran fantasma para el lado argentino es la cláusula RUFO (rights upon future offers, por sus siglas en inglés) incluida en el contrato de canje de deuda de 2005 y 2010, que obliga al país a igualar cualquier "oferta voluntaria" superior que se ofrezca a los bonistas que no entraron al canje a aquellos que sí aceptaron. Pero según los abogados consultados, existen alternativas para cumplir con la sentencia y salir airosos de los juicios que los bonistas llamados “"me too”" podrían presentar después.



"“Considero que la Argentina está siendo cuidadosa y responsable en el manejo del proceso con los holdouts, dado las limitaciones de la clausula RUFO y la intención que manifestó el país de no incumplirla”", dijo Carlos Albarracín, socio del sector de Mercado de Capitales del estudio Milbank, Tweed, Hadley &;; McCloy, con sede en Nueva York.



El Poder Ejecutivo deja claro el riesgo de la cláusula en cada uno de sus discursos y evita usar la palabra “negociación" en este proceso para que no se perciba como voluntaria. Aquí es donde me sumo a la horda de hoplitas vernáculos, para embestir con el nunca tan vituperado juez Griesa, quién con saña y alevosía nos invitó a "negociar" con los holdouts. Porque si éste eternogenario se hubiese limitado a hacernos cumplir el fallo sin mayores miramientos y contemplaciones, éstos dilemas existenciales para el gobierno y la plebe no existirían. La ironía de Griesa se pasó de lo meramente admisible. Por favor Griesa, ayude a los argentinos y tache esa maldita palabra "negociar" que tanto desconcierta a los hijos de estas Pampas, acá nadie negocia con nadie...., ¿me escuchó?  



   



Según coincidieron los expertos, el texto del contrato indica de forma clara que tiene que existir una oferta voluntaria para que la cláusula se gatille. “El lenguaje de la clausula RUFO parece claro en qué actos "gatillan los derechos que la cláusula le otorga a los bonistas que aceptaron el canje”", apuntó Albarracín. Al parecer éste abogado, puede dar cátedra de diplomacia a mas de un canciller  argentino, porque Timermann en su lugar nos hubiera tratado de estúpidos con la elegancia de una boa constrictora.  



En sintonía, Richard Samp, abogado asesor de la Washington Legal Foundation, la clave de la cláusula es el término “"voluntario”". “"Si los pagos efectuados a los holdouts no se hacen voluntariamente, sino con el propósito de cumplir con los mandamientos judiciales del distrito, entonces la cláusula RUFO no sería disparada”", argumentó.



Si bien la negociación que podría darse entre Argentina y los fondos buitre estaría bajo el paraguas de la sentencia judicial que emitió Griesa, los bonistas podrían interponer demandas para beneficiarse de la nueva oferta de pago. Pero deberían probar en el juicio que la oferta fue voluntaria, cosa que a entender de la doctrina y jurisprudencia estadounidense es decididamente imposible .



Pero alguien tiene que haber alentado al gobierno a semejante paranoia, ante algo tan simplón como las cláusulas RUFO, que no son otra cosa que las especificaciones de prorrateo simple o combinadas que traen implícitas o textuales todo contrato de indenture en EE.UU (Contratos de Fideicomiso). Para Marcelo Etchebarne, socio del estudio Cabanellas-Etchebarne y Kelly (CEK): "cumplir con la sentencia es un acto voluntario". "Es decir, si bien la sentencia es coercitiva, conlleva una decisión voluntaria de pagar porque es más conveniente y este es el argumento que podrían esgrimir los bonistas del canje para demandar a la Argentina. “El pago voluntario de una sentencia no es lo mismo que hacer una oferta de compra. Esto no impide que los bonistas pueden hacer juicio, aunque las chances de ganar son remotas”", explicó Etchebarne. 



¡Apa, vaya interpretación!. Como buen argentino, lo primero que hice es preguntarme ¿Quién es éste tipo, y por qué sostiene tan amorfa interpretación ?. Este joven abogado tiene un master en Harvard, es amigo de Diego Bossio y en materia de deuda pública, es fuente de consulta para buena parte de las provincias del país. Etchebarne, es el misterioso cerebro del "canje de deuda", es decir que es quién mas tiene que responder ante las "Cláusulas RUFO". 

Si hay algo que no puede reprochársele a este gobierno, es el estímulo a los más jóvenes, o al menos, a una franja bien posicionada de ellos, fruto de la fuerte proclividad de Cristina Kirchner por incorporar nueva materia gris de excelencia, ergo logró rodearse -con suerte dispar- de un selecto grupo de golden boys locales, aunque algunos prefieren usar el eufemismo "Kicillof`boys" (vaya uno a saber por qué).  Chicos brillantes en materia de dogmatismo ideológico,  y virtuosos a la hora del pragmatismo mercantilista. 


Su pedegree es de paladar negro, sin duda. Egresado de la UCA en 1993,  ostenta una maestría en Harvard Law School desde el 96. Pero los que lo conocen de muy chico, afirman de Etchebarne, que solía llevarse materias a marzo hasta cuarto año del secundario, lo cual no significa mucho mas que eso, menos tampoco. No lo recuerdan como una luminaria precisamente. En el 2010, trabajó bajo la convocatoria del nunca suficientemente procesado Amado Boudou, considerado el cerebro del canje de deuda que impulsó Nación junto con Barclays.

Según él mismo: "es un apasionado declarado y una verdadera autoridad en el rubro deuda pública". Y motivos tiene, pues de hecho casi todas las provincias lo han consultado alguna vez sobre el tema. En el 2010 dijo: "hay que demostrar vocación y capacidad de pago. La capacidad de pago se pone en duda, entre otros motivos, si uno no tiene capacidad de refinanciar pasivos. Ningún país paga, ni puede pagar, todas sus deudas al vencimiento. Para ello existen programas de administración de pasivos". Parece de pérfidos pensar, "que alguien está queriendo ganarse otras rupias mas por una nueva reestructuración de deuda pública"

Mucho antes del megacanje del 2010,  los Kirchner se habrían enterado que Etchebarne era el cerebro detrás de algunas exitosas operaciones provinciales. Por caso, desde 1998 asesoró a la Provincia de Buenos Aires y diagramó el canje de deuda de la Provincia en 2006 por US$3 mil millones. También trabajó con la JP Morgan y la provincia de Mendoza, de allí su vínculo con Mazzón y Bossio que también trabajó para el gobernador Celso Jaque.


Para finalizar agregaré que su padre fue el abogado Conrado Etchebarne, ministro de Justicia en los años 60` de Juan Carlos Onganía. Tampoco oculta que le encantaría ser secretario de Finanzas. En su momento sonó para el cargo, a mediados del año 2009. Últimamente se lo ha visto circular con frecuencia por la Casa Rosada y el Ministerio de Economía. Las reuniones secretas con Axel Kicillof, ya no son tan secretas. Vieron, cuando uno se lo propone, le encuentra explicación a casi todo, incluso al absurdo.   





Siguiendo con el razonamiento Etchebarne, si bien podría pensarse que incluso un stay de ejecución hasta fin de año (cuando vence la RUFO), podría defraudar la cláusula; los expertos indican que no hay vinculación posible.



El objetivo de Argentina, entonces, sería poder realizar una oferta que muestre la falta de voluntad de negociación. "Entiendo que el lenguaje de la clausula RUFO sólo establece cuál sería la conducta o el acto que gatilla la cláusula, pero no qué conductas o actos no la gatillarían", dijo Albarracín. La clave sería mostrar una situación en que la conducta o acto no es voluntario, por ejemplo, a través de una decisión judicial o un acuerdo conciliatorio (por el cual las dos partes ofrecen o aceptan cosas). 






Pero ¿qué es un acto voluntario o que no lo es?...





En anteriores ensayos hemos distinguido los actos de los hechos jurídicos, siendo los actos una especie del género: hechos jurídicos. Refiriéndose a éstos últimos, el artículo 897 del Código Civil argentino nos dice que se juzgarán voluntarios, los hechos realizados con discernimiento, intención y libertad. Por lo tanto, si falta uno de estos tres elementos el hecho (género) o la especie (acto) será involuntario. Pero vaya curiosidad, estos tres elementos también se hallan en el tracto jurídico estadounidense, jurisdicción de Nueva York, que es donde se instancia éste juicio. ¿Hay intención de pagar?, según los mismos Fondos Buitres: NO, según Cristina SI, pero seguimos sin que el pago se realice. Pero, y aquí el punto mas importante ¿Existe libertad?: rotundamente NO. Una vez que existe sentencia, para la Justicia el sentenciado pierde la libertad de decidir o elegir. Vayamos entonces por la sentencia, y tratemos de conocer su naturaleza filosófica, doctrinaria y jurídica. 





¿Es una sentencia judicial un acto voluntario para los partes involucradas en el litigio? 





Se habla de juicio lógico en tanto y en cuanto a la sentencia se le vea como un silogismo judicial, en el que la premisa mayor estaría constituida por la norma legal aplicable al caso, la menor por los hechos y la conclusión por la adecuación de la norma al hecho. En tal sentido, que esta configuración sólo inicialmente podría servir para comprender aquel significado lógico, pero la realidad es que la resolución judicial comprende cuestiones que no es posible encerrar en tan sencillo planteamiento porque es una entidad compleja, integrada por juicios históricos, lógicos y críticos.



La sentencia tiene, sin duda, una lógica que le es particular y no puede hallarse ausente de ella. Pero el proceso intelectual de la sentencia no es una pura operación lógica, porque hay en ella muchas otras circunstancias ajenas al simple silogismo. El juez no es una máquina de razonar ni la sentencia es una cadena de silogismos lógicos.



Por ende, la sentencia es como una operación intelectual, un largo proceso crítico en el cual la lógica juega un papel altamente significativo, pero que culmina necesariamente en actos de la voluntad. Los múltiples problemas que la vida pone diariamente frente a cada uno de nosotros, se dan cita también en el instante en que el Magistrado, sin despojarse de su condición de hombre, examina los hechos, determina el derecho aplicable y extrae la conclusión.



En consecuencia, la sentencia representa respecto de la ley un nuevo mandato, porque históricamente la sentencia interviene cuando la ley ha sido ya violada por los sujetos que debían observarla, y actúa la norma sancionatoria que la tutelaba; y sustancialmente, la actuación de una norma abstracta se resuelve siempre en la emanación de una norma jurídica nueva en el ámbito de una norma superior. En el Juicio en que los Fondos Buitres le ganan a la Argentina, la sentencia es un mandato jurídico y esta naturaleza de mandato es el "Prius Lógico" de su eficacia vinculante. Argentina siguió adelante con esta causa hasta hacerla llegar a la instancia superior -Suprema Corte de Justicia Norteamericana -, lo cual manifiesta de forma fehaciente que Argentina nunca quiso pagarle el 100% de la deuda nominal a los demandantes conocidos en el argot como "Fondos Buitres". Y justamente éste es el punto de inflexión de las cláusula RUFO, la pro rata, ya que sobre la "Pari Passu" no hay dilemas en función de fallo judicial en firme. No hay manera de probar un pago como acto voluntario argentino a los Fondos Buitres, así se haga mediante una oferta de bonos reestructurados.  



Para la doctrina estadounidense al igual que la argentina, no se trata de un acto de voluntad del juez, sino del Estado a través de aquel. Nosotros debemos considerar la sentencia como un mandato y juicio lógico del juez para la declaración de la voluntad del Estado, contenida en la norma legal que aplica en el caso concreto. Pero la sentencia no es por sí misma un mandato, ya que se limita a aplicar el que contiene la ley. En tal sentido, se debe afirmar que la sentencia contiene un mandato, pues tiene fuerza impositiva o coercitiva, ya que vincula y obliga. Es, por lo tanto, el instrumento para convertir la regla general contenida en la ley en mandato concreto para el caso determinado. Cuando la ley obliga a determinada ejecución, por caso el pago de una deuda en litigio, la libertad implícita en el acto voluntario desparece como tal para dar paso a la voluntad de la ley. Nos guste o no, Griessa representa y administra para su ámbito de actuación la ley en EE.UU. para éste tipo de pleitos. 








Al parecer Etchebarne pone en dudas esta doctrina, señalando que la misma fija su atención en los derechos subjetivos que la norma general consagra, olvidándose de la estructura lógica de la sentencia, que es idéntica a la norma, en cuanto realiza el enlace de la conducta concreta de las partes con la consecuencia jurídica querida por la ley, siendo en este sentido una "lex specialis", reveladora de un proceso de creación normativa que va del mandato jurídico abstracto (lex generalis) al mandato jurídico concreto (sentencia: lex specialis) y finalmente a la efectiva realización de éste (ejecución). Y en este sentido debo admitir que lo entiendo, puesto que el caso de Fondos Buitres vs Argentina, marcará un antes y después para el historicismo jurídico mundial, aunque dudo mucho cambie la naturaleza dogmática de la sentencia respecto a la libertad ante la voluntad del acto del sentenciado.



Ahora bien, en mi criterio, la naturaleza jurídica de la sentencia debe ser analizada desde la perspectiva de la función jurisdiccional, ya que, como antes se argumentó el contenido y la función de la sentencia son el contenido y la función de la jurisdicción, por lo que, ¿cuál de los elementos que la componen pudiera coincidir con el contenido y la función jurisdiccional?.



En términos generales, podemos señalar que si se entiende a la jurisdicción como la función destinada a la defensa de los derechos subjetivos de los particulares por la imposibilidad de la realización arbitraria del propio derecho (teoría subjetiva) o por el contrario, se entiende dentro de la óptica objetiva, como la función del Estado que tiene por fin la actuación de la voluntad concreta de la ley, al afirmar la existencia de la voluntad de la ley o al hacerla prácticamente efectiva, nos encontramos con que la jurisdicción busca solucionar un conflicto, es decir, busca asegurar y garantizar el vigor practico del derecho, ante una situación de conflicto, independientemente de que le sean atribuidas a los órganos jurisdiccionales otras funciones complementarias o paralelas a dicha función, entonces ¿como se asegura y garantiza el vigor practico del derecho, ya sea objetivo o subjetivo, según la corriente doctrinaria que se asuma?.


Esta respuesta debemos encontrarla en la declaración de voluntad o mandato, ya que, será ella la que defina la voluntad concreta de la ley en un caso específico, porque el mandato es el aspecto o parte de la sentencia, capaz de sustituir la voluntad de las partes en conflicto y que haría posible su ejecución forzosa. Es por ello que el mandato contenido en la sentencia constituye el elemento esencial del fallo, ya que define la voluntad jurídica del órgano jurisdiccional del cual emana y le infunde vida al fallo.

La sentencia como una operación meramente lógica o juicio de carácter crítico con abstracción del necesario mandato, no vincula a las partes ni puede tener efectos sustitutivos sobre la voluntad de las partes contendientes, ya que, la autoridad de la cosa juzgada se le otorga al mandato, contenido en el dispositivo del fallo, independientemente de su posición dentro de la sentencia.

La operación mental desarrollada por el juez para declarar el derecho al caso concreto constituye un presupuesto previo a la declaración de voluntad o mandato que no configura su esencia, ya que si bien, su omisión puede causar la nulidad del fallo, tal elemento no es esencial al prenombrado acto procesal, ya que incluso la sentencia arbitraria carente de toda motivación vale como tal y puede ser ejecutada mientras no sea enervados sus efectos a través de los medios de impugnación adecuados previstos en la ley. Es decir, que aunque nos disguste y nos enfurezca, la sentencia debe ser cumplida, lo cual vuelve a ratificar la ausencia de libertad en el acto voluntario que surja, echando por tierra toda subjetivación sobre las Cláusulas RUFO. En síntesis, no hay acto voluntario posible.    

Una vez que Argentina se puso en manos de la justicia de Nueva York, estaba renunciando a su libertad de ejercer su voluntad como acto soberano. El juicio lógico entendido como la comparación de la pretensión de la parte con la norma o conjunto de normas que constituyen el derecho objetivo, se vincula a la motivación e incluso al derecho a la tutela judicial efectiva (derecho a obtener una resolución judicial motivada y fundada en derecho), que sin perjuicio de que sean considerados como requisitos de orden público, su omisión no genera "ipso iure" la nulidad del fallo, ya que se requiere del ejercicio de los medios de impugnación adecuados para enervar sus efectos jurídicos, los cuales fueron ejercidos en las apelaciones. Una vez que la sentencia fue avalada por las instancias superiores, el fallo queda en firme, declarándose póstuma toda posibilidad de acto voluntario para la Argentina. Debe pagar el 100 % de lo adeudado sino quiere entrar en default. Recordemos que el default tampoco es algo que sea judicializable ergo apelable, porque la cesación de pagos es una figura abstracta que manejan los mercados financieros y de capitales internacionales. Nuestra presidente podrá decir lo que quiera, pero no pagar acorde a sentencia firme, nos hará entrar en default a secas y de bulto.  


La naturaleza jurídica de la sentencia debe vincularse con relación a su contenido esencial en el sentido de establecer cuál de sus elementos se configura como esencial y cuya omisión desnaturaliza al prenombrado acto jurídico procesal. La naturaleza jurídica de la sentencia no puede limitarse a una mera operación intelectual de subsunción ya que, el carácter esencial y distintivo de la sentencia es la declaración de voluntad superior que lleva incito un mandato que con carácter vinculante es dirigido a las partes.

La motivación o juicio lógico aunque importante, no constituye un elemento esencial a la sentencia, ya que, sin el mandato, la función jurisdiccional tendría un carácter meramente consultivo, en las que las "opiniones" (en lugar de las sentencias) de los jueces y Tribunales, no serían obligatorias, pudiéndose volver a provocar y a repetir a voluntad de los interesados, en cuyo caso, las sentencias, como el producto más insigne de la potestad jurisdiccional, dejaría de sujetar a las partes, con lo que se violarían "los principios de seguridad jurídica intrínsecos a la actividad jurisdiccional".

Por ejemplo, si queremos probar que puede haber actos voluntarios ante una sentencia (como insinúa Etchebarne), deberíamos asumir una sentencia sin mandato; lo que constituiría una declaración retórica o doctrinal de derecho, la cual no constituiría ni pudiera constituir, objeto de la potestad jurisdiccional. La motivación por más elocuente que fuera carece de esencialidad en el fallo, ya que sin la debida declaración de voluntad o mandato de la ley, la sentencia vendría a convertirse en una declaración de principios con finalidad meramente académica o especulativa, carente de efectividad. Lo cual se contrarresta con la sentencia inmotivada pero dotada de un mandato especifico, pudiendo doblegar la voluntad de las partes (carácter sustitutivo) en caso de adquirir firmeza por la falta de impugnación. La conclusión de éste párrafo es: No puede haber acto de voluntad/mandato de la ley cuando hay en simultáneo libre voluntad de las partes. No hay manera de que las Cláusulas RUFO resistan la menor refutación jurídica, lógica y filosófica, cuando de "actos voluntarios" hablamos. O hay voluntad de la ley o hay voluntad de las partes, nunca ambas a la vez; y por cierto una sentencia dirime toda duda al respecto (salvo que seas argentino).



CONCLUSIONES

Poco importa lo que piense e interprete, ni siquiera me hago ilusiones de que alguien lea con atención éste texto. Pero ya que tenía ganas de escribir, aproveché para decir nada. El conocimiento sólo tiene sentido en la medida en que nos procura una guía para la felicidad o cuanto menos la indiferencia. Evitar problemas es todo un arte, en Argentina es magia. No hace falta castigar tanto esos endebles espíritus, cansados ante el libre pensamiento, carentes de voluntad y ánimo. Las masas saben mucho de renunciamiento, especialmente los dogmáticos, a quienes todo vínculo con  la libertad y propia voluntad, resulta un estorbo, una molestia, una enfermedad. Quizás por ello nos cueste entender tanto el concepto de "acto voluntario", acá es todo autoritario, y por ende, no percibimos las diferencias. 

No quiero hablar de las consecuencias que traería un nuevo default, porque no hace falta. Nada como ver las acciones y sus resultados. Las discusiones nada tienen que hacer ante una empresa que cierra sus puertas o un trabajador que pierde su empleo. El gobierno hizo cuentas, y al parecer hasta diciembre pueden llegar. Terrible sería que un Estado no lo pueda hacer. Pero alguien se preguntó: ¿Cuántas empresas, productores agropecuarios, comercios y autónomos pueden llegar hasta enero así como vamos?. Acaso ¿alguien sabe como controlar, gobernar y/o administrar un default?, cuando ni siquiera podemos administrar nuestro tiempo. 

Nunca podré entender la ingeniería racional de un dogma político como el kirchnerismo, en la adecuación lógica y en la determinación de sus conductas para con sus resultados. La función del pensamiento, de la razón, es la de darnos a conocer lo desconocido, el paso de una situación de incertidumbre a un estado de creencia, pero cuando una creencia se empecina en fracasar una y otra vez, habré de poner en duda entonces todo mi pensamiento. Federico Nietzsche, dijo una vez: "la verdad no es un valor teórico, sino también una expresión para designar la utilidad." Y según él, sirve para designar el poderío: "El intelecto es dado al hombre, no para investigar y conocer la verdad, sino para poder orientarse en la realidad." 


Esta hermenéutica orwelliana se redime subsumiendo que si un mundo imaginario trae consecuencias prácticas para la vida, tendrá significado. Para un dogma como éste, la distinción de bueno o malo no proviene del objeto, sino de los sentimientos viscerales hacia el líder y lo que él haga, sin importar el daño que genere a futuro. Todo dogma político debe admitirse por su valor intrínseco, y ciertamente pocas ideologías han resultado mejor negocio que el kirchnerismo para su vanguardia. Argentina, un país depredado hasta los huesos por "patriotas antibuitres". Los fondos buitres tienen mucho que aprender del kirchnerismo, alfeñiques. 

NO ASUSTARÁS A LOS CIUDADANOS EN VANO  

¿ CLÁUSULAS RUFO?.....,¿QUÉ CLÁUSULAS DIJO?

LEY N° 26886 – Deuda Pública. Se autoriza al Poder Ejecutivo a realizar los actos necesarios a fin de concluir el proceso de reestructuración de títulos públicos


El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de

Ley:

ARTICULO 1° – Autorízase al Poder Ejecutivo nacional, a través del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, a realizar todos aquellos actos necesarios para la conclusión del proceso de reestructuración de los títulos públicos que fueran elegibles para el canje dispuesto en el Decreto Nº 1.735 del 9 de diciembre de 2004 y sus normas complementarias que no hubiesen sido presentados al mismo ni al canje dispuesto por el Decreto Nº 563 de fecha 26 de abril de 2010, en los términos del artículo 65 de la ley 24.156 de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional y sus modificatorias, con el fin de adecuar los servicios de dicha deuda a las posibilidades de pago del Estado nacional en el mediano y largo plazo.

ARTICULO 2° – Los términos y condiciones financieros que se ofrezcan no podrán ser mejores que los ofrecidos a los acreedores en la reestructuración de deuda dispuesta por el Decreto Nº 563/10.

ARTICULO 3° – Exceptúase a los títulos de deuda pública que se emitan como consecuencia de lo dispuesto en la presente ley, de lo dispuesto en los artículos 7° y 10 de la ley 23.928 y sus modificaciones, de corresponder.

ARTICULO 4° – Los tenedores de títulos públicos que fueran elegibles para el canje dispuesto en el Decreto Nº 1.735/04 y sus normas complementarias que deseen participar de cualquier operación de reestructuración que se realice en el marco de lo dispuesto en la presente ley, deberán renunciar a todos los derechos que les correspondan en virtud de los referidos títulos, inclusive a aquellos derechos que hubieran sido reconocidos por cualquier sentencia judicial o administrativa, laudo arbitral o decisión de cualquier otra autoridad, y renunciar y liberar a la República Argentina de cualquier acción judicial, administrativa, arbitral o de cualquier otro tipo, iniciada o que pudiere iniciarse en el futuro con relación a los referidos títulos o a las obligaciones de la República Argentina que surjan de los mismos, incluyendo cualquier acción destinada a percibir servicios de capital o intereses de dichos títulos.

Prohíbese ofrecer a los tenedores de deuda pública que hubieran iniciado acciones judiciales, administrativas, arbitrales o de cualquier otro tipo un trato más favorable que a aquellos que no lo hubieran hecho.

ARTICULO 5° – El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas informará trimestralmente al Honorable Congreso de la Nación los resultados de lo dispuesto en la presente.

ARTICULO 6° – Los bonos del Estado nacional elegibles de acuerdo a lo dispuesto por el Decreto Nº 1.735/04, depositados por cualquier causa o título a la orden de tribunales de cualquier instancia, competencia y jurisdicción, cuyos titulares no hubieran adherido al canje dispuesto por el decreto antes citado o el dispuesto por el Decreto Nº 563/10, o no hubieran manifestado, en forma expresa, en las respectivas actuaciones judiciales, su voluntad de no adherir a los mismos, quedarán reemplazados, de pleno derecho, por los “Bonos de la República Argentina a la Par en Pesos Step Up 2038″, en las condiciones establecidas para la asignación, liquidación y emisión de tales bonos por el Decreto Nº 1.735/04 y sus normas complementarias.

Facúltase al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a dictar las normas complementarias que fueren necesarias para instrumentar el reemplazo dispuesto en el presente artículo.

ARTICULO 7° – Suspéndese la vigencia de los artículos 2° , 3° y 4° de la ley 26.017 hasta tanto el Congreso de la Nación declare terminado el proceso de reestructuración de los Títulos Públicos alcanzados por la referida norma.

ARTICULO 8° – La presente ley entrará en vigencia el día de su publicación en el Boletín Oficial.

ARTICULO 9° – Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS ONCE DIAS DEL MES DE SEPTIEMBRE DEL AÑO DOS MIL TRECE.

-REGISTRADO BAJO EL Nº 26.886-

AMADO BOUDOU. – JULIAN A. DOMINGUEZ. – Gervasio Bozzano. – Juan H. Estrada.

INTERPRETACIÓN DE LA CLÁUSULA DE "PARI PASSU" (Escrito el 8 de Junio del 2014) Mito de las pari passu 


En la última tertulia, muchos de mis compañeros de logia, decidieron festejar tan ameno encuentro debatiendo sobre los "mitos y fetiches" que pueden llegar a existir detrás de un tema tan candente y sórdido: el pago a los holdouts/fondos buitres. Claro que no somos muy amantes del nacionalismo de ningún tipo, quién nos sabe a dogmatismo extremo e hipnopedia; lo cual no obsta, que nos permitamos construir un hermoso sentimiento de identidad para con la tierra que nos vio nacer. Para nosotros, la humanidad es una sola. 

Hecha la zamikaze introducción, diré que me hago responsable del 100 % del contenido de éste texto de manera individual y personal. Nunca está demás la perogrullada, ante una sociedad poseída por "cronopios, bestiarios y mitología". Una vez alguien me dijo, que dogmático: "es aquel creyente que hace propio y heróico los supuestos aciertos, para dejarle a sus poderes superiores la responsabilidad de los propios errores". Quizás yo sea al autor de la frase, pero no estoy seguro. Lo que si me parece verosimil es ver como las masas gustan de subirse al carro de éxitos colectivos generados por otros, normalmente un líder, deportista, equipo de fútbol, grupo de pertenencia, país, etc; para luego, ante la antítesis, convertirse como arte del birlibirloque, en víctima de fuerzas y deidades oscuras, eclipse de  sus yerros humanos. 


Cómo filósofo, no dejo de asombrarme del poder que tienen las palabras, y la debilidad que la humanidad manifiesta ante sus dotes y dones. Argentina, hoy se encuentra en vísperas de profanar uno de sus tantos fetiches y "totems", y esa ansiedad por la profanación, solo se halla anestesiada por la presunción de una gnosis que nos ignora, so nos indiferencia del nihilo.  "In saecula saeculorum,...amen", versus "Et cognoscetis veritatem et Veritas liberabit". Al parecer, nuestro destino está en manos de la locución latina "pari passu". De lo que los jueces estadounidense, decodifiquen de él, resultará una nueva jurisprudencia y doctrina para el mundo de las finanzas internacionales, ¿Es esto verdad? quizás si, quizás no. Pero, ¿qué será de Argentina si el fallo no es el que queremos?,...pues veremos. 


Ya que la Gran Orden, dispone de eximios profesionales de diversas áreas, procedí a consultar con uno de los mejores historiadores rusos, especializados en Historia del Comercio y la Economía en la Edad Antigua. La pregunta fue simple: ¿Desde cuándo se conoce la "pari passu"? y ¿Cuál era su etimología ergo significado primigenio?, y las respuestas que me dio fueron:

1.- Las cláusulas "pari passu", nacieron como fruto de controversias comerciales entre romanos y otras naciones que comercializaban con ella, en el período clásico del latín: En una época de profunda crisis económica, política y cultural, la élite cultural crea, a partir de las variedades del latín coloquial, un latín estándar (para la administración, negocios y escuelas) y un latín literario. Es la Edad de Oro de las letras latinas, cuyos autores más destacados son Cicerón, Julio César, Tito Livio, Virgilio,Horacio, Catulo, Ovidio. Esto ocurrió aproximadamente en los siglos I a. C. y I d. C.
 2.-  El latín, como un emergente de las lenguas itálicas, y como tal muy antigua,  la mayor parte de su léxico provienen por evolución natural de las lenguas de dialectos y hablas indoeuropeas. El idioma original de los grupos latinos al instalarse en la península itálica se vio influido por el contacto con hablantes de otros grupos tanto indoeuropeos (oscos, umbros, griegos, celtas) como no indoeuropeos (etruscos, cretenses, picenos, ilirios, ligures…). Nació como un lenguaje académico para las élites, y su primer uso fue netamente filosófico, científico, religioso y jurídico. Cuando traducimos por separado la locución de marras, resulta que:
"Pari" significa: "igual"  o "justa medida","Passu"", significa:  paso, zancada, velocidad o ritmo

Pero el significado que se le dio en el derecho romano fue el de: "pago a medida que cobro", normalmente  venía en forma de "addendum", o addenda. Es decir que "pari passu" significa: "pagar al mismo ritmo o paso en que se cobra". Y era usado para aquellas operaciones comerciales donde un comerciante logístico, compraba productos y mercancías con promesa de venderla en otros puertos a mejor precio, para pagarlas al regreso del periplo comercial. 

El uso de locuciones latinas predeterminadas continuó hasta fines del siglo XIX en todo el mundo occidental, y aun persisten en ámbitos como el jurídico, científico y religioso. Ahora bien, según Sergei, en la antigua Roma, el "pari passu", normalmente iba acompañado de otras clásulas como: Caeteris paribusCaveat emptor, Ad pedem litterae, etc. 


Claro que, y acá es de donde nace la confusión, una cosa es pagar a medida que voy cobrando, y otra es pagar en igualdad de condiciones. Porque ¿qué significa igualdad de condiciones?, ¿quién lo decide?, ¿cómo saber qué condiciones tiene los demás cuando son cientos los contratos y no conozco uno u otro? .Para éste tipo de situación, los romanos tenían también un aforismo:  "In iustitia non dat concupiscentiis", que quería significar: "la justicia se da para el que lo pide con insistencia". 

Es decir, que si en vez de Tribunal Supremo de Justicia de EE.UU, estaríamos ante la Justicia de la Antigua Roma, la cosa ya se hubiese resuelto hace mucho. Pues para ellos, y para mi también, la igualdad de condiciones del "pari passu" no refiere al "porcentaje de pago efectivo" sino a la condición de "pagarles a todos". En otras palabras, si Argentina comenzó a pagar su deuda pública, el "pari passu" le da derechos de cobro a todos, pero sin que eso signifique que todos deben cobrar igual porcentaje de deuda, cuando hay quienes aceptaron "cobrar menos pero antes". 

En síntesis, para el derecho romano, no habría dilema alguno en caso de que la Justicia Norteamericana falle en contra de Argentina, ergo en favor de los fondos buitres, porque el hecho de que estos últimos cobren finalmente el 100% de la deuda nominada, no significa que los acreedores que ingresaron a los megacanjes argentinos deban reclamar también el 100% de su acreencias, porque lo que dictamina la controversia judicial es la "aceptación voluntaria". 


En otras palabras, "hay litigio cuando no hay acuerdo". Los contratos ad hoc entre el Estado Argentino y los tenedores de deuda soberana argentina, que derivaron de la aceptación del megacanje, se consideran para el derecho romano: "Ad libitum", que significa "por el deseo"o "a voluntad". Osea, que el primigenio "pari passu"para el derecho romano, significa para el caso argentino: "pagarle a todos los que aceptaron el megacanje en los porcentajes acordados, y el total a los que no aceptaron"   

    

Todavía existen contratos donde se suele usar la "pari passu", donde se sobre-entiende que se trata de "cobro, cuando mi contratante cobra o tiene éxito", especialmente en aquellos contratos de comisionistas, en los Fee de Gestión y/o en los "Success Fee" (contratos de pago por resultados), entre otros. Aquí el "pari passu" es bastante claro, se cobra sobre el efectivo cumplimiento de determinados hitos mercantiles o de gestión. 

Por ejemplo, en España señala la resolución de la DGRN de 27 de septiembre de 2001, concordante con la Ley 2/1994, CLÁUSULA PARI-PASSU. Esta estipulación, cuya finalidad es asegurar a la entidad crediticia que en los casos de concurso del deudor o de liquidación de éste si es persona jurídica, no se va a encontrar con acreedores posteriores que tengan mejor rango en la prelación de créditos. Claro que mas fácil, es que nos enseñen a satanizar a los holdouts y los malos "neoliberales" que están detrás de semejante "perversión", sin que nos expliquen ¿Por qué somos tan vulnerables, si "somos los mejores"?

Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton es el estudio legal de New York que defiende los intereses argentinos desde hace 12 años´, saben que tenemos pocas chances de ganar. Ellos han participado en las tres reestructuraciones de deuda soberana (Grecia, Irak y Argentina, 1º, 2º y 3º en los montos reestructurados) más grandes a nivel mundial. Este tema es el que define la especialización del buffet estadounidense.

Además, en 2012, por ejemplo, intervinieron en la refinanciación de la deuda de Pampa, mientras que en 2011 asesoraron a Fintech (el fondo de David Martínez, accionista de Cablevisión) en la inversión y recapitalización de Emgasud, al Grupo Petersen en su ingreso a YPF y al Grupo Clarín. Fundado en 1946, y con 16 oficinas en todo el mundo, Cleary tuvo ingresos por u$s 1.125 millones en 2011 y ocupa el lugar número 15 en el ranking de bufetes norteamericanos.


La interpretación de la cláusula “pari passu” para ellos, es la misma que la mía o la del juez Griessa, salvo que cuando obran como defensores, tienen distintas alternativas, entre las que se pueden mencionar las dos siguientes:

a) Se puede interpretar como “pari passu” que todos los créditos involucrados en un contrato financiero poseen iguales derechos y obligaciones. En esta situación se encontrarían todos los títulos defaulteados por la Argentina en 2002, cuyos titulares canjearon sus títulos originales en 2005, los que lo hicieron en 2010 y los “holdouts” que todavía conservan la propiedad de los títulos de deuda originales, o sea los títulos defaultedos. Los títulos entregados a los acreedores en los canjes de 2005 y 2010 sufrieron una fuerte quita respecto a la acreencia original. El monto total de los títulos presentados en los dos canjes ascendió al 92% del total, quedando afuera del canje, por decisión propia de los tenedores, el restante 8%. Este panorama muestra que no existirían ventajas o perjuicios por la distinta situación en la que se encuentren los tenedores de títulos, salvo el caso de los holdouts, que para ejercer sus derechos deberían esperar un fallo judicial favorable o una solución del Estado Argentino, como podría ser la apertura del 3º canje. Claro que ésto suena mas a un direccionamiento marketinero, y no a una opinión estríctamente jurídica.   

b) La “igualdad” del tratamiento financiero descrita en el punto precedente no estaría acorde con el resultado del fallo del Juez Griesa. En este caso, no se estaría respetando el tan mentado “pari passu” igualitario, ya que los holdouts cobrarían la totalidad del capital e intereses, sin los descuentos efectuados a los títulos canjeados. Cosa que en fueros internos, o en otras causas, ellos mismos se encargan de contradecir. 

Los Estados Miembros de la Zona Euro han acordado, en línea con las recomendaciones del G10 y de otras instituciones internacionales, la introducción en 2013 de las "Cláusulas de Acción Colectiva" en su deuda soberana para adaptarse a las mejores prácticas internacionales. Esta decisión ha llegado después de los problemas originados en el rescate financiero de Grecia y los problemas que tiene Argentina a la hora de interpretar la "pari passu". Es hora de dejar las locuciones en latín de lado. 



Estas Cláusulas de Acción Colectiva, son reglas de agregación de mayorías representativas entre los tenedores de determinados bonos. Este mecanismo evita la necesidad de obtener unanimidad entre los tenedores de títulos, posibilitando que se puedan adoptar modificaciones con carácter vinculante, evitando que una minoría pueda bloquear soluciones aprobadas por una determinada mayoría. Así se podría aplicar una quita sin que legalmente sea necesario el acuerdo unánime de los tenedores de títulos.

Además, más allá de una quita, se pueden plantear las modificaciones de las condiciones establecidas en el título de deuda con carácter vinculante, evitando que una minoría pueda bloquear soluciones aprobadas por la mayoría.

En el futuro, los mercados distinguirán los Bonos con Cláusulas de Acción Colectiva de los Bonos sin esa Cláusula, generando distintas cotizaciones, conforme la evaluación de los agentes y tenedores. España ha decidido que, a partir del año 2013, todos los instrumentos de deuda pública que tengan una valor residual mayor a un año, contendrán dicha cláusula. El último vencimiento de las Obligaciones públicas emitidas con anterioridad a 2013 será el 30 de julio de 2041, por lo que hasta esa fecha convivirán en el mercado bonos y obligaciones del Estado español con y sin Cláusulas de Acción Colectiva.

Argentina se ha transformado en un país tan esotérico, fantasioso y dogmático, que hasta la misma Cancillería se presta a la difuminación de la propaganda kirchnerista. 



Hace poco el canciller Héctor Timerman había apuntado públicamente que el gobierno de Obama otorgaría apoyo político al proceso judicial de marras. Como de costumbre, festejaron los autómatas adoctrinados y los "vivos de siempre", para luego ser desmentido: "No, no lo haremos", dijo el secretario de Estado norteamericano John Kerry al ser consultado. 



Leí un libro donde a entender de los autores: "El protagonista llamado George E. Church, un coronel estadounidense presenta un proyecto novedoso, ergo un sistema de comunicaciones que conectaría Bolivia con el océano. Allí Church emitió un bono para reunir los fondos necesarios pero su plan fue un fiasco y los inversores lo demandaron para recuperar el dinero que quedaba. Según los autores de éste libro, el contrato de Church sería el primer antecedente de la "pari passu" . Pero es muy poco serio el trabajo, lo que no obstaculizó que varios diarios, blogs y revistas de llegada masiva, lo hayan recogido y difundido sin ningún tipo de remordimiento y análisis.  Me refiero al libro "The Three and a Half Minute Transaction" (en español "Un contrato, tres minutos y medios") escrito por Mitu Gulati y Robert Scott.


Claro que el libro es una amena y divertida parodia sobre el accionar "mecanicista" de los grandes y mas importantes buffetes de EE.UU, quienes cobran siderales sumas de dinero, para hacer contratos de "copy y paste", lo que explicaría, según ellos, que la "pari passu" inmersa en los contratos hechos para la emisión de títulos de deuda argentina, serían fruto de una tradición que nadie parece estar dispuesto a cambiar, y que por lo visto, nadie entiende. El libro es socarrón e irónico, lo cual, solo alcanza para explicar una afable lectura, pero no para argumentar ¿por qué hemos perdido en dos fallos consecutivos, primer y segunda instancia de la justicia norteamericana?

Muchos argentinos, creyeron hallar en éste libro, una especie de epifanía, cuanto menos el "petroglifo" de donde poder tomarse como para reforzar la creencia que "tenemos derecho a ganar". Claro, que para un argentino dogmático, en estos casos, lo mismo hubiese servido un cuento de Mamá Oca. Sin embargo, "la lluvia sigue mojando".  

  

Hasta entonces, en la nebulosa que rodeaba a la cláusula "pari passu", la interpretación más aceptada era la de un seguro contra la “subordinación involuntaria”: esto es, una forma de evitar que el emisor de una deuda otorgue cualquier tipo de prioridad de cobro a nuevos acreedores. Y desde ese punto de vista, la "Ley Cerrojo", que prohibe la reapertura del canje, no solo viola la cláusula según el consenso, sino que además es evicción. Uno nunca termina de asombrarse con los abogados que asesoran al gobierno. Y me refiero a todos.

Pero todo cambió con la lectura extrema que propuso el Fondo Elliott: un acuerdo inter-acreedor según el cual se debe compartir en partes iguales cualquier pago hecho por el soberano. Según nuestro periodismo y dirigencia política, el "mundo legal se levantó en indignación ante una interpretación tan hermenéutica y revolucionaria". Sin embargo, para las minorías ilustradas, eso solo lo fue para las masas, siempre ávidas de hacer abrevar misticismo, achaques y endilgues en el "imperio malo, el capitalismo salvaje y el neoliberalismo" 

Pero aquí viene lo que tiene pasmado al mundo dogmático: “Diez años más tarde, casi todos los contratos de deuda soberana todavía tienen esta cláusula, por lo general en la primera página del prospecto de venta, y esencialmente nada cambió en la forma ni el lenguaje respecto del caso en Bruselas, salvo por las cláusulas complementarias de "prorrateo", en caso de default, entre otras. 

Anna Gelpern, reconocida especialista en estos temas de la American University, insiste en el reparo de la Corte en cubrirse ante lo que podría tildarse de una interpretación “sacada de la galera, es a ciencia cierta lo "que es" ”. De ahí que Griesa haya aclarado: “"Lo que estamos haciendo acá no es literalmente hacer cumplir la pari passu como se haría en una situación comercial normal sino proveer un remedio para la violación de esta cláusula que hizo la Argentina”". En todo caso, la profesora cree que “el juez da la impresión de un hombre que finalmente logró ponerle las manos encima a Al Capone y no piensa dejarlo ir”.


He leído, que las "Demandas como la de Elliott tienen el potencial de magnificar el atractivo de la estrategia holdout y amenazar en última instancia la viabilidad de futuras reestructuraciones".  Pues a mi entender, significa todo lo contrario, éste fallo de Griesa lo que hace es:

1.- Determinar el inequívoco significado de "pari passu": "cuando cobro, le pago a todos" 
2.- Cuando puedo hacer quitas para reestructurar mi deuda, solo necesito de la "aceptación de la mayor cantidad de acreedores"
3.- Los que no aceptan las quitas no pierden el derecho adquirido de cobrar el 100% de lo reclamado vía judicial.

Si nos limitamos a contemplar el asunto  desde nuestra única perspectiva, jamás podremos comprender lo que nos sucede, y el porqué. Porque si Griesa o la justicia norteamericana fallara en favor de la posición Argentina, también sentaría un muy mal antecedente ante los futuros inversores ergo potenciales acreedores/compradores de títulos de deuda argentinos, promoviendo en consecuencia una suerte de capciosa perioricidad de las reestructuraciones financieras con quitas dolosas, fraudulentas y malintencionadas, aun pudiendo pagar o sin estar en situación de cesación de pagos justificado, o default real.  

Las reestructuraciones son válidas, pero vaya "casualidad", los países que han protagonizado éste tipo de experiencias con los Fondos Buitres, se han dado en tiempos de crisis institucional y con gobiernos de máxima corrupción. Y no excluyo a EE.UU de este comentario, por obvias razones. 


Para ir finalizando, porque ya hay mucho escrito sobre el tema, diré que resulta hasta sarcástico ver como el gobierno sigue sin entender cómo funciona el Poder judicial en un país normal. La presidente, quién se presume "inteligente" debería aunque mas no sea intuir, que en EE.UU realmente existe independencia de poderes. Yo sé que a los "autonautas" esto no les gusta, pero como en el 2015 dejan el gobierno, poco me importa. 

Quiero también hacer referencia a otro de los trabajos que hoy guían la opinión de las masas sin ilustración, y que per se, es tan sesgado como todo lo que hacemos últimamente en  Argentina, hablo del ensayo titulado: "Fondos Buitres, el juicio contra Argentina y la dificultad que representa en la economía mundial", escrito por las licenciadas Romina Kupelian y María Sol Rivas. Dice en uno de sus párrafos

"La Ley del Poder Judicial de Nueva York en la Sección 489, determina que: “…ninguna persona natural o jurídica (…) puede comprar documentos de crédito vencidos (…) con la intención y el propósito de interponer una acción o un proceso judicial con respecto a la misma.” (sic)

Que es concordante  con lo que publicó politicapress.com en su nota: Los fondos buitres, donde se lee: 

"Según la legislación de Nueva York, jurisdicción en que se dirime el juicio de los fondos buitres contra Argentina, es ilícito comprar deuda con la intención y el propósito de litigar contra ella (N.Y. JUD. LAW § 489: NY Code – Section 489: Purchase of claims by corporations or collection agencies[ii]); sin embargo, hasta ahora, de un modo u otro, los fondos buitres han logrado evadir la condena prevista en la norma." (sic)

 

Pero cuando uno lee completa la  "NY JUD. LEY 489: Código NY - Sección 489: sobre "La compra de derechos por sociedades o agencias de cobro", dice: 

"Ninguna persona o co-asociación, dedicada directa o indirectamente en el negocio de la recolección y el ajuste de las reclamaciones, y ninguna corporación o asociación, directa o indirectamente, en sí, o por o a través de su funcionarios, agentes o empleados, deberán solicitar, comprar o tomar una asignación de, o ser de ninguna manera interesados ​​en comprar o tomar una cesión de un bono, pagaré, letra de cambio, deuda libro, u otra cosa en acción, o de cualquier reclamo o demanda, con la intención y el propósito de ejercitar la acción o procedimiento al respecto; salvo cuando las facturas por cobrar, documentos por cobrar, letras de cambio, juicios u otro cosas de la acción puedan ser solicitados o compradas, o la asignación de los mismos toman, desde cualquier albacea, administrador, cesionario para el beneficio de los acreedores, fideicomisario o administrador de la quiebra, o cualquier otra persona o personas en cargo de la administración, un acuerdo o compromiso de cualquier estado, a través de los recursos judiciales, actas o de otra manera. Nada de lo aquí contenido afectará a ninguna hasta ahora la asignación o en el futuro adoptada por cualquier corporación adinerada autorizada para hacer negocios en el estado de Nueva York o su representante en virtud de un acuerdo de subrogación o de un rescate operación, o por cualquier corporación organizada para fines religiosos, benevolente o fines benéficos. Cualquier corporación o asociación que viola el disposiciones de esta sección serán sancionados con una multa de no más de cinco mil dólares; cualquier persona o co-asociación, violando el disposiciones de la presente sección y cualquier funcionario, administrador, director, agente o empleado de cualquier persona, co-sociedad, corporación o asociación la violación de esta sección que, directa o indirectamente, se involucra o asistencias de tal violación, es culpable de un delito menor. 2. Excepto como se establece en el inciso tercero de este apartado, el disposiciones de la subdivisión de este apartado no se aplicarán a cualquier cesión, compra o en el futuro la transferencia hecha de uno o más enlaces, pagarés, letras de cambio, las deudas de libros u otras cosas en acción, o cualquier reclamo o demanda, si dicha cesión, compra o transferencia incluye bonos, pagarés, letras de cambio y / o un libro deudas, emitidos por o exigible frente al mismo deudor (sean o no también emitido por o ejecutable contra otros deudores), que tiene un precio de compra total de al menos quinientos mil dólares, en cuyo caso la exención prevista en este inciso será aplicable a bien a todos los demás elementos, incluyendo otras cosas en la acción, reclamos y demandas, incluidas en dicha cesión, venta y transferencia (pero sólo si los demás temas son emitidos por o exigible frente al mismo deudor, o se relacionan con o surgir en relación con dichos bonos, pagarés, letras de cambio y / o deudas de libros o de la misma emisión). 3. Los derechos de un administrador fiduciario de fideicomiso, sus agentes y empleados deberán no se verá afectada por las disposiciones de la subdivisión dos de esta sección." - See more at: http://codes.lp.findlaw.com/nycode/JUD/15/489#sthash.ADrHAqu4.dpuf
Quizás tanto Indek y subtitulación de la historia, nos haya hecho perder de vista el mas evidente mojón de la realidad, o un simulacro de ella. Sin embargo, y sumo otro elemento de juicio, nunca hasta ahora se ha caído restructuración de deuda alguna por culpa de los holdouts y/o fondos buitres. Y ciertamente hay muchos casos, como por ejemplo el de Panamá en el 95 y el de Perú en el 96. Pero hay muchos otros mas, lo cuál me lleva a seguir suponiendo, que el "holocausto" a instancias de los fondos buitres, también es "made in argentine". 

Y la paradoja, está justamente en los hechos comprobables. ¿Por qué nadie habla de la "pari passu" con el caso del acuerdo del Club de Paris?, porque tal como se sospecha con los holdouts, les pagaremos el 100% de la deuda reclamada con los intereses y punitorios pertinentes. Tampoco hablamos de los otros 15 juicios en el CIADI ya arreglados, también al 100%, ni tampoco lo hacemos en el caso de YPF. Todas deudas soberanas del estado argentino. Y es algo raro que hablemos de los fondos buitres con tanta liviandad y desparpajo, cuando en simultáneo seguimos con el blanqueo de capitales abierto e instrumentado vía CEDIN. ¿Aprenderemos algún día los argentinos?, ¿se puede considerar como valido éste patrioterismo, cuando estas cosas nos pasan por ignorancia y mala praxis?.  



No tengo dudas que perderemos el juicio ante los holdouts y fondos buitres, salvo que medie un milagro. En otras palabras, descreo que el Supremo Tribunal de Estados Unidos acepte el caso argentino. Pero tampoco es para exagerar, pues el estructuramiento de deuda realizado mediante los megacanjes no está en juego, porque eso también forma parte de los alcances de la "pari passu". Habrá que pagar, eso si, lástima que nos toma en el peor momento de nuestras finanzas y política. Negociar es la mejor estrategia en estos casos, pero ¿cómo hacérselo entender a nuestra presidente a estas alturas?,...sin embargo, me animo a vaticinar, que luego del 16 de junio es lo que hará. Espero haya sido de utilidad "Ad memoriam rei perpetuam".-

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+ comentarios + 4 comentarios

Anónimo
31 de julio de 2014, 11:40

Nunca defrauda usted Peralta. Lástima que estamos gobernados por amateurs e idealistas. Los resultados hablan por si solos. Coincido 100% con su análisis. Dr Walter Olmos

Anónimo
31 de julio de 2014, 13:54

También coincido. Este gobierno es lamentable. Felicitaciones nuevamente licenciado

Marta Molina

Anónimo
2 de agosto de 2014, 8:32

Soy estudiante de derecho de la UBA, y en verdad considero excelente el análisis. De hecho varios profesores consultados, en lineas generales coinciden con el licenciado Peralta. Saludos

Carlos María Arrieta

Anónimo
3 de agosto de 2014, 13:21

Con su permiso copio y llevo. Me habían recomendado copia-oculta pero nunca imaginé que fuera tan picante. Alto blog. Lestelle Emilio

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