El mito de las empresas estatales chinas | PERIODISMO DE ESCRITORES

El mito de las empresas estatales chinas

sábado, 28 de febrero de 2015 1 comentarios



Escrito por Lic Ramón D. Peralta


INTRODUCCIÓN



Ayer, por fortuna pude disfrutar de un debate muy interesante. Tan agradable como escaso, como corresponde. Es un placer componer y consensuar ideas con personas que gozan de mi respeto y admiración. El tema de fondo, siempre hablando de las energías renovables, fue: ¿cómo aprovechar los nuevos vientos y escenarios que procura el devenir de ésta etapa recesiva del ciclo económico que protagonizamos en transición?. Lo curioso es que, a partir de éste debate, nació un interrogante que amerita una investigación y estudio mas exhaustivo. Me refiero a la tipología de empresas chinas que ya ha ingresado al plano mesoscópico de la economía vernácula. 



Porque cuando uno lee los diarios y revistas locales, encontrará que, para describir a todas las empresas chinas "inversoras, concesionarias, fiduciantes o contratistas", se la adjetiva como "estatales" (sin ningún tipo de remordimiento). Total, eso dicen los manuales que estudiamos en Argentina desde los 70. Los periodistas no tienen por qué investigar sobre algo que no les altera la estructura ni la inmanencia de la primicia u opinión (son temas técnicos de sintonía fina).



¿Qué tan importante es conocer con qué tipo de empresa china negociamos?

...si somos argentinos.



Para muchos prestigiosos políticos y economistas mediáticos, todos los caballos tienen cuatros patas, relinchan y ensucian el piso. Pero no todos son caballos de carrera, de tiro o sementales. No me presten atención, los mercadólogos tenemos nuestros vicios de formación (como cualquiera) - ¿qué tan importante puede ser conocer con quiénes negociamos?

...La investigación y estudio de mercado es un escándalo para los dogmáticos "que todo lo saben".  



BREVE REFLEXIÓN, TAN FILOSÓFICA COMO INÚTIL 



La formulación escolástica de un populismo argentino que se asume en acérrimo enemigo de la desigualdad, se contaminó de soliloquio, monoléctica y logorrea omnidireccional. Quizás sea hora, que en vez de pensar en luchar contra la riqueza, se empiece a luchar contra la pobreza. Matando al sano, no curaremos al enfermo. Cosa que la intelectualidad china parece haber resuelto, por cierto, con un brote de inteligencia y practicidad, que nuestros prominentes "sabios" se prohíben a perpetuidad.  



La hermenéutica, la exégesis de la razón hecha por la misma razón, es quién acicala la enorme filosofía que cimienta la mercadotecnia china. Mucho antes que la mayéutica de Sócrates, y el dualismo de Platón, e incluso antes del apeirón de Anaximandro y de las profecías de Jesús, el Yi Jing enseñó que el hombre y el universo fueron creados a imagen y semejanza de Dios, y que en tanto se están realizando en la misma semejanza, evoluciona la comprensión de un predicado en el conocimiento del otro. 



Quizás por ello, la búsqueda de Dios (como sinónimo de "alcanzarse a si mismo"), sea la mas excelsa representación de la hierofánica pesquisa por los orígenes - nuestra esencia - , pues la aporía de una naturaleza que nos explique, es algo que también se está moviendo. En otras palabras, Dios y hombre, son según la creación, la misma creación. No solo pertenecen a ella, sino que, además, ambos poseen el don de "crear", también de recrearse, aun en la negación. Ese poder hacer en el nacer, es la divinidad misma.



Esta división globalizada del hoy, entre creyentes y no creyentes es bastante vergonzosa. Todos somos creyentes, solo que creemos cosas distintas. Y entre todos los creyentes, nadie mas creyente que un populista argentino. 



La palabra "creer", es una fuerte apuesta del corazón, sublime, divina, casi perfecta; donde solo falta la razón. La creencia es artífice de los dogmas, sean políticos, cientifistas o religiosos. De hecho son lo mismo. Y ciertamente, la intolerancia, palabra cuya antítesis es su propio sinónimo, es arquitrabe de la ilusión dogmática. Nadie desea ser el engañado, en un mundo donde todos somos en el engaño. Quitemos todo dogma del medio, y éste tipo de palabras carecerán de un sentido útil.



Las enormes diferencias dialécticas entre izquierda y derecha, se terminan diluyendo en el ejercicio de la política. Cuando se logra la tan anhelada acumulación de poder, nos encontramos con la síntesis consustancial de una sola cosa, idéntica a si mismo. La ontopraxeología política es bastante aburrida. Las ideologías son solo creencias. Y las creencias se soportan en la ignorancia. Esa dimensión donde se rechaza lo que necesita de aprendizaje. Si hubiera una sola economía, y todos supiéramos como funciona la economía, estos dilemas no existirían. 


Nosotros realmente no queremos una ideología política que tenga razón cuando nosotros tenemos razón. Lo que nosotros queremos, es una ideología que tenga razón cuando nosotros estamos equivocados...

San Agustín, a los diecinueve años, se pasó al racionalismo y rechazó la fe en nombre de la razón (uno de los primeros "panquequistas"). Sin embargo, poco a poco fue cambiando de parecer, hasta llegar a la conclusión que razón y fe no deben estar necesariamente en conflicto, sino que, aparentemente se complementarían entre si. Según él, la fe es un modo de pensar asintiendo (que no se sabe), y si no existiese éste tipo de pensamiento, no existiría la fe, tampoco los fanáticos y militantes. Por ello, la inteligencia es la recompensa de la puesta en duda de la fe. La fe y la razón, se complementan y conviven, pero en permanente guerra con la coherencia. 

Esta postura, en apariencia, se sitúa entre el fideísmo y el racionalismo occidental. A los racionalistas se le respondió: "Crede ut intelligas" (cree para comprender) y a los fideístas: "Intellige ut credas" (comprende para creer). San Agustín quiso comprender el contenido de la fe, demostrar la credibilidad de la fe y profundizar en sus enseñanzas, pero finalmente terminó logrando algo mas elevado aun, probar su funcionalidad en el absurdo. 

Agustín de Hipona anticipa a Descartes al sostener que la mente, mientras que duda, es consciente de sí misma: "si me engaño existo" (Se enim fallor, sum). Como la percepción del mundo exterior puede conducir al error, el camino hacia la certeza es la interioridad (in interiore homine habitat veritas) intuición escolástica, que por un proceso de supuesta iluminación, nos conduciría hasta las verdades eternas y con el mismo Dios, lo cual guarda estrecha semejanza con el dogmatismo político.



TIPOLOGÍA EMPRESARIA CHINA AL 2015


Se pueden definir seis formas de propiedad en China, aunque en proceso de mutación:

1- Propiedad Estrictamente Estatal (propiedad de todo el pueblo o propiedad pública)

2.- De Propiedad Estatal Mayoritaria, con cotización en  Bolsa (Hong Kong, Shangai, etc), que a su vez se divide en:

  • De administración pública: es decir que sus CEOs están en manos de funcionarios políticos
  • De administración privada: es decir que sus CEOs, son empresarios representantes del sector privado, o bien, miembros de Buró del Partido Comunista Chino en uso de los recientes atributos conferidos por ley de "propiedad privada" (año 2007) 
3.-  De Propiedad Mixta, donde los privados pueden poseer el 51 % del paquetes accionario ordinario o preferencial. Normalmente con CEOs pertenecientes al sector privado.

4.- Empresas Transnacionales: que pueden ser Estríctamente Estatales, de Propiedad Estatal, Mixtas o de Propiedad Compartida (con empresas estatales o privadas de otros países)

5.- Empresas Multinacionales: Son empresas de capitales mayoritarios extranjeros radicadas en China, que pueden estar o no asociadas con inversores locales o incluso con, empresas de propiedad estatal mayoritaria o mixtas 

6.-  Propiedad Privada China (Individual o familiar). Dentro de ésta clasificación existen dos subgrupos que han recibido un tratamiento diferenciado:

1- El de los “negocios individuales” con base en la economía familiar y compuesto de hasta ocho personas que administran un pequeño negocio bajo contrato establecido con el Estado. Fue el más favorecido desde los primeros años de la reforma.
2- Los “negocios privados”, de mayor envergadura en los cuales un empleador, dueño de determinados recursos financieros y materiales, puede contratar a un mayor número de empleados, luego de cumplir ciertos requisitos y previo contrato con el Estado. Ha sido el más polémico de los dos, por obvias razones de tipo político-ideológico.
3- Propiedad colectiva


ESCUETA EXPLICACIÓN HISTORICISTA

Las diversas formas de economías cooperativas en las zonas rurales como las dedicadas a la producción de suministros y la venta, el crédito y el consumo pertenecen al sector de la economía socialista de propiedad colectiva de los trabajadores. Los trabajadores que sean miembros de los colectivos económicos rurales tienen derecho, dentro de los límites establecidos por la ley, a explotar terrenos de cultivo y laderas de colinas asignadas para su usufructo propio, a dedicarse a las actividades hogareñas y secundarias de producción y a criar ganado y animales domésticos también para su usufructo propio. 

En los primeros años de la década del 80, el gobierno chino había autorizado a que muchas familias campesinas se dedicaran a otras actividades especializadas fuera de la producción agrícola, lo cual propició la aparición de pequeños negocios privados sobre una base familiar.

La reforma rural llevada a cabo en esos años hizo que se hiciera extensiva también hacia las ciudades a partir del año 1984, empezando a diseminarse esos negocios que ofrecían servicios que el Estado no podían garantizar. Estos negocios privados contribuían a aliviar el desempleo y resolver problemas de la vida cotidiana.

Entre 1987 y 1989 se produjo una aceleración de la expansión del sector privado. Durante la Séptima Sesión de la Asamblea Popular Nacional (APN) de China celebrada en abril de 1998, en medio de intensos debates fue revisada formalmente la Constitución de la República en la cual quedó plasmado el reconocimiento de la existencia de las empresas privadas.

Según analistas chinos, una de las razones por la que se ha llevado a cabo el proceso de privatización es que la producción industrial de las empresas estatales ha ido disminuyendo en términos relativos y sus inversiones no han experimentándose grandes cambios. Por ello se justifica la eficiencia de las empresas privadas basándose fundamentalmente en:
  • Crea oportunidades de empleo
  • La reforma de los derechos de propiedad tanto en las grandes empresas como en las pequeñas y medianas conduce a la aumento de la productividad.
  • Un incremento del capital privado entre las participaciones no privadas contribuye al aumento de la productividad.
  • El cambio en los derechos de propiedad es efectivo en el incremento de la productividad.
  • Complementa y compite con el sector estatal, obligándolo a desarrollar un rol más activo y eficiente.
  • Permite la acumulación y el flujo de capitales para el Estado
  • Contribuye al entrenamiento empresarial.
  • Contribuye a eliminar la ociosa tendencia de “ producir por producir”

Pero como elementos negativos del sector privado señalan lo siguiente:

1- La posible conducta especulativa de los empresarios privados y la emergencia de “nuevos ricos”.

2- El posible poder incontrolado de los dueños o empresarios privados, tanto en la toma de decisiones como en la apropiación indebida de excedentes provenientes del trabajo de los empleados.

3.- Una marcada evidenciación de recurrentes hechos de corrupción (aunque en las empresas estríctamente estatales, la corrupción no es mucho menor)




ESCUELAS DEL PENSAMIENTO MERCADOTÉCNICO CHINO

Para muchos economistas chinos existen dos corrientes de pensamiento con respecto a las empresas estatales y su reforma:

a) Una es la “escuela de mercado”, representada por el profesor Lin, (prestigioso académico chino) la cual insiste en lo siguiente: sólo si se eliminan las cargas históricas del sistema de Seguridad Social, se endurecen las condiciones de su presupuesto y lo más importante, si se proveen mercados de materias primas, capitales e inclusos de gestores con un buen funcionamiento, solo entonces podrán funcionar igual de bien que las empresas privadas.

b) La otra escuela es la calificada como: “escuela del derecho de propiedad”, la cual coloca un mayor énfasis en la propiedad, específicamente en la propiedad de las empresas. Esta escuela entiende que sólo si las empresas estatales son privatizadas podrán mejorar su gestión, ya que de otro modo su gobierno corporativo no puede ser asegurado. Siguiendo el criterio de algunos especialistas chinos la propiedad estatal no puede producir ningún empresario ni gestor capitalista (del tipo occidental). Además, aún cuando una empresa estatal resulte privatizada, seguirá siendo controlada por el Estado, ya que controla todos los canales financieros. Por ello, esta escuela recomienda la privatización de las empresas financieras y no financieras al mismo tiempo.

En la actualidad, la escuela más en boga dentro de los círculos académicos es la del derecho de propiedad. En chino el término “ privatización” tiene dos posibles traducciones: uno es mingyinhua (gestión en manos privadas) y el otro es siyouhua (propiedad en manos privadas). El término siyouhua continúa siendo un tabú para cierto sector conservador dentro de la estirpe mas tradicionalista del partido comunista chino, pero que, por estos días se encuentra en desventaja respecto de los "hegemónicos reformistas" (amantes de la buena vida y el hedonismo que procura el capitalismo)


El rechazo del término privatización en China es muy fuerte. La nueva estrategia seguida desde 1997 se llama ZHUANDA FANGXIAO, que significa "mantener lo grande y deshacerse de lo pequeño". Muchos occidentales, se tomaron literalmente de la traducción, para concluir que las privatizaciones en china solo se limitarían a las PYMES y actividades comerciales, pero las evidencias dictaminan claramente que el "deshacerse de lo pequeño", se refiere en realidad a las simbologías o marcas emergentes de las vetustas creencias dogmáticas comunistas, que auspiciaban que el Estado debía controlar todos los sectores productivos de la economía china. 


Esta es una de las características que separan la reforma china de las acaecidas en los procesos de transición de los países socialistas europeos y de Rusia, donde las privatizaciones de grandes empresas han sido planteadas y desarrolladas como requisito indispensable de su reforma económica. Es decir, que China supo separar la política de la economía, en rechazo de conceptos como "modelos económicos", "políticas económicas o "economía política"



Los intelectuales dominantes del hoy en éste especial sistema de gobierno chino, suelen fundamentar la validez de la existencia de la propiedad privada, con el mismo ímpetu y los mismos argumentos, que sirven para validar la llamada Economía de Mercado Socialista.



Estos son los argumentos fundamentales:



1.- La economía socialista de China es una mezcla de socialismo y economía de mercado o en otras palabras, una mezcla entre la justicia social y la eficiencia del mercado.



2.- El estado socialista se implantó en China a partir de una sociedad sumida prácticamente en el feudalismo, con un bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y un gran retraso material y espiritual. La actual etapa de desarrollo del socialismo en China es una etapa imperfecta, en la cual es posible y además necesario utilizar todos los recursos que contribuyan al desarrollo de las fuerzas productivas, incluidos la economía de mercado y otros atributos empleados por el capitalismo. Este período es conocido en China como la “Etapa primaria del Desarrollo del Socialismo.”



3.- La economía de mercado no es por sí misma lo que define un sistema. Es una herramienta para alcanzar determinados objetivos y son esos objetivos los que determinan la esencia de uno u otro sistema. Según el profesor Larry Lang “El criterio de juicio debe consistir principalmente en ver si lo que se hace favorece el desarrollo de las fuerzas productivas del país, si contribuye al incremento del poderío nacional integral de nuestra nación  y si ayuda a la elevación del nivel de vida del pueblo. “



De acuerdo con este razonamiento, la existencia y desarrollo de la economía de mercado y de la propiedad privada dentro de ella, no necesariamente constituyen para los dirigentes chinos un peligro para el socialismo ni un instrumento que promueve el capitalismo. 



La esencia del Socialismo consiste en liberar y desarrollar las fuerzas productivas, suprimir la explotación y la polarización social, para llegar finalmente a una opulencia común. Desarrollar las fuerzas productivas es la única forma de incrementar al máximo la riqueza material y alcanzar progresivamente la equidad y la justicia social.




Singularidad de las privatizaciones chinas



En el año 2014, el 67.4% de los empresarios privados corresponde a ex funcionarios de gobierno, personal administrativo provenientes de empresas estatales y técnicos profesionales formados al amparo de las instituciones estatales, cifra que en el año 2004 constituía el 33.8%. 



En contraste, el número de trabajadores, campesinos y personal de comercio y servicio devenidos empresarios privados, descendió en el mismo período del 57.9 % al 26.7%. 



La mayoría de los dedicados a negocios privados que están afiliados al PCCh, solían trabajar en organizaciones del partido o el gobierno y muchos sirvieron como directores o administradores de empresas estatales o colectivas.


La privatización en China se concentra sobre todo en las pequeñas y medianas empresas, aunque, cabe resaltar, que el gobierno chino se ha empeñado en disimular la enorme  y profunda reconversión programática de las grandes empresas - puesta en vigencia a partir del año 2007. Plan, ya elocuente, que se manifiesta en la cantidad de grandes compañías estatales, que dejaron de ser controladas por el Buró de Pekín, para pasar a ser administradas por el emergente "gran empresariado chino"

En China, los derechos de propiedad de los sectores estratégicamente importantes se mantenían con firmeza en manos públicas, pero eso comenzó a cambiar gradualmente. Pero la misión estratégica de ésta nueva etapa de reforma contracultural, insiste en que: "darle características de moderna empresa occidental a las Grandes Empresas Estatales Chinas - para hacerlas mas eficientes y productivas -, no es óbice de que sigan considerándose Empresas Estratégicas del Estado", porque dicha filosofía china, considera a todas las empresas chinas, sean privadas, mixtas o estatales, como parte del estado. Filosofía que viene de la mano, de esa gran separación dialéctica que se hizo recientemente respecto de demarcar de manera determinista, economía de política. 

En China, los primeros pasos en éste proceso (kafkiano) se comenzaron privatizando el suministro de agua potable durante los últimos 15 años, y esto ha derivado, entre otras cosas, en la aparición de gigantescas empresas de aguas chinas, un fenómeno que, está siendo ahora acompañado  por el “auge privatizador de China” como telón de fondo, que comprende a casi todos los segmentos mas rentables de la economía china. Incluso ya hay proyectos pseudo privatizadores muy avanzados para el sector de tecnología aeroespacial, nuclear y armamentista chino (históricos reductos estatales en China).



Y amplío, las empresas multinacionales radicadas en China, son aquéllas que no sólo se rigen en su país de origen - y que cuentan (originalmente) con una régimen jurídico especial respecto a la protección y resguardo de los derechos de propiedad privada (hasta que en el 2007, el PPCh promulga la "Ley de Propiedad Privada"). Son catalogadas, éstas, como MULTINACIONALES, porque no solo operan en China, sino que también se distribuyen en otros países. 



Son también un poderoso agente de globalización, ergo actúan con una estrategia global para obtener los máximos beneficios: compran las materias primas donde les resulta más barato; instalan sus fábricas en los lugares más ventajosos del mundo y venden sus productos en cualquier punto de la Tierra. Como verás, estas primeras multinacionales, principalmente europeas y estadounidenses, se constituyen per sé, como la mejor escuela o universidad para los chinos en materia de negocios. Cuando hablamos de "neocolonialismo chino", solapadamente estamos indicando que, por propia experiencia, los chinos emulan las estrategias y tácticas empresariales aprendidas de los imperios occidentales. 

El término multinacional, debe entenderse en lo que a mercado se refiere, no a la naturaleza de la compañía (de hecho, es habitual que se califique el término multinacionales como engañoso y se prefiera llamarlas transnacionales), ya que, aunque operen en varios países, su sede y sus principales directivos, así como el origen de su estrategia y la administración en general, tienen asiento en su país de origen, sin ninguna influencia de sus filiales de ultramar, salvo la de centralizar, recoger, administrar y liquidar (a sus accionistas), la renta de todo el grupo. Repito, muchas de la multinacionales de origen occidental establecidas en China, se hayan asociadas con empresas locales, es decir, funcionan como empresas chinas. Muchas empresas asumidas como "estatales", son en realidad, solapadas o mimetizadas Multinacionales. Hay muchos casos, en especial, en la industria electrónica, automotor, de aviónica y de telecomunicaciones. Huawei, Chery y TLC son un claro ejemplo. 

Al principio, tal lo sucedido en Argentina, mediante "convenios especiales" - instrumentos jurídicos -, que les otorgaron una serie de privilegios y ventajas muy importantes a esos capitales extranjeros. Luego, en el 2007, provino finalmente la "ley de propiedad privada"

Los chinos, no solo copiaron la tecnología industrial de esas multinacionales, también copiaron sus ingenierías financieras y mercadotécnicas. Mientras nosotros nos dedicábamos a criticar al imperialismo, los chinos se ocuparon de aprender de ellos. Eso los condujo a ser, la segunda potencia económica mundial.


CONCLUSIONES



La primera vez que estudié la historia china, fue en los setenta. Todo un hallazgo. Recovecos oscuros, míticos, cautivantes, maravillosos. Una fuente inagotable de misterios para los occidentales. China es la nación de las mil realidades simultáneas. Y ciertamente, ya de adulto, cada vez que tuve la necesidad de estudiar profesionalmente a China, descubrí un nuevo mundo cada vez. La China que estudié en la secundaria en nada se parece a la China actual - es más -, ni siquiera es similar a la China de hace cinco años atrás. Por ende, aprendí, que cada vez que debo negociar con los chinos, debo estudiarlos nuevamente con el mismo ahínco conque los estudié el primer día, sin preconceptos, sin prejuicios, sin estereotipos, sin heurística y sin una hipótesis auto-impuesta que probar. La mercadotecnia moderna, no solo requiere de disciplina y contracción al estudio e investigación, sino también de método y filosofía, mucha. 

Hay que entender que, no es fácil discernir sin éste trabajo previo, qué tipo de interlocutor tenemos, y mucho menos, qué tipo de probabilidades de éxito tenemos. Aclarando, que una cosa es obtener una inversión o financiamiento chino, y otra cosa es hacer un buen negocio. 

Es importante conocer las empresas chinas de manera profunda, fidedigna y detallada, pues es arquetipo de la certidumbre relativista, y porque nos aleja de los altos coeficientes de riesgos inherentes a la improvisación y mala praxis, aquellos que emergen del dogmatismo, de los sesgos cognitivos y de los destructivos anclajes simbólicos del lenguaje profano. 

Admito que es un tema mucho mas extenso que mi voluntad de escribir, pero no quiero cerrar éste trabajo, sin decir, que - por sobre todo -, es importante conocer qué tipología representa la empresa china que tenemos sentada enfrente, porque de ese conocimiento derivará el tipo de consecuencia e implicancia de las decisiones que se tomen. 

Hay que desterrar, especialmente, el cliché instalado que ha llevado a pensar a muchos profesionales, empresarios y funcionarios argentinos, de que, por el hecho de "ser todas las empresas chinas, estatales, necesariamente los tópicos, detonantes y modalidades para lograr cerrar acuerdos, serán en sintonía con cierto tipo de standarización de los negocios", cuando eso es rotundamente falso. 

En los países centrales de Europa, EE.UU e incluso en algunas naciones sudamericanas, por caso Chile, Colombia y Brasil, las empresas chinas fueron condicionadas en la competencia de mercado. Y para sorpresa de algunos, la respuesta de los empresarios chinos fue muy madura, occidental e inteligente. Con esto quiero decir, que si en Argentina los negocios con China, parecen haberse instalado como una herramienta de disciplinamiento ante el sistema federal, en manos del poder político; es porque así lo estructuró el gobierno argentino. 

Dicho de otra manera, los chinos salieron al mundo con armas muy portentosas, como el financiamiento, el apoyo del estado, subsidios, mano de obra barata, alta tecnología, sumado a leyes de defensa de la propiedad privada con políticas pro-activas y expansionistas envidiables (para nosotros). Pero salieron en grandes cantidades, y en amplias y diversas formas orgánicas, dispuestas a competir entre ellas para quedarse con los mejores negocios, independientemente del país que colonicen. Acá, además de otorgarles por ley, privilegios únicos y especiales, les dimos "organicidad y politización". 

Dichas empresas están en pleno proceso de cambio, ergo "agudicen la visión proyectiva" que se dispara hacia el futuro, porque es muy probable que las empresas estatales de hoy, serán a la finalización de los contratos, otra cosa. Hay muchas empresas para cada segmento de negocios, ¿por qué no habrían de competir?.

Termino diciendo, que las provincias y las empresas privadas argentinas, deben hacer valer sus derechos y autonomías, para luchar por descentralizar las negociaciones con las empresas chinas que ya operan u operarán en Argentina, de tal manera que, semejante cantidad y calidad de negocios, no quede en manos de unos pocos funcionarios públicos del gobierno central sin distinción partidaria de ningún tipo. Hacerlas competir no es una opción, es una necesidad.-

"China, hoy asume que es imperativo tener empresas privadas fuertes, tanto, como preservar un estado fuerte"


Y nosotros..., argentinos

Bibliografía Consultada

· Reporte de Europa Press citando fuentes oficiales, Beijing, 8/3/2007.

· Privatizaciones y Reforma del Sector Público en China. Oficina Económica y Comercial Española de Shanghai. Mario Martínez Calleja. Junio 2014.

· China legisla la propiedad privada. El Catoblepas. Revista Crítica del Presente. Numero 61. Marzo 2012. pagina 20.

· Declaraciones de Deng Xiaoping durante su recorrido por el sur de China, del 18 de enero al 21 de febrero del año 1992. Textos Escogidos, tomo III, p.387.

· Agencia Xinhua, marzo 1, 2013

. EFE. “ China reconoce por primera vez en sus historia la propiedad privada”, (2011)

. Mario Martínez Calleja. “Privatizaciones y reforma del sector público en China”. Oficina Económica y Comercial Española de Shanghai

. Dong Fureng, Vicepresidente del Comité de Economía y Finanzas de la APN China Daily, 13/8/1997.

. Au Loong Yu y Liu Danqing “ La privatización del suministro de agua en China”






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+ comentarios + 1 comentarios

Anónimo
28 de febrero de 2015, 20:00

Siempre aportando excelentes informes licenciado. Lo cual se agradece. MarioM

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