Los chinos salieron a comprar mujeres: PELIGRO | PERIODISMO DE ESCRITORES

Los chinos salieron a comprar mujeres: PELIGRO

domingo, 28 de diciembre de 2014 0 comentarios

PARODIA

Recopilado y Escrito por Lic Ramón D. Peralta 




Cuando era chico, el año pasado; se solía escuchar: "Hay 7 mujeres por cada hombre en el mundo" (¿Quién tiene las mías?). Y quizás, haya sido una exageración en manos de los inmigrantes, quienes vinieron al país en tiempos de prolongadas y sangrientas guerras, tanto en Europa como en Asia. Lo cual hace suponer a mas de uno, que la naturaleza es sabia, pues posee  una ingeniería biológica que trae al mundo en tiempos normales a mas varones que mujeres. Al parecer existen razones de orden científico, aunque yo siempre tengo mis dudas. 



Se dice que las razones son científicas, porque en una relación sexual, en el momento que se produce la eyaculación; los espermas tipo Y que son los masculinos, son mas rápidos, aunque también mueren más rápido. Mientras que los espermas tipo X que es el femenino, son más lentos, pero tardan más en morir. Si el óvulo apenas comienza a descender los espermas tipo Y no alcanzan a llegar mientras que los tipo X si lo hace. Lo cual nos dice, que los espermas masculinos guardan estrecho correlato con lo que hace el hombre en su vida, hacer todo rápido para morir antes que la bruja. El tema puede parecer una boludez, pero en algunos países, ésta problemática se ha tornado bastante seria. 



Respecto a los embarazos, el proceso de gestación y los partos existen numerosos mitos y supersticiones. Sin embargo, parece demostrado que el estado de ánimo generalizado influye directamente en el sexo de los bebés.



Se trata de una cuestión puramente genética que tiene que ver con las necesidades que percibe el cuerpo para la futura supervivencia de la especie. Según explica el profesor de genética humana en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford y Decano del Wolfson College,Bryan Sykes, en su obra "La maldición de Adán", los machos son caros porque la competencia entre ellos consume mucha energía y su única posibilidad de reproducirse consiste en conseguir el rango superior. De ahí que cuando se prevé escasez, el número de nacimiento de varones descienda en proporción al de mujeres.



Las hembras resultan más baratas debido a su fenotipo ahorrador y desde su estado fetal exigen menos alimento de sus madres. El biólogo y neurociéntifico Gerald Hüther confirma que en épocas de gran estrés ambiental como las guerras o las grandes crisis en las que las mujeres no se sienten cómodas nacen menos niños que niñas.

Existen datos que afirman que después de que en 1952 una densa capa de carbón cubriera la ciudad de Londres, la proporción de recién nacido pasó de 105 niños por cada 100 niñas a 144 niñas por cada 100 niños. Y algo similar se registró tras el colapso económico en Alemania del Este poco después de la reunificación o tras el atentado de las Torres Gemelas en Nueva York.

Así las cosas, está confirmado que es más fácil la pervivencia de la carga genética humana con las mujeres, por lo que el miedo hace que nazcan más niñas con el objeto de su futura reproducción y la supervivencia de la especie. 

Nacen más hombres que mujeres, pero ellas viven más tiempo. O también podría afirmarse que ellos van muriendo más fácilmente y más temprano. Hoy, la esperanza de vida de una argentina es de 80 años, mientras que la del varón es de 72. Años más, años menos, esto es así en casi todo el mundo. Las razones de la persistencia femenina parecen ser insondables ya que nadie se atreve a dar una respuesta clara y contundente. Sí hay montones de explicaciones biológicas, ambientales, sociales y culturales, por separado, y todas mezcladas.

Está la teoría japonesa del sistema inmune, que asegura que, ciertos linfocitos protegen más a las mujeres. Están los que todo lo vuelcan a lo genético. Y los que, por el contrario, basan cada explicación en lo emocional y psíquico. Como sea, y a pesar de la brusquedad en la transformación de la mujer y la ciencia, que de morir por complicaciones en el embarazo o pariendo a los veintipico pasó a morir infartada por el estrés ganado en las calles...(?) ellas siguen viviendo más.

“La razón biológica puede usarse hasta los 65 años, por las hormonas que protegen a la mujer, pero después no....”, dice Ricardo Iacub, titular de la Cátedra Psicología de la Tercera Edad y Vejez de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y despliega muchas otras teorías: que la mujer va más al médico, que se hace más estudios, que aborda las enfermedades en etapas más fáciles de actuar. También sostiene que los hombres van quedando en el camino más jóvenes porque son los principales protagonistas de los accidentes de tránsito y de las peleas. Pero la teoría que más abona Iacub es la del proyecto vital: “A esta altura ya contamos con montones de investigaciones que aseguran que cuanto más claro y a largo alcance sea el proyecto vital, más años se vive, y mejor. Las mujeres tienen y saben armarse más redes sociales de apoyo y contención”. Por el contrario, dice Iacub, el varón, luego de su gran proyecto de vida que suele ser el laboral, suele recluirse. Se jubila y se encierra. No sociabiliza. Somos Kamikazes de la pelotudez. 


Juan Hitzig, médico y profesor de biogerontología, acuerda con el mayor cuidado femenino: “Las mujeres están mucho más atentas que el hombre a las señales que el cuerpo manda y a los fines de una medicina preventiva es mucho mejor. En todos los consultorios de todas las especialidades, de cada cuatro consultas tres son de mujeres. Las mujeres llevan un reloj pulsera en el brazo y un reloj biológico en la cabeza. El hombre, desde una visión machista de sí mismo, es más inconciente y negador de la enfermedad ya que se siente más fuerte, más poderoso y no hace tanto”. Nosotros solo llevamos un reloj en nuestros genitales (¿Cuándo cogemos?)

Hitzig se remonta a otras épocas en las que la sobrevida de las mujeres se explicaba por su rol social, que las protegía de los embates del estrés:“Cuidaban a las crías dentro de la cuevas, no estaban sometidas a las luchas físicas ni las competencias que el macho tenía que soportar en la lucha por la subsistencia de su prole , ni la de las conquistas sobre los demás machos del entorno”. Pero todo eso quedó muy atrás. “La hembra humana ya no está en la cueva cuidando la cría... hoy sale a la lucha cotidiana a la par del macho, o de manera más intensa aún” (sobre todo al shopping). 

Hitzig hace hincapié en un gran problema femenino: ”Las hembras de todas las especies están menos dotadas de las hormonas protectoras del estrés, como lo es la DHEA y otras hormonas anabólicas que contrarrestan la acción de la adrenalina y el cortisol, evitando así el envejecimiento prematuro. Con un menor blindaje de estas hormonas, la mujer está más expuesta que el hombre al desgaste de tejidos y disminución temprana de masa ósea y muscular, causadas por la permanencia prolongada de las hormonas del estrés en el torrente sanguíneo. Hace 30 años era casi impensable encontrar mujeres con eventos cardiovasculares en las unidades coronarias, y hoy comparten este triste privilegio con sus congéneres de sexo opuesto”.

Graciela Zarebski, directora de la Carrera de Gerontología Universidad Maimónides, va más allá de causas biológicas: “Hoy en día se sabe que la genética no es el factor determinante, sí que influye sólo en un 30% en nuestra salud y calidad de vida en el envejecimiento. Según investigaciones, la receta para la longevidad parece sustentarse en la conjunción de ciertos genes y en varios elementos clave que conectan mente, cuerpo y espíritu.

Diría que las mujeres son mejores "tejedoras". Tienden a mantener una vida social más intensa que los varones y mantienen una red tupida de lazos con sus familiares. Esta mayor permeabilidad hacia lo interno y hacia lo externo, es un factor protector determinante. En síntesis, las mujeres arman más ‘reserva humana’: todos estos factores serán una reserva para cuando aspectos biológicos y sociales se pierdan o disminuyan”. Obviamente, todo esto en palabra de mujeres. No hay que ser descortés, y pongamos algo de onda: "tienen razón". 

En momentos en que la población mundial cruza la barrera de los 7.000 millones de habitantes, los expertos temen que el desequilibrio de sexos favorezca el surgimiento de inestables “países de solteros” en encarnizada competencia para hallar una esposa.

Las consecuencias exactas de lo que el demógrafo francés Christophe Guilmoto denomina la “masculinización alarmante” en países como India o China, debido a los abortos selectivos, son aún inciertas. Muchos expertos creen que similar al del calentamiento del clima, un fenómeno invisible pero muy real.

Tras estas advertencias se esconden estadísticas irrefutables: nacen entre 104 y 106 niños por cada 100 niñas, y la menor modificación de esta proporción sólo puede ser explicada por factores anormales. En India y Vietnam la cifra es de alrededor 112 niños por 100 niñas.

En China, la proporción se eleva a casi 120 por 100, cuando no es de 130 niños por 100 niñas en algunas regiones. Lo peor es que esta tendencia se extiende: en Azerbaiyán, Georgia, Armenia, la relación entre los nacimientos de más de 115 niños por 100 niñas.

En Serbia y Bosnia se constata el mismo fenómeno. Aunque la proporción en los nacimientos volviera a la normalidad en India y China en los próximos diez años, Guilmoto estima que en ambos países el matrimonio será por varias décadas un dolor de cabeza para los hombres.


“Ellos no sólo tendrán que casarse a una edad más avanzada, sino que corren el riesgo de quedarse solteros en países donde casi todo el mundo se las arregla para encontrar mujer”, comentó Guilmoto. 

La política del hijo único puesta en marcha por el Gobierno chino, y que incidió fundamentalmente en el nacimiento de niñas, ya empieza a pasar factura. Miles de hombres que quieren cumplir con la tradición de casarse y formar una familia se encuentran con la dificultad de encontrar una mujer en muchos kilómetros a la redonda. Tanto es así que se está formando una cadena de tráfico de esposas desde Vietnam a cambio de unos miles de dólares. 

Esta práctica salió a la luz recientemente después de que cien mujeres vietnamitas compradas por hombres chinos se dieran a la fuga tras materializarse el matrimonio pactado. Las autoridades han reconocido que se trata de una costumbre creciente en el país, especialmente en regiones rurales. 

¿A qué se debe esta situación? Por una parte, está el componente demográfico. La población femenina es muy baja con respecto a la masculina, como consecuencia de la anteriormente citada política del hijo único. De acuerdo con los datos recogidos por Bloomberg, del pasado mes de Noviembre, en China hay 33,8 millones más de hombres que de mujeres, mientras que la cifra total de habitantes supera los 1.300 millones de personas. 

En una sociedad normal, la brecha de géneros se reduce a una media de entre 103 y 106 nacimientos de hombres por unos 100 nacimientos de mujeres. En el caso de China, con datos gubernamentales de cierre de 2014, el número de varones nacidos ascendía a 117,6 por cada 100 hembras. En las zonas rurales, aunque no existen datos oficiales, la tasa se situaría en los 150 hombres por cada 100 mujeres, según los estudios de expertos citados por Bloomberg. 

Además del desajuste demográfico, hay que tener en cuenta otro factor importante: en el país asiático sigue vigente la tradición de que el novio aporte una dote a la novia. Esto supone que, de media, tendrá que contar con unos 110.000 yuanes en efectivo. Además, debe poseer un coche que valga al menos 40.000 yuanes, así como una casa, lo que en ocasiones puede elevar el golpe al bolsillo de un novio chino hasta los 400.000 dólares. 

"Como muchos de los solteros no pueden permitirse casarse con una mujer china, cogen novias vietnamitas", explica un habitante de una región rural china al diario local China Daily. 


Y es que estas cifras superan el coste que pueden asumir muchos de los hombres que viven en las ciudades y pueblos rurales, donde desde hace tiempo se hiper-aceleran por comprar una mujer en Vietnam por un precio que puede oscilar entre los 17.000 y los 18.500 dólares. Según versiones de chinos excitados, el Estado del gran país asiático, ya habría posado sus ojos, en los países latinoamericanos mas pobres, en donde con 18.000 dolares se pueden comprar un combo de hermanas gemelas misioneras o incluso un pack promoción: "lleve dos morochas, y un traba va de regalo". Con razón, se notaba a los chinos algo "mas turbados" que de costumbre. Nunca tan vigente en China, como hoy, aquel viejo aforismo correntino que reza: "Chamigo, si nos organizamos, cogemos todos".  Buen día

CUIDEMOS  NUESTROS RECURSOS NATURALES, QUE NO NOS LLEVEN LAS GURISAS





Share this article :

Publicar un comentario en la entrada

 
Letras Opacas.org | |
Copyright © 2011. PERIODISMO DE ESCRITORES - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger
Conseguir la ú…e Flash Player Blogger {{Usuario escritura-4}}